Lo que pudo haber sido y lo que fue

El triunfo ante Venezuela permitió silenciar las voces que pedían recambio, salvar el proceso y la permanencia del DT

Tabárez tiene una costumbre. Un secreto que le permite afrontar su profesión desde otra perspectiva. Diferente a la del común denominador de los uruguayos, tan proclives a dejarse llevar por los resultados deportivos. El ritual lo  practica generalmente después de los partidos. Es un ejercicio mental. Y le permite obtener determinadas conclusiones.

¿En qué consiste ese ejercicio del conductor de Uruguay? “Siempre hacemos el ejercicio de lo que pudo haber sido. Los resultados podían haber sido otros. Es muy cruel. Nosotros hicimos todo este proceso sin saber cuáles serían los resultados”, reveló el entrenador.

Conocido el secreto del técnico ahora vale el juego periodístico de hacer el ejercicio que siempre plantea Tabárez con sus colaboradores más directos.

Lo que pudo haber sido si Uruguay perdía contra Venezuela y lo que finalmente terminó sucediendo. Es que las voces antes del partido tenían tono de despedida.

Tabárez tiene claro este negocio. Para que tengan una idea el 30 de setiembre de 2011 la periodista Silvia Pérez le preguntó si seguiría si no se hubieran conseguido los buenos resultados.

Y respondió: “No lo sé, quizás no, pero no lo daría como una cosa definitiva. Tengo la esperanza que la cultura futbolística del país vaya cambiando. Generalmente se le renueva un contrato a un entrenador cuando gana. Porque se trabaja para eso. Pueden venir los malos resultados, pero el proceso garantiza determinadas cosas”.

Entonces, El Observador plantea el ejercicio: ¿Qué hubiese sucedido si la selección caía en Puerto Ordaz? Las respuestas son infinitas. En primer lugar la mañana hubiese sido dedicada a pegarle a Tabárez. Es la realidad. Que no sabe nada, que demora los cambios, que no realizó el proceso de recambio cuando debía. Que se endulzó con las mieles del triunfo y no miró más allá. Seguramente el proceso estaría en serio riesgo y los neutrales de la AUF estarían en la cuerda floja.

La palabra proceso se desterraría definitivamente. Después de perder contra Chile se escuchó decir que “es un verso, de que proceso hablan si todas las selecciones juegan de diferente manera”.

Por supuesto que en el ejercicio de lo que pudo haber sido entraría el capitán Diego Lugano.

Es que sus declaraciones, luego de perder con Chile –“La mano viene pesada y el que no esté totalmente comprometido, el que esté cansado, que se baje, porque se complicó de verdad”–, sacudieron el ambiente.

Hoy, con el resultado a la vista. Lugano fue un verdadero capitán que movilizó las fibras de sus compañeros. Si hacemos el ejercicio de lo que pudo haber sido, si Uruguay perdía, Lugano no podría jugar más.

Es fútbol. Y todo depende del cristal con que se mire.

El archivo permite llegar a una conclusión final para cerrar el ejercicio.

“Los resultados muchas veces tienen que ver con aspectos que hacen al rendimiento, y del que aquí se pasaban mensajes equivocados o no demostrados. Por ejemplo, que éramos inferiores físicamente a los europeos, pero vienen las estadísticas del Mundial y dicen que Uruguay es el que corrió más. Hay que desterrar cosas que tienen que ver con el discurso de aquellos tiempos. Como que hay que dársela a los que saben porque los que están para correr no tienen que andar mucho con la pelota. O cómo puede ser que una selección juegue sin enganche”, dijo Tabárez el 16 de agosto de 2011. Pero en Uruguay sigue prevaleciando la cultura del resultado.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios