Los reyes del hielo

Holanda arrasa en Sochi en las pruebas de velocidad en patín por razones de tradición y popularidad

Los holandeses son muy buenos para el fútbol, excelentes en el hockey sobre césped e infalibles en el patinaje de velocidad sobre el hielo. Los números de los Juegos Olímpicos de Invierno, que se disputan en Sochi, hablan por sí solos: de las 15 medallas que se entregaron conquistaron 12.

Hasta hubo dos podios 100% holandeses en la pista larga del Adler Arena (en las pruebas de 5.000 y 500 metros masculinos).

Este dominio holandés –fruto de una larga tradición– puede ser comparable al que ejercen potencias como Kenia o Etiopía en las pruebas de fondo del atletismo o con la de los velocistas del Caribe, con Jamaica a la cabeza.

Existen diversos factores culturales, fisiológicos y logísticos que explican esta hegemonía holandesa en las pruebas de velocidad del patinaje.

En primer lugar, Holanda es un país donde los patinadores son idolatrados tanto o más que los futbolistas.

Así los flamantes medallistas Michel y Ronald Mulder, Stefan Groothuis, Sven Kramer, Jan Blokhuijsen, Jan Smeekens y Jorrit Bergsma son tan famosos en su país como Robin Van Persie o Wesley Sneijder. Y lo mismo pasa con Ireen Wust o Margot Boer, comparables en fama y talento con Maartje Paumen, la crack del hockey sobre césped tulipán.  

El patinaje, además, forma parte de la cultura holandesa, sobre todo desde los siglos XVI y XVII.

Los católicos oprimidos por los calvinistas encontraron en el patinaje una forma de sentirse libres, según el historiador Marnix Koolhaas.

En su opinión, el patín era también el medio de locomoción invernal más rápido para los que no tenían caballo.

Poco a poco, fueron apareciendo competiciones, especialmente la Elfstedentocht (Carrera de las Once Ciudades), que tiene lugar cuando el invierno es muy duro. La última edición fue en 1997 y reunió a 16 mil participantes.

Según cifras de la Federación Holandesa de Patinaje (KNSB), 5 millones de personas del país cuentan con un par de patines, lo que supone un habitante de cada tres. Entre ellos, 1,3 millones acuden varias veces al año a una pista de patinaje.

La KNSB cuenta con 150 mil miembros, de los cuales 16 mil están inscriptos en competiciones de patinaje de velocidad. La base popular está por lo tanto presente para construir campeones, especialmente teniendo en cuenta que la formación empieza a la edad de seis años.

“Tenemos muchos buenos patinadores; hay que luchar mucho solo para acudir a Sochi”, explicó Gerard Van Velde, el entrenador de Michel Mulder, medalla de oro en 500 metros y bronce en 1.000 metros.

“Dos o tres muy buenos patinadores no están en los Juegos ya que fallaron en las clasificaciones. Hay que ser el mejor constantemente”, concluyó, en alusión a Kjelt Nuis, mejor tiempo de la temporada en 1.000 metros, que no logró clasificarse en los selectivos holandeses.

Esto potencia cualquier práctica deportiva: primero, la competencia interna que permita la selección de los mejores. Y después la constante competición internacional que le permite al deportista superarse en un ámbito de constante exigencia.

La fisiología ayuda
Los holandeses parece que nacen para patinar, con unas condiciones físicas perfectas para desarrollar este deporte.

Las estadísticas de la Organización Mundial de Salud (OMS) indican que los holandeses figuran entre los pueblos más altos del mundo, lo que da una gran potencia a las piernas.

Gerard Kempkers, entrenador del campeón olímpico de 5.000 metros Sven Kramen cree también que es importante la afición que existe en su país por el ciclismo, lo que desarrolla también los mismos músculos que el patinaje.

En Holanda existe también casi una treintena de pistas de patinaje permanentes, con las medidas reglamentarias para practicar la velocidad: 400 metros. A eso se le suman las instalaciones temporales que se instalan en la temporada de invierno.

Los fines de semana es frecuente que las pistas se llenen. Heerenveen es considerada la meca de las pistas de patinaje a nivel mundial.

Todo esto hace que el deporte goce de una enorme popularidad. Y a la hora de patinar rápido, los holandeses no tienen rivales.


Fuente: AFP

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