Liverpool, con el viento a favor

En su debut en el torneo local, el negriazul venció 1-0 a Cerro con un gol de Paulo Pezzolano cuando promediaba el segundo tiempo; así extendió el buen comienzo que tuvo en la Sudamericana

Liverpool aprovechó para ganar en el segundo tiempo, cuando el viento soplaba fuerte hacia el arco de Cerro. El zurdazo de Paulo Pezzolano, tras pase de William Ferreira, dejó sin plata a Villete. La pelota se coló contra el caño y así, con ese gol, el conjunto local arrancó de buena manera el Apertura y estiró a cuatro su invicto de la temporada. Los tres partidos anteriores, por la Copa Sudamericana, fueron dos victorias y un empate.

El de Antúnez es un equipo serio, bien hecho. Tiene la seguridad de Castro en el arco, la salida permanente de Rodales por derecha, la rudeza de Melo en la zaga, la pierna fuerte de Macchi y el toque sutil de Barboza en el mediocampo, la zurda de Pezzolano, la velocidad de Núñez, el gol y la experiencia de Ferreira en el área.

Dominó gran parte del primer tiempo, cuando Eolo favoreció al visitante. Le faltó certeza en la definición. Atacó por las bandas, llegó por el centro, pero no pudo vulnerar el arco de Villete.

Un cabezazo de Núñez, un remate alto de Pezzolano, otro cabezazo de Ferreira, Macchi no llegó a un tiro libre de Pezzolano y por último, una buena jugada individual de Ferreira que contuvo el golero, fueron algunas de las oportunidades que generó Liverpool.

También sufrió al final del primer tiempo. Cerro utilizó la velocidad de Ravecca y de Alonso para causar pánico a los defensores negriazules. Melo es un buen zaguero para esperar de frente a la jugada, pero cuando le tiran la pelota larga, sufre. Al borde de los 45’ Castro  salvó un remate de Dorado y el posterior embate de Caballero.

Barboza le puso emoción al inicio del complemento. Disparó desde lejos en dos oportunidades. Atajó Villete el primero y miró pasar por arriba el segundo.

Hasta que Liverpool elaboró el ataque por derecha, lo continuó por izquierda y apareció Pezzolano por el centro para marcar el gol.

El Tato Ortiz intentó cambiar la imagen de su equipo por todos los medios. Incluyó a Álvaro Pintos, pero la pelota no le llegó jamás bien jugada al área. Luego puso a Valencio por Alonso (salió lesionado) y revolvió un poco el agua serena de la defensa local. Pero no pudo cambiar el resultado. Se trata de un equipo en formación, con velocidad, pero liviano.

En la primera fecha cayó en su cancha frente a Progreso y ayer sumó la segunda derrota. Esto tampoco ayuda para salir adelante.

Todo lo contrario es Liverpool. Está formado, tiene la mezcla exacta de experiencia y juventud, y anda derecho... aunque el domingo el gol fue de zurda.   


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