Los policías no se ponen de acuerdo con la seguridad en el fútbol

El gobierno avanza para concretar el protocolo de seguridad pero clubes, policias y guardias plantean reparos
El fútbol uruguayo comenzó a meterse en los últimos tiempos en un complejo laberinto plagado de caminos que parecen chocar unos con otros. La seguridad en las canchas tiene en jaque a las autoridades. Parece mentira pero en un país de tres millones de habitante y con hinchas que todo el mundo dice conocer, la seguridad se convirtió en un verdadero martirio.

Cansado de la escasa colaboración de los dirigentes para identificar a los hinchas violentos, el Ministerio del Interior anunció su decisión de retirar a la policía de las canchas. Entiende que el fútbol es un espectáculo privado y, por ende, la seguridad corresponde al organizador, además de que ya no es viable destinar los efectivos que se destinan hoy a los partidos "de alto riesgo", porque esos efectivos dejan de estar en la calle cumpliendo su función principal.

Los primeros pasos ya se comenzaron a dar. En las canchas se puede ver gente de particular con chalecos que dicen seguridad.

Pero en el fútbol las dudas invanden. ¿Es viable? ¿Los hinchas respetarán a los guardias de seguridad privada? ¿Qué rol juegan y hasta donde van sus potestades?

Referí presenta un informe sobre las medidas que comenzaron a aplicar las autoridades y la realidad que desnudan los que van a lidiar con los hinchas a la tribuna.

La Comisión de seguridad de la AUF, y los sindicatos de Policía y seguridad privada, coindicen en señalar que el fútbol uruguayo no está preparado para jugar sin policias en las tribunas.

El sindicato de policías propone poner el punto de atención en el grueso de la barra brava. "El control debería ser general para el hincha común y específico para la barra. Entonces, usted quiere venir con la barra de aliento, perfecto, venga, pero sepa que tendrá que estar 4 horas antes del partido y va a pasar todos los registros", reveló el secretario del sindicato de Policía, Miguel Barrios a Referi. Asimismo, pidió revisar a todas las personas. "Hay controles que fallan como el de los vendedores de comida que podían haber pasado alguna cosa que otra que no están sujetos a revisación".

Entre otras cosas, la seguridad privada expresa que no hay nada legislado y, por ende, sus acciones están limitadas. "Nos pasa en los lugares donde trabajamos. Nos dicen 'revisá el bolso', pero si yo meto la mano estoy delinquiendo. La gente copera, abren el bolso y salen pero en un estadio es complicado", explicó el presidente del sindicato Mauricio Ibáñez.

Los puntos en los que discrepan

Seguridad privada

Gobierno: pidió coordinadores de seguridad y alternos. Era uno de los puntos donde se había avanzado, aunque el gobierno pretendía que el nombramiento se extendiera también a los clubes de Segunda División. Serán la voz responsable del club en materia de seguridad, para mediar con la hinchada y la Policía cuando se produzcan incidentes. Los clubes deberán entregar, antes del inicio del torneo, una plantilla con los nombres de cada integrante del equipo. Pueden elegir la forma en que trabajarán: honorarios, por viáticos, contratados o guardias de seguridad privados. No tendrán función de represión sino de mediación. Se exige uno cada 250 hinchas, y responden al coordinador de seguridad y su alterno.

Policía y Seguridad privada: La idea del Ministerio contrasta con la realidad que señalan quienes tienen que ir a las tribunas a lidiar con los hinchas como policías y guardias de seguridad. El secretario del Sindicato Unico de Policia, Miguel Barrios dijo que los barras bravas no respetan a la policía. "Quien estuvo en un operativo en el Estadio sabe perfectamente que el respeto hacia el guardia de seguridad es ninguno. En los episodios del Estadio Centenario con Rosario Central ¿qué pasó con los guardias cuando los hinchas entraron en franco desacato? Brillaron por su ausencia. Eso es un indicio de lo que podría llegar a pasar en un desborde de la barra brava con guardias de seguridad. Los van a mandar a la guerra con un escarbadiente. Agregó que: "La responsabilidad sigue siendo del Ministerio del Interior. No se puede deslindar de un espectáculo público. Y no comparen esto con un baile donde pueden entrar tres mil personas. ¿Quién se hace responsable si nos comemos un Cromañón en el Estadio?". Por su parte Mauricio Ibáñez, presidente del sindicato de trabajadores de seguridad, dijo a Referi: "es un peligro. En algún momento va a pasar algo. Nosotros si se arma lío en la tribuna nos vamos. Nos oponemos a esto pero al final legislaron que teníamos que estar".

AUF y clubes: "No estamos preparados para jugar sin policías en las canchas. Va a depender de las canchas. Nosotros lo instrumentamos en las canchas chicas y más o menos las llevamos bien pero eso no quiere decir que no se haga al 100% en los partidos de los grandes", expresó el presidente de la Comisión de Seguridad de la AUF, Nelson Telias, a Referi.

El neutral, Ignacio Alonso comentó: "Estamos en el armado de protocolos, en las pruebas psicotécnicas de integrantes de efectivos de seguridad. Es cierto que algunos equipos están atrasados".

Cámaras

Gobierno: Es la gran apuesta del protocolo de seguridad que se acordó con la AUF. Primero no se pusieron de acuerdo sobre quién debía realizar la inversión. La policía expresó que el gasto debería correr por la AUF, los presididos por Wilmar Valdez respondieron que no tenían dinero. El costo se estimó en cuatro millones de dólares. Con el paso del tiempo la AUF negoció reducir el número de cámaras en el Centenario para hacer viable la inversión. El sistema tiene dos patas: una serie de cámaras fijas que toman los datos faciales de cada persona, que se guardan cuando una persona comete incidentes. Por otro lado las móviles, que "machean" información que reciben con las de las fijas, para verificar si entre quienes ingresan a un partido hay ingresados en el sistema. Las móviles se usarán en las canchas "grandes" y en "chicas" en partidos de "alto riesgo".

Policía y Seguridad privada: "Las cámaras las van a colocar pero van sobre el hecho consumado o intentado, no es preventivo. Hay gente que se va a cuidar pero hay 12 millones de formas de eludir las cámaras, como pasa con las que están en el centro. Una simple remera en la cabeza o en la cara y la eluden. Es complejo el tema de la seguridad. Tiene que tener sentido común de lo que van a plantear", dijo Barrios derrumbando el mito de las cámaras que tanto exige el Ministerio.

AUF y clubes: Muchos clubes están descreídos del sistema de cámaras de seguridad que solicitó la policía. Dicen que no se justifica tamaña inversión si después no capturan a nadie. "Si mañana tenemos el sistema de cámaras funcionando y no tenemos el decreto sobre cómo se ejerce el derecho de admisión, ¿de qué me sirve identificarlo?", expresó el jefe de seguridad de Peñarol, Julio Luis Sanguinetti. Y puso como ejemplo: "Si yo tengo el auto roto y tengo el mecánico, si no tengo una llave inglesa ¿cómo arreglo el auto?".

Localidades numeradas

Gobierno: Pidió numerar localidades en principales estadios. El objetivo final es que todos los asistentes a los estadios tengan un lugar asignado. De la mano con la numeración y nominación de entradas –otros puntos que se aplicarán en el futuro– y las cámaras de seguridad, ayudarán a ubicar exactamente a cada persona que asista a un partido. El gobierno entiende que es un primer paso en esa dirección. LA AUF había dicho que había pedido presupuestos de pinturas y los precios habían sido altos, aunque ahora se comprometió a avanzar en ese camino.

Policía y seguridad privada: Los mecanismos de venta de entrada tienen que intensificar los controles y con la numeración de los lugares donde se sientan, estamos hablando de un nivel europeo. Estamos muy lejos de hacer un cambio de esos. En Europa controlan que usted se siente en la butaca adecuada si no lo hace es un desmán. ¿Qué guardia de seguridad lo hace acá?", señaló el secretario del Sindicato de Policia, Miguel Barrios, a Referi. Barrios expresó a Referí: "No se han tomado medidas sobre el núcleo duro de la hinchada. Se deja que se pongan donde quieran, que entren cuando quieran y solo acá pasa eso".


AUF y clubes: El presidente de la comisión de seguridad de Peñarol denunció lo que a su juicio son una cantidad de irregularidades y vicios, a los que llamó zona gris, que no están contemplados dentro de las medidas de seguridad que se deben tomar en los estadios.

"Tenemos identificados a los que prendieron las bengalas en el estadio de Peñarol. Tenemos la foto. Ninguno es socio. ¿Cómo hago para identificarlos? ¿Los identifico yo o los identifica la Policía?", preguntó Sanguinetti en el programa 100% Deporte de radio Sport.

Agregó: "No lo agarro pero los tengo identificados. No tengo el nombre, tengo la foto. Con un agravante más, yo soy policía sin armas, nosotros solo podemos prevenir, Ponemos seguridad privada pero nos encontramos que no hay un estatuto".

Admisión

Gobierno: Las autoridades gubernamentales piensan armar una "lista negra" conformada por los hinchas que generan problemas en las canchas. Las personas que la integren no podrán ingresar a las canchas.

Policía y seguridad privada: Miguel Barrios del sindicato policial señaló: "El problema es que no se han tomado medidas sobre el núcleo duro de la hinchada. Se deja que se pongan donde quieran, que entren cuando quieran y solo acá pasa eso. La ubicación de la barra en el centro de la tribuna lo que hace a todas luces es imposible reprimir porque cualquiera acción que se tome estás rodeado de familias. Usted no va a reprimir ahí. La hinchada se tiene que ubicar a un lado de la tribuna, contra los corredores de entrada. La mejor hipótesis es esa, que se encarguen ellos pero no podemos decir amén a eso porque mañana vamos a tener una cantidad de gente lesionada y hay una responsabilidad". Ibáñez, del sindicatos de seguridad privada, señaló: "Se va emparchando de una forma tan precaria en el sentido de que a, el guardia no está instruido ni para reducir a una persona, mucho menos a 20 que estén enardecidos por más que tengas a 30 guardias el margen de controlarlos es poco".

AUF y clubes: Vistas las cartas y las nuevas medidas que se quieren instrumentar surgen algunas interrogantes. ¿A quién corresponderá la tarea de cachear a la gente antes de ingresar a los estadios? Un aficionado perfectamente puede negarse a que un particular lo registre. Pero el tema va más allá. Cuando se generan problemas es común que las partes se pase la responsabilidad. La AUF quiere instrumentar un código disciplinario interno. El presidente de la comisión de seguridad de la AUF, Nelson Telias, señaló a Referi que hay cosas que aún no están claras.

Cursos

Gobierno: Acordó brindar cursos a coordinadores de seguridad de las instituciones. Ya se realizó en agosto pero llamó la atención la escasa concurrencia. Aunque la AUF está realizando nuevas capacitaciones a los equipos.

Policía y seguridad privada: "Jamás se nos planteó que el Ministerio del Interior brindara algún tipo de formación al guardia privado. Cierta vez les dijimos que por lo menos podrían designar algún inspector a realizar los cursos para ver qué es lo que se propone y nos dijeron que no tienen gente para eso", reveló Ibáñez representante de los guardias de seguridad. "Jamás nos consultan. Nos leen en las notas, en los artículos independientes, están en conocimiento de lo que piensan los que pisan las tribunas", dijo Barrios del sindicato policial.

AUF y clubes: "Eso lleva tiempo. Y aparte lleva reglamentos que los estamos esperando. Como el colgado de las banderas de los tejidos. La hinchada cuelga las banderas, mandamos a la guardia privada decirles que las saquen y los pasan por arriba. Si hay un reglamento es distinto", dijo Nelson Telias.



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