Los Teros se miran en el espejo de Georgia

Uruguay tiene una referencia para dar el salto a la élite: los “Lelos” estaban igualados con los teros en 2003; hoy son 15° y no paran de crecer

Para el rugby uruguayo empezó una nueva era luego de clasificarse al Mundial 2015. Y en ese camino aparece un espejo, de acuerdo al desarrollo que tuvo los últimos años: Georgia.

En el Mundial 2003, Uruguay lograba una histórica victoria ante los “Lelos”. Un año después le ganaba en el Franzini la revancha en un amistoso. Los Teros ratificaban su predominio, y se afianzaban alrededor del puesto 16 del ránking mundial.

Pero luego los caminos empezaron a bifurcarse. Georgia siguió creciendo, tanto en el nivel de su selección como en sus estructuras internas. Uruguay, mientras tanto, se estancó, y quedó fuera de los mundiales de 2007 y 2011.

Hoy los georgianos ocupan el puesto 15 del ranking IRB, cuatro por encima de Uruguay. Además, Los Lelos están más cerca de los que tiene arriba (Italia, Tonga y Fidji) que los de abajo (Rumania, Canadá y EEUU). Y a nivel europeo se ha afianzado como la primera fuerza del Seis Naciones B, arriba de Rumania y Rusia, mientras piden más tests de calidad ante Italia o Escocia. Jugaron uno ante Uruguay, en 2013 en Tbilisi, y ganaron cómodamente 25-3.

El trayecto georgiano se inició donde Uruguay está hoy: el ingreso al Tier 2 tras la clasificación al Mundial 2003. Empezó a recibir fuertes partidas de la IRB, como lo hará ahora Uruguay. También sumó mucha competencia, en particular a partir de que en 2002 se formalizó la European Nations Cup, o Seis Naciones B. Pero además, Georgia sumó test matches de calidad en las ventanas internacionales (en las últimas jugó con Samoa, Argentina y Fidji). Y consiguió la organización del Mundial Juvenil B 2010.

Todo eso se dio junto a una fuerte ayuda estatal y de multimillonarios que hicieron, como tantos, su fortuna a partir de la caída de la Unión Soviética. Y con todo eso consiguió algo similar a lo de la URU con el Charrúa: construyó un Centro de Alto Rendimiento.

Pero de la misma manera que hay muchas similitudes, también hay diferencias. El rugby georgiano, antes de organizarse, ya tenía una fuerte entrada en el profesionalismo francés, y actualmente todos los titulares militan en la primera o segunda francesa.

Es que el rugby en Georgia es uno de los deportes nacionales, especialmente en el sur. De hecho, en el duelo de la última fecha del Seis Naciones B hubo 50 mil espectadores, aunque con la salvedad que fue ante Rusia, contra el que hay una rivalidad nacionalista fuerte. Precisamente, el hecho que el rugby sea uno de los pocos deportes en los que pueden vencer a los rusos colabora en su popularidad. Además, la liga georgiana es profesional, algo de lo que Uruguay está muy lejos.

Otra diferencia: los georgianos tienen en su región mayores chances de partidos de nivel que Uruguay, que le ha sacado mucha diferencia a Chile y Brasil y a su vez está lejos de Argentina.

Hay diferencias a tener en cuenta, pero el espejo está claro: en los años sucesivos, Georgia será una referencia en el camino.


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