Lo formó Ribas y explotó con JR

Gonzalo Porras la luchó en el ascenso, se afirmó en Juventud y ahora brilla en River

Los días de lluvia eran un martirio para la madre de Gonzalo Porras. El adolescente de Nuevo París, que pateaba la pelota desde los 2 años, iba a entrenar a la cancha de Villa Teresa en bicicleta. Y cuando llovía, regresaba embarrado enchastrando vestimenta y pisos. 

Las ganas de llegar a Primera, que trastabillaron cuando lo dejaron libre en Bella Vista, valían tanto esfuerzo.

Poco después, el Villa se fusionó con Salus y Huracán del Paso de la Arena; así surgió Alianza FC.

Un jueves, el entrenador de Cuarta división, Gonzalo Balda, ascendió a Primera. Y Porras también. “Debuté contra Cerrito en cancha de Miramar. Empatamos 1-1”, contó a El Observador.

Cuando Alianza fue desafiliado por problemas económicos, Porras pasó a la Tercera de Liverpool y fue campeón uruguayo con Juan Verzeri como entrenador.

Carlos Barcos lo ascendió al primer equipo pero en el Negro tuvo pocas chances. Verzeri se lo recomendó a Julio Ribas cuando este volvió de Italia a dirigir a Juventud de Las Piedras.

“En el primer partido que me dirigió, contra La Luz, empezó con una charla motivacional que hizo que quisiera saltar a comerme la cancha una hora antes de que empezara el partido”, contó.

A Porras le tocó en suerte ser dirigido por dos escuelas opuestas del fútbol uruguayo: Ribas y Juan Ramón Carrasco, que lo pidió para River Plate en 2008. “Aprendí mucho de los dos: Ribas se enfoca más en lo motivacional, en la entrega y el sacrificio. Con Carrasco mejoré mucho en la marca técnica porque no le gusta que el jugador cometa faltas”, contó.

Y así, a los 29 años, Porras se convirtió en el mejor volante del fútbol uruguayo. En el doble cinco que recupera, la juega siempre bien y, de paso, marca algún que otro golazo.


Populares de la sección

Comentarios