Los segundos llegan afilados

Rafael Nadal y Victoria Azarenka llegan al US Open como campeones de Cincinnati

El US Open espera por la reaparición de los mejores tenistas del mundo tras su participación en el Masters 1000 de Cincinnati la semana pasada. Tanto en la rama masculina como en la femenina, las grandes estrellas decidieron tomarse un descanso esta semana para encarar con renovadas energías el último Grand Slam del año.

Y es lógico, los mejores estuvieron hasta los días finales del torneo, mientras que aquellos que vienen en la segunda tanda, quedaron por el camino a mitad de semana y necesitan mayor rodaje para llegar con posibilidades a las pistas de cemento de Flushing Meadows.

Cincinnati tuvo a dos campeones que pudieron coronarse en ese torneo por primera vez. Por un lado, el sorprendente español Rafael Nadal y por otro la bielorrusa Victoria Azarenka.

Otra particularidad y coincidencia a la vez es que ambos llegan con ganas de recuperar lo que han perdido hace ya un tiempo: nada menos que el número 1 del mundo en sus respectivas clasificaciones de la ATP y WTA.

Desde el segundo escalón ambos tenistas buscarán dar lo que hoy podría llamarse batacazo, cosa que antes no estaba ni por asomo fuera de lo normal, especialmente en el caso del español.

Nadal llega al US Open en un ascendente retorno después de la lesión de rodilla. Empezó de abajo, en torneos chicos y  pocos meses después logró quedarse con su octavo Roland Garros, único en poseer tantos títulos de un mismo Grand Slam.

Tras el éxito llegó la temprana derrota en Wimbledon, ya que se debió despedir de Londres en primera ronda. Pero lejos de amedrentarlo, hizo su preparación para la superficie de cemento y se quedó ya con el único Masters 1000 que faltaba en su vitrina y ahora va por un nuevo US Open.

El caso de Azarenka es diferente, pero coincide en la motivación y el alto grado de confianza con que arriban a Nueva York.

La semana pasada tuvo un gran torneo en Cincinnati y en la final se sacó la espina de vencer a la estadounidense Serena Williams, número 1 del mundo y siempre favorita entre las mujeres. La menor de las hermanas Williams llega a defender el título en Flushing Meadows. Hasta la semana anterior parecía imbatible, pero ahora Azarenka sabe que cuenta con las armas para quitarle la corona y quedarse con todo.

La otra tanda
Los que quieren entreverarse entre los que avanzan varias rondas en el US Open aparecen esta semana jugando Winston Salem, los hombres, y New Haven, las mujeres. Allí jugadores de la talla del argentino Juan Mónaco o del español Fernando Verdasco, así como tenistas como la danesa exnúmero 1 del mundo, Caroline Wozniacki, o la italiana Sara Errani, se ponen a punto para la última gran cita del tenis profesional.

Justamente, ayer Verdasco y Mónaco corrieron diferente suerte en Winston Salem. El español logró colocarse en cuartos de final del torneo que es la antesala del US Open.

Verdasco, séptimo cabeza de serie de la competencia, volvió a necesitar tres sets para superar al holandés Robin Haase, pero logró afinar su juego para solventar sus problemas y plantarse en la cancha.

En un encuentro que tuvo que ser suspendido por la lluvia, Verdasco ganó por 6-4, 6-7 (8) y 6-3 en dos horas y 14 minutos.

En cuartos de final se enfrentará al vencedor del partido que anoche, al cierre de esta edición, sostenían su compatriota Tommy Robredo, cuarto favorito, y el francés Gael Monfils, decimoquinto cabeza de serie.

En cambio, Mónaco vio estéril su esfuerzo en los tres parciales que debió jugar ante el ucraniano Alexandr Dolgopolov.

El segundo integrante del equipo de Copa Davis de Argentina, se quedó fuera del torneo pese a haber conseguido la primera manga y tomar la delantera.

Dolgopolov se recuperó a tiempo y aprovechó las inconsistencias del argentino para sentenciar el partido por 6-3 en cada uno de las dos últimos parciales


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios