NBA

Los rostros de la decepción

New York Knicks y Brooklyn Nets conformaron dos planteles ultra competitivos pero hasta ahora sus campañas son pésimas

Un récord de tres victorias y 10 derrotas, en sus primeros 13 partidos de la temporada, tienen a New York Knicks y Brooklyn Nets en el fondo de las posiciones de la Conferencia Este de la NBA.

Los resultados son, por ahora, inversamente proporcionales a las pretensiones con las que ambos equipos encararon el torneo.

Tanto los Knicks como los Nets se armaron como para llegar a definir su conferencia ante el favorito Miami Heat o ante quien es, por ahora, el mejor en la fase regular del Este: Indiana Pacers, con un récord de 11 triunfos contra tres derrotas.

Los Nets fueron los que rompieron el mercado de transferencias cuando se llevaron de Boston Celtics a Paul Pierce, Kevin Garnett, además de Jason Terry, a cambio de Gerald Wallace, Kris Humphries, MarShon Brooks, Kris Joseph y Keith Bogans, además de selecciones de la primera ronda en el draft de 2014, 2016 y 2018.

Propiedad del ruso Mijaíl Prójorov, primer extranjero dueño de una franquicia NBA, los Nets desmembraron un equipo en dos años, ya que para traer la temporada pasada a Joe Johnson, desde Atlanta Hawks, se desprendieron de Jordan Farmar, Anthony Morrow, Jordan Williams, Johan Petro y DeShawn Stevenson.

Según un artículo de Sports Illustrated, previo al arranque de la temporada, Brooklyn tenía en su plantel a seis de los mejores 100 jugadores del torneo. Además de  Johnson, figuran en la lista Pierce, Garnett, Brook Lopez, el ruso Andrei Kirilenko y Deron Williams, el jugador franquicia del equipo.

Según hispanosnba, el equipo gasta US$ 102:208.895 al año en concepto de salarios.

En comparación es mucho más rentable lo de equipos como Charlotte Bobcats que con un récord de 7-8 gasta US$ 61:388.309 o los Atlanta Hawks que suman ocho triunfos y seis derrotas e invierten en salarios US$ 57:259.097, casi la mitad que los Nets.

El equipo que dirige Jason Kidd no juega plaoyffs desde la temporada 2006-2007, cuando el equipo, afincado entonces en New Jersey, era liderado por el propio Kidd, debutante como DT este año.

Kidd no arrancó bien en ningún sentido. No pudo dirigir los dos primeros partidos por una sanción de la justicia que lo condenó por manejar en estado de ebriedad. 

De mal en peor
Si los Nets tienen un buen plantel, los Knicks no tienen mucho que envidiarle.

Sin embargo, el equipo no aparece y New York es Carmelo Anthony contra los que vengan.

El alero promedia 26,5 puntos y está segundo detrás de Kevin Durant, con 28,6, en la lista de máximos anotadores.

Las críticas le apuntan al entrenador Mike Woodson, quien fuera clave la temporada 2011-2012 en la levantada del equipo tras el despido de Mike D’Antoni.

La lesión en la cuarta fecha del pívot Tyson Chandler, bastión defensivo de los Knicks, fue determinante.

El italiano Andrea Barganini, un 2,13 m de buena muñeca, no da la talla para pelear debajo del aro: promedia cinco rebotes por partido. Lejos de quienes encabezan la estadística como Kevin Love (13,8) o Dwight Howard (13,2). Chandler tenía nueve de promedio al lesionarse.

Bargnani llegó de Toronto Raptors a cambio de Steve Novak, un encomiable triplero, el veterano Marcus Camby y Quentin Richardson.

En las últimas tres temporadas New York estuvo en playoffs.

“No estamos jugando una mierda”, declaró en caliente Anthony tras la derrota ante los Hawks. Sus palabras son reflejo del momento de su equipo. Y los Nets pueden sentirse identificados.


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