Llegó la autocrítica en Peñarol

Bengoechea y sus jugadores saben que el equipo está rindiendo muy por debajo de su nivel, pero apuntan a cerrar el Apertura cuanto antes
A falta de seis puntos por jugarse y con una ventaja de tres sobre el perseguidor más inmediato, Peñarol vive entre la tranquilidad de saberse a un paso del título pero entre la bronca que genera el inconformismo.

¿Por qué? Porque los aurinegros mandan en un Apertura parejo por excelencia, donde todos pierden puntos con rivales en lo previo inferiores y porque el nivel de juego está lejos de conformar el paladar de los exigentes.

El axioma de que en Peñarol hay que ganar como sea ya no es una ley en Los Aromos y el empate con cartas vistas ante Wanderers dejó un sabor mucho más amargo que dulce.

"El domingo el vestuario de Peñarol no era un vestuario de un equipo que quedaba primero tres puntos arriba, era un vestuario de un equipo que sabía que su hinchada no se iba contenta. Esa es la realidad. Con lo que se está jugando, alcanza para seguir primeros", dijo Bengoechea ayer en conferencia de prensa.

Si algo tiene el riverense como marca registrada en esta etapa como entrenador, es la sobriedad, la mesura y la autocrítica.

Y en ese sentido, dirigentes, cuerpo técnico, jugadores e hinchas pretenden algo más que la punta del Apertura, con un equipo que invirtió acorde al deseo.

"Sabemos que durante todo este campeonato no hemos tenido el rendimiento acorde al plantel que tenemos, pero estamos cerca de lograr el objetivo", agregó Bengoechea.

La doble lectura es clara. Por un lado hay malestar por el nivel de juego -hubo jugadores que dejaron el Centenario enojados luego del empate- y se interpreta que con el resultado del domingo se perdieron dos puntos.

"Si jugaban cambiados y Nacional perdía después del empate era un punto ganado. Con el resultado de Nacional a la vista son dos puntos perdidos", confiaron puertas adentro.

La autocrítica no es exclusiva de Bengoechea y son varios los jugadores que lo asumen.
"Sabemos que no estamos jugnado como todos esperamos. Durante todo el torneo las preguntas fueron sobre como jugamos y siempre tenemos autocrítica. Sabemos que podemos rendir más y no rendimos lo esperado", dijo Gastón Guruceaga.

La otra cara de la moneda es que ya no hay margen de mejora en el corto plazo y que, con seis puntos en juego, Peñarol deberá al menos abrochar cuatro para dar la vuelta olímpica.

Si lo amonestan se despide del club
La situación del volante Sebastián Píriz es compleja, ya que tiene contrato hasta el primer día del mes de diciembre, por lo que no estaría habilitado a jugar en la última fecha. En Peñarol es un secreto a voces que no seguirá y, al tener cuatro amarillas, si es amonestado ante Plaza Colonia será su último partido en el club. Si está habilitado se le renovará el vínculo por un mes, hasta el 31 de diciembre.

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