Levantate y pelea

Uruguay volvió de Colombia golpeada por la goleada pero cada vez que se encontró en esta situación salió adelante

Otra vez ante una situación límite. No se trata de la primera ni será la última. Esta historia se escribe a lágrimas y sonrisas. Se construye con sacrificio, con alegrías y frustraciones. Uruguay lo padeció en procesos anteriores.

Por eso el drama de la derrota en Barranquilla ante Colombia quedó a un lado. La pelota volvió a rodar en el complejo con la mira fija en el horizonte, ese que marca a Ecuador como futuro rival.

La experiencia de un hombre hecho en estos combates resulta fundamental. A lo largo del camino Tabárez se vio envuelto en estos problemas como el que vive por estas horas.

¿Qué pasó? ¿Qué hizo? ¿Cómo motivó? En todos los casos apeló a salir del mal momento apelando a determinadas cosas que le brindaron el inmediato resultado que se buscaba.

Es la octava vez que la selección del Maestro se encuentra ante un panorama complejo. De pronto la diferencia con situaciones anteriores es que la historia recién comienza, pero en el país de los resultados ya se elevaron  las primeras voces en contra.

Cuando Tabárez desembarcó en la selección en el año 2006 lo hizo con una idea futbolística. Apostó por volver a las raíces e instauró el modelo táctico 4-3-3. Pero el primer torneo oficial que jugó lo devolvió a la realidad. Una dura e inesperada derrota contra Perú 3-0 lo hizo cambiar de planes. “Luego de Perú llegué a la conclusión que era riesgoso insistir en lo mismo, el equilibrio defensivo fue el punto de partida. Procurar ser práctico, procurar ser inteligente, que cambió, que no fue fiel, son tonterías que se dicen porque hablar es gratis”, dijo en la conferencia del 2 de julio de 2007 antes de jugar el segundo partido del grupo contra Bolivia.

Tres días después el equipo vencía a los bolivianos 1 a 0 con otro modelo táctico, protegiendo la defensa con otra integración en la zona media.

¿Qué hizo para motivar a sus dirigidos? Apeló a recortes de los diarios. El DT reveló que empleó los diarios para motivar a sus dirigidos. Les mostró que decían que era imposible clasificar. “En un diario en Montevideo hicieron preguntas a sus lectores si veían que esta selección podía pasar de fase y el 75% dijo que no. Entonces le dije a los muchachos: ¿Saben lo que eso significa? Nada. Y quedó demostrado porque le ganamos 4-1 a Venezuela y jugando bien”.

En junio de 2008 el equipo empató contra Venezuela en Montevideo. Fue aquel partido donde Carini dio rebote y se le terminó su crédito. La prensa no ocultó su decepción: “Decepcionante, un partido paupérrimo y con este resultado está diciendo adiós a la clasificación directa”, dijo Enrique Yannuzzi en Universal.

Javier Máximo Goñi en la 12 expresó: “Hay que terminar con esta fantochada del 4-2-3-1. Mal planificado el partido, se nos fue el 90% de la clasificación”.

Tabárez replicó al día siguiente en conferencia: “Me gustaría que los que dicen que tenemos ese 90% de la clasificación hipotecada lo firmaran. Me parece demasiado apresurado. Nuestra historia ha sido parecida y para todos los equipos la clasificación llega en la última jornada”. Uruguay ganó al siguiente partido ante Colombia.

El tiempo vuelve a colocar a los celestes en una situación extrema. La derrota contra los colombianos pegó duro en el grupo seleccionado. Se escucharon las primeras voces contra el proceso.

El Maestro lo tenía claro y en su primera charla luego del Mundial le dijo al grupo: “La semilla del fracaso crece con facilidad en el campo del éxito. Es muy claro que debemos cuidar todo lo que hagamos porque ahora se nos mira con otros ojos”.


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