Los apuntes del Polilla: ¿Que cambió de la era Bengoechea?

La llegada de Da Silva trajo modificaciones; el nuevo DT quiere un equipo muy diferente al que se vio en el verano
Lejos del ruido por la polémica salida de Pablo Bengoechea y sin el eco que generó la presentación de Jorge Da Silva en Los Aromos, Peñarol entrenó bajo el mando de un nuevo libretista y los jugadores buscan, a dos semanas del inicio de la competencia, adaptarse al nuevo guión.

Intensidad, agresividad, velocidad y seguridad, son las cuatro patas teóricas del proyecto Da Silva, que pretende cambiar el juego de un equipo que nunca llegó a convencer en la medida de su potencial. De ahí a la práctica hay un largo trayecto y por eso en Peñarol se juega una carrera contra el tiempo.

El error estratégico de cambiar un entrenador a dos semanas del inicio de la competencia y obligarlo a dirigir a un plantel que no formó, hace que el cuerpo técnico de Da Silva ajustara el calendario de planificación, hiciera un diagnóstico rápido del plantel en base a evaluaciones previas de los partidos de verano y pidiera tres jugadores para reforzar puntos claves.

Lo cierto es que en Los Aromos cambió el clima y la calma dio paso a la arenga motivacional.
La voz de Pablo Placeres y Sebastián Roquero, los preparadores físicos del primer equipo, fueron la cortina musical de un entrenamiento que no tuvo pausas para recuperar el tiempo y aprovechar los ciclos de exigencia.

Da Silva observó los cuatros partidos de verano y quiere un Peñarol mucho más parecido al del primer clásico, con un equipo compacto y agresivo con la pelota al pie, que busque conectarse con los extremos y no se parta cuando un rival intercepte pases.

En el segundo clásico Peñarol fue un equipo largo, estirado, que intentó saltear líneas con envíos largos producto de la buena presión alta que hizo Nacional con sus tres delanteros.

Para evitar ese tipo de ahogos, el Peñarol que proyecta su nuevo entrenador se apoyará mucho en los extremos laterales y volantes para oxigenar la salida.

Hasta ahora y por los próximos días, Los Aromos será el banco de pruebas para que el nuevo DT pueda cambiar el chip en la cabeza de sus jugadores.

El sábado, Peñarol intentará dejar de ser un bosquejo.

Tres claves teóricas del Peñarol que quiere Da Silva

1) Dinámica y soluciones en velocidad
Da Silva quiere un equipo corto, rápido e intenso. En Los Aromos cambió la forma de trabajar en espacios reducidos. Muchos jugadores en poco espacio y juego a un toque. Los ejercicios deben resolverse con velocidad, para entrenar el cuerpo y la cabeza a pensar rápido.

2) Agresividad y presión sobre la pelota
El entrenador quiere que los delanteros sean los primeros defensores y para eso deberán apoyarse también los volantes externos. El Peñarol de Da Silva tiene la intención de recuperar la pelota en zona de ataque para evitar traslados largos y pelotazos divididos.

3) Seguridad en la entrega
Para que Peñarol pueda cumplir sus premisas, deberá ser un equipo corto, compacto y sin fisuras. Para eso es clave que la pelota circule con seguridad para evitar que un rival intercepte pases y rompa las líneas. El manejo de la pelota es fundamental para el nuevo DT.

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