Los nuevos ricos

Con la billetera de un grupo árabe, Paris Saint-Germain se refuerza en el balonmano como en el fútbol

Nasser Al-Khelaifi, nacido en Qatar hace 39 años, fue jugador de tenis profesional, es el presidente de la Federación catarí de ese deporte, directo de Al Jazeera Sports desde 2006 y desde el año pasado presidente de Paris Saint-Germain, luego de que el grupo inversor Qatar Investment Authority comprara la temporada pasada el 70% del paquete accionario de Paris Saint Germain.

Fue así como de repente un equipo que se había acostumbrado a ver campeón a Olympique de Lyon se transformó en un plantel estelar encabezado por el argentino Javier Pastore, por el que le pagó 43 millones de euros a Palermo.

El más barato en llegar fue el uruguayo Diego Lugano: 3 millones de euros. Al equipo no le alcanzó: Montpellier se consagró campeón y detrás entró PSG.

Mientras el equipo de fútbol peleaba la liga, el de hándbol sufría con el descenso. “¿Cómo?”, exclamó el jeque. Paris Handball se salvó de bajar en la LNH (una de las más poderosas de Europa) en el último segundo de su último partido. Y el campeón también resultó ser Montpellier, liderado por el serbio nacionalizado francés Nikola Karabatic.

La política para el hándbol pasó a ser entonces la misma que para el fútbol: billetera veloz.

Si en 2011 junto a Pastore y Lugano llegaron Kevin Gameiro, Jéremy Menez, Alex, Mohamed Sissoko y Blaise Matuidi y el equipo no pudo ser campeón la apuesta debía ser redoblada.

Así, ya vieron las luces de París Zlatan Ibrahimovic, Thiago Silva, Lucas Moura, Ezequiel Lavezzi, Thiago Motta, Maxwell y Marco Verratti.

Y el equipo de hándbol dejó de ser uno que peleaba el descenso para convertirse en un combinado estelar, que por su posición de la pasada temporada solo jugará en el ámbito doméstico sin posibilidades de pisar el escenario europeo.

En primer lugar contrataron al renombrado entrenador Philippe Gardent. Y después se sumó la base de la selección francesa que en los Juegos Olímpicos de Londres cerró un ciclo brillante defendiendo su medalla dorada de Beijing 2008 a las que sumó entremedio dos títulos mundiales (Croacia 2009 y Suecia 2011) y el Europeo 2010. Ese equipo galo fue considerado el Dream Team del hándbol.

Luc Abaló llegó procedente de Atlético de Madrid al igual que Didier Dinart, mientras que Samuel Honrubia llegó del campeón Montpellier. A ellos se sumaron José Manuel Sierra, Robert Gunnarsson, Marko Kopljar, Mladen Bojinovic, Asgeir Örn Hallgrimsson y Antonio García.

La frutilla de la torta llegó el martes: se llama Mikkel Hansen, un danés que fue elegido mejor jugador del mundo 2011 en hándbol y que proviene de AG Copenhague.

El equipo quebró tras el final de la pasada temporada y el club lo contrató como agente libre por lo que solo tiene que hacerse cargo del salario que anualmente se informó que será de 500 mil euros.

Todo esto se traduce en un presupuesto millonario que lo pone por encima de Montpellier, equipo al que le peleará mano a mano la liga para intentar el asalto europeo el año próximo.

 


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