Los riesgos de Nadal

Tras su anuncio de no disputar el US Open por lesión, Andy Murray y hasta David Ferrer pueden superarlo en el ranking ATP

La imagen de un jugador que nunca se entrega, que pelea cada pelota y que es dueño de un corazón enorme, gracias al que ha ganado todo lo que ha querido en el mundo del tenis, se empieza a venir abajo. De la misma manera que sus rodillas cedieron ante las lesiones, su posición en el ranking mundial de la ATP se empezó a deteriorar.

Está claro que se trata del español Rafael Nadal, quien ayer anunció una nueva ausencia en la temporada, nada menos que en el próximo US Open, último Grand Slam del año y en el que debía defender los 1.200 puntos logrados el año pasado por llegar a la final.

Semanas atrás se bajó del torneo de los Juegos Olímpicos de Londres, donde iba a tener el orgullo de portar la bandera de su país en el desfile inaugural.

Ese pareció ser solo un golpe duro, pero quizás se haya transformado en golpe de gracia.

Porque pasan los días y la recuperación no llega, se suceden los torneos y el español no aparece en la cancha y porque semana tras semana pierde puntos en la clasificación.

Hasta ahora mantiene el número tres, pero al no participar del torneo neoyorquino, su posición peligra en manos del británico Andy Murray, que parece haber conseguido el impulso y la confianza para lograr grandes objetivos en el deporte blanco.

Tras ganar la medalla de oro olímpica, Murray, actual número cuatro del mundo, vuelve a ponerse en carrera para seguir peleando con los tres de arriba: Federer, Djokovic y Nadal.

El retiro por lesión la semana pasada en Toronto no parece haber sido un obstáculo mayor.

En el podio
Desde fines de marzo de 2010 Nadal no estuvo por debajo del tercer escalón del ranking y desde el 6 de junio de 2005 tan solo estuvo tres semanas en cuarto lugar.

Pero ahora Murray tiene la oportunidad de desplazar al español y, excepcionalmente, también lo puede hacer otro español, David Ferrer, actual número cinco del mundo.

Para el británico alcanza con llegar a las semifinales en Cincinnati esta semana y repetir el plato en el US Open. Pero de ganar en Cincinnati, la sola participación en Nueva York lo pondría como nuevo número tres.

En cambio, para Ferrer el panorama es, lógicamente, mucho más complicado. El español pasaría a su compatriota si gana el US Open (excluyente) y esta semana alcanza al menos las semifinales en Cincinnati.

De esta forma, una combinación de resultados dejaría a Nadal en el quinto puesto, algo que no conoce desde hace más de siete años.

Justamente, el 6 de junio de 2005 abandonó esa posición para saltar al número tres del mundo.

Apesadumbrado
La renuncia de Nadal fue sorpresiva y muy lamentada tanto por él como por su entorno y también por la afición neoyorquina, siempre muy afín al español.

El jugador eligió las redes sociales para comunicar, resignado, la noticia.

“Lamentándolo mucho, tengo que anunciar que aún no me encuentro en condiciones de competir, teniendo que renunciar a jugar el Open de los Estados Unidos en NY este año. Es una lástima porque siempre me encontré con un público entregado y apoyando, pero tengo que seguir mi recuperación y preparación para estar en condiciones de competir con garantías. Un saludo a todos los fans y en particular a los neoyorquinos. ¡Os echaré de menos este año!”, redactó en su cuenta de Facebook.

Nadal jugó su último partido el pasado 28 de junio, cuando cayó en segunda ronda de Wimbledon ante el checo Lukas Rosol.


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