Llegó el cuarto capítulo

Fueron tres las veces que argentinos y españoles se enfrentaron por la Copa del Mundo

Antes de la creación del Mundial de Clubes, en el año 2005, los campeones de Europa y Sudamérica jugaban entre sí la Copa Intercontinental, para dirimir qué equipo era el mejor del planeta.

Bajo ese formato hubo dos duelos entre equipos españoles y argentinos, con victoria de Atlético de Madrid sobre Independiente en 1974 y de Boca Juniors ante Real Madrid en 2000.
Ya con el modelo actual del Mundial de Clubes, Barcelona venció a Estudiantes de La Plata en 2009 en lo que fue el último antecedente.

El primer duelo entre ibéricos y argentinos fue en 1974, cuando el Bayern Múnich de Franz Beckenbauer, Uli Hoeness y Gerd Müller renunció a la final y el equipo vicecampeón, Atlético de Madrid, fue el representante de Europa.

En el estadio Libertadores de Avellaneda y con gol de Agustín Balbuena, Independiente ganó 1-0. La revancha fue con victoria colchonera por 2-0 con goles de Javier Irureta y Rubén Ayala para ganar el título. El segundo antecedente tuvo a Martín Palermo como gran protagonista y a Carlos Bianchi como el estratega que deslumbró al mundo.

La Intercontinental del año 2000 se jugó a partido único en el estadio Nacional de Tokio y Boca Juniors dejó sin aliento a Real Madrid en un partido que lo liquidó en 15 minutos.

El equipo xeneize, con un doblete de Martín Palermo se adelantó en el marcador y puso una diferencia anímica y futbolística que fue indescontable para los merengues.

El arquero del gran trauma madrileño se repite, ya que Iker Casillas continúa en el equipo blanco y se medirá hoy a San Lorenzo con el objetivo de ganar el título y cicatrizar esa herida.

Real Madrid descontó con gol del brasileño Roberto Carlos en el minuto 12 pero Boca tenía en Juan Román Riquelme un equilibrista que supo aguantar la pelota para desesperación de Luis Figo y el resto de sus compañeros. Boca festejó un triunfo épico con una generación brillante.

La última edición tuvo un festejo catalán gracias a una genialidad de un argentino, Lionel Messi.

En Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos, se jugó la final del Mundial de Clubes del año 2009.

Estudiantes de La Plata, dirigido por Alejandro Sabella, abrió la cuenta con un gol en offside de Mauro Boselli.

Sin embargo, esa máquina dirigida por Josep Guardiola, que había ganado cinco títulos ese año entre la Liga de Campeones, Liga española, Copa del Rey, Supercopas de España y de Europa logró la igualdad de forma agónica en el minuto 89 gracias a un gol del canterano Pedro Rodríguez.

Con el equipo pincharrata fundido físicamente, Barcelona se sintió cómodo en el tiempo suplementario y Messi se pudo vestir de verdugo en el minuto 108 para darle la estocada final al partido y liquidar los sueños del equipo argentino.

Minutos después del partido, Messi fue elegido como el mejor jugador del Mundial de Clubes, mientras sus compatriotas se iban masticando rabia por los minutos fatales donde ocurrieron los goles. Hoy, sin Messi como rival, otros argentinos buscarán la gloria ante los millonarios españoles.


Populares de la sección

Comentarios