Los secretos de Wanderers, la sensación del Clausura

Wanderers hace seis meses que no pierde, gana con su molde, sin renunciar a sus principios y tiene a un estratega que proyecta en grande

El Parque Viera luce excelente, salvo una mancha negra que, vista desde lejos, recorre todo el recinto sin descanso. Ya desde cerca, esa mancha es Alfredo Arias, quien enfundado en equipo deportivo a tono, recibió a El Observador para develar la receta de este Wanderers que gana, gusta y golea.

¿Cómo se explica este momento de Wanderers sabiendo que fue el único club que no incorporó jugadores, más allá de Nicolás Albarracín que es jugador del club?
La explicación está en el tiempo de trabajo que tuvimos para llevar a cabo nuestra idea y en la inteligencia de los futbolistas.

¿Cuánta incidencia tiene respetar un proceso como el suyo, de muchos años e incluso ascendiendo como entrenador desde formativas?
Es fundamental el tiempo, porque es el tesoro que tiene cualquier cuerpo técnico para trabajar. La materia prima está y los jugadores que salieron del club y volvieron como el Chapa (Sergio Blanco) le dan un plus interesantísimo al equipo por los goles y la identidad fuera de la cancha. Blanco tiene derecho a hablar en el vestuario por el arraigo que tiene con el club.

¿Cuánto tiene de barrial y profesional Wanderers?
Desde que se fundó Wanderers, tiene eso de equipo bohemio. También se lo estigmatizó de ser un equipo que juega bien pero es frío. Se olvidan que de acá salieron los mejores del fútbol uruguayo. Obdulio, el Loco Acosta, Paz, Muhlethaler, Francescoli y Bengoechea. Fueron los mejores, pero siempre está eso de que no define. En vez de ser una etiqueta de algo malo, para mí la idosincracia del club es buena, porque sigue yendo la familia a la cancha.

En el vestuario ante Liverpool, luego del agónico 2-2, usted dijo “Nunca tenemos que renunciar a nuestra idea. ¿Esa filosofía es la que debería abrazar el fútbol uruguayo?
Yo no soy quien para decir que filosofía debe tomar el fútbol uruguayo. En mi club apuesto a un estilo del cual no debemos apartarnos y es el buen fútbol por sobre todas las cosas. Hay que ser honestos con el juego. Eso no quiero decir que no nos tiremos a trancar una pelota o no dejemos todo en la cancha. La clave está en no confundirse.

Pero se obtinen los resultados con la pelota y no corriendo detrás de ella.
Claro, pero en los últimos tres partidos que recibimos goles (Cerro, Wanderers, Juventud) comenzamos perdiendo. Nosotros apostamos a nuestra idea. Jamás renunciamos y por más que la hinchada grite “lo ganamos a huevo”, el huevo que le pido a mis jugadores no es pegar petadas o pechar al juez, es salir jugando de atrás, que nadie se esconda y que todos quieran tener la pelota.

¿Hay que cambiar la canción entonces?
(Risas), puede ser. El futbolista uruguayo es valiente por genética, pero hay que pedir que pongan un poco más juego.

¿La presión de las hinchadas conspiran contra el juego?
El otro día leía a Valdano y hubo frases que me quedaron grabadas. En Argentina las hinchadas deciden los destinos del club, apretando planteles y entrenadores. Lo que generan es miedo. Eso te paraliza y no te deja jugar.

Usted trabaja con un plantel muy joven que se destaca por su madurez, ¿Que reflexión le merece eso?
Tenemos un plantel con promedio de 22 años, pero saben explotar lo que tienen con la convicción de no renunciar a su forma de jugar. Eso será lo que salva el colectivo. Hay que desterrar la cultura del ganador.

Para usted, ¿Importa más la forma que el resultado?
No, el resultado es todo, pero hay caminos para llegar a ganar. Me importan mucho las formas. Yo quiero tener la pelota, para defenderme bien y poder atacar.

¿Le molesta no tener las armas económicas para pelear un torneo?
No, el año pasado algunos colegas nos cuestionaban por no tener ‘profundidad’. ¿Como la miden? ¿Con un metro? Antes nos faltaba eficacia y ahora no.

A nivel de tiempo de trabajo, ¿Wanderers tiene puntos de contacto con la selección?
Si. Todos hablan del proceso de la selección, pero se necesita tiempo y Wanderers lo tiene.

¿Cuánto de ese tiempo necesitó para plasmar su idea?
El necesario. Wanderers es el equipo ideal para eso.


Fuente: Danilo Costas, @DCostas8

Populares de la sección

Comentarios