Los Pumas juegan donde brillaron Maradona y Messi

La selección argentina de rugby juega el domingo en Wembley, un lugar legendario donde se lucieron Diego Maradona y Leo Messi.

La selección argentina de rugby juega el domingo en Wembley, la catedral del fútbol inglés, en su debut del Mundial contra Nueva Zelanda, un lugar legendario donde se lucieron los dos jugadores míticos de la historia del fútbol albiceleste, Diego Maradona y Leo Messi.

Diego Maradona jugó un amistoso con Argentina el 13 de mayo de 1980, con apenas 19 años, en Wembley, aunque en el antiguo estadio, emplazado en el mismo lugar que el nuevo, inaugurado en 2007.

Maradona hizo la jugada que seis años le haría célebre en cuartos de final de 1986. Agarró la pelota lejos del área, y se deshizo también por la derecha de cuantos jugadores salieron a su paso.

Phil Thompson, David Watson, Phil Neal, Kenny Samson o Ray Wilkins, quedaron atrás.

Pero si en 1986, en una jugada calcada, aguantó la salida de Peter Shilton, en 1980 decidió cruzar cuando encaró a Ray Clemence y el balón pasó rozando el poste.

En ese momento el resultado era de 0-0 y Argentina acabó perdiendo por 3-1. Su hermano Hugo Maradona le recriminó y le dijo que debía haber hecho lo que finalmente haría a Peter Shilton en 1986 en México, en su gol más célebre.

"Le hubieras amagado, si el arquero ya estaba en el piso", contó Diego Maradona sobre la conversación con su hermano.

Seis años después de aquel 'casi gol' le hizo caso.

Messi, por su parte, sí jugó en el nuevo Wembley, fue en 2011 en la final de la Liga de Campeones que el Barcelona ganó al Manchester United por 3-1.

El rosarino marcó uno de los goles, siendo declarado el mejor del partido.

Wayne Rooney había metido el miedo en el cuerpo del equipo barcelonista con un tanto en el minuto 34, que significaba el empate, tras un gol de Pedro en el 27.

Pero Messi devolvió la ventaja y encarriló el triunfo a los nueve minutos del segundo tiempo en una jugada personal.

Tras un pase de Andrés Iniesta, en la que dejó atrás al francés Patrice Evra, el argentino sorprendió al arquero holandés Edwin Van der Sar con un disparo desde fuera del área, que se coló casi por el centro de la portería. David Villa puso el 3-1 definitivo en el 69.


Fuente: AFP