Los goles llegan de afuera

Los tricolores fabrican goleadores, pero disfruta de artilleros forasteros

Nacional ha sido en los últimos años una fábrica de delanteros. Sin embargo, sus principales goleadores vienen de afuera. Por ejemplo, el artillero de las últimas dos temporadas es Iván Alonso, quien llegó después de una extensa trayectoria en España y México. Desde 2000 a la fecha, entre los cinco más goleadores del club solo uno surgió en sus formativas: Santiago García. Es más, entre los 10 artilleros de ese período, hay nada más que tres nacidos en la “cantera inagotable”: el Morro, Gonzalo Castro y Gustavo Varela.

Esto forma parte de la historia de Nacional, aunque no deja de ser extraño en estos tiempos. Sus mejores cuatro goleadores en la Copa Libertadores llegaron de fuera del club: Julio César Morales, Celio Taveira, Luis Artime y Julio César Dely Valdez.

El delantero más brillante que se formó en Nacional, Luis Suárez, apenas convirtió 12 goles con esa camiseta. Tras una temporada y media, en 2006 se marchó a Europa, donde disfrutaron sus goles los hinchas de Groningen, Ajax, Liverpool y ahora empezaron a hacerlo los de Barcelona.

Martín Cauteruccio, figura en Argentina, apenas marcó tres con la tricolor; Gonzalo Bueno, una de las últimas promisorias apariciones, se fue a Rusia con 18 goles en Primera.

Bruno Fornaroli marcó 21 y se encuentra en el puesto 13 de los más goleadores de Nacional en los últimos 14 años. Es otro al que disfrutaron poco en Primera. El Morro García apareció en el equipo principal al final de la temporada 2007-2008 y se consolidó en la 2010-2011, cuando marcó 26 goles en un año.

El Chengue Morales, el Cacique Medina, el Loco Abreu y Alonso, encabezan la lista de romperredes con la camiseta tricolor en el siglo XXI.

Es hasta paradójico que un club que trabaja notablemente en juveniles y que sacó tan buenos delanteros, sus máximos goleadores lleguen desde otros clubes. La necesidad económica de desprenderse cuánto antes de las perlas para solventar el diario vivir del club, juega un rol preponderante. Apenas alumbran los cracks, se los devoran los de afuera. Y si hacen goles, mejor. 


Populares de la sección

Comentarios