Los Petryk: con el deporte en la sangre

Hernán y Georgina salieron al padre, quien jugó al fútbol; él juega en Peñarol y ella al hockey en Las Cimarronas

Son hermanos pero su apellido no se escribe igual. Hernán Petryk, juega en Peñarol y su hermana Georgina Petrik lo hace en la selección uruguaya de hockey, Las Cimarronas, que disputan desde este sábado la segunda fase de la Liga Mundial en Vancouver y si clasifican entre las dos primeras, disputarán las semifinales para buscar un cupo en el Mundial de India.

El padre, Claudio Petrik, fue jugador de fútbol en Cerro, Lanús de Argentina en la B y fue dos veces campeón de OFI con Punta del Este. De todos, el único que está bien anotado con ese apellido polaco es Hernán.

Se trata de una familia que lleva el deporte en la sangre. Hernán puede jugar como lateral –como lo viene haciendo con Leonardo Ramos en los aurinegros– o de zaguero central. Georgina también se mueve por el andarivel.

Los dos son nacidos en Maldonado y mientras Hernán vive en Montevideo, su hermana lo hace en Buenos Aires porque juega al hockey en River Plate.

¿Cómo llegó a la elite del hockey sudamericano? "Un día llamé a Cachito Vigil (exentrenador de Las Leonas, el mejor equipo latinoamericano por lejos y de los mejores del mundo) porque había venido a ver a Las Cimarronas, y le pregunté si había alguna posibilidad de ir para allá. Me contestó que fuera, y ya llevo tres años", contó Georgina a Referí. "Ahora nos vamos a cruzar con él en Vancouver porque dirige a Chile", añadió.

Para ella, "el cambio fue tremendo" porque "el hockey allá es más competitivo". "Te abre mucho la cabeza. Estoy superagradecida a todos porque me tratan muy bien. El año pasado fuimos campeonas en las dos categorías: Primera e Intermedia".

Georgina Petrik con Las Cimarronas
Georgina en acción con la selección de hockey<br>
Georgina en acción con la selección de hockey

En Buenos Aires, esta chica de apenas 20 años, vivió primero con su hermana mayor, Romina (otra con el apellido mal escrito) quien la ayudó mucho. Pero hoy se mudó sola a un monoambiente en Belgrano, se cocina y estudia nutrición y educación física.

Hernán la mira con admiración pero admite que de hockey conoce "lo básico. Nunca la fui a ver. A veces la vi por internet, pero nunca en una cancha, en vivo. Siempre fue muy independiente y se acostumbró a vivir en Buenos Aires".

Agustina, su novia, escucha la charla de los Petryk-Petrik. Ella es una de las tantas uruguayas y uruguayos que colaboraron con rifas de $ 200 para que Las Cimarronas pudieran viajar a
Vancouver.

"Yo también compré y vendí en el plantel de Peñarol", se apresura a decir Hernán.

Las jugadoras se tuvieron que costear los US$ 1.500 del pasaje y los US$ 700 de la comida y la estadía.

Georgina se lo agradece y también aclara: "No solo hizo eso. Nahitan Nandez consiguió una camiseta que firmó todo el plantel de Peñarol y la subastamos".

También tienen en común el conocimiento con Marcos Sosa: trabaja como preparador físico de Las Cimarronas y es el fisioterapeuta de Peñarol.

No solo eso consiguieron las chicas del hockey para poder subastar. Diego Godín, el capitán celeste, donó una camiseta suya de la selección y un oferente se la llevó por US$ 2.000. También colaboró el plantel de Nacional y se subastó una camiseta. Hubo que moverse bastante para poder viajar a Canadá.

Hernán Petryk sube por su lateral defendiendo a Peñarol
Hernán Petryk sube por su lateral defendiendo a Peñarol
Hernán Petryk sube por su lateral defendiendo a Peñarol

Sobre su presente, Hernán dijo: "Estoy muy contento porque se me dio la oportunidad de jugar en la Primera de Peñarol. Hace un año que vine e igualmente fue positivo pese a haber jugado solo en Tercera".

A diferencia de lo que algunos creen, el hockey en Argentina es amateur, las únicas que perciben dinero son Las Leonas. "No nos pagan, pero es una pasión para mí y estar jugando en Argentina, una alegría enorme", explica Georgina.

"Mis padres siempre vienen a verme, incluso cuando jugaba en Tercera división de Peñarol. Mi viejo vibra como loco", cuenta Hernán. Su hermana Georgina, cuando está en Montevideo y le dan los tiempos, va a verlo. "Si no lo miro por televisión. No entiendo mucho, pero soy muy hincha de él", admite.

Los dos disfrutan su presente en distintas disciplinas y apuntan a seguir creciendo. Tienen 22 y 20 años y viven su vida con el deporte que aman.

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