Levanta vuelo

Tras un flojo comienzo, Gareth Bale comienza a darle réditos a la millonaria inversión de Real Madrid

Si vale lo que cuesta, el tiempo lo dirá. Ser el jugador más caro de la historia del fútbol implica mucho peso. Y el galés Gareth Bale la va llevando. Tras un flojo comienzo, el hombre se afirma. Y con su juego crece Real Madrid. 

Bale, de 24 años, debutó con la camiseta de Real Madrid el 14 de setiembre, ante Villarreal, cuando anotó un gol tras una gran jugada colectiva donde la empujó en el segundo palo tras asistencia de Carvajal.

Sin embargo, después estuvo cinco partidos sin anotar ni completar los 90 minutos y entre medio de esa mala racha estuvo afuera de las canchas tres semanas.

Primero fue una lesión muscular sufrida en el calentamiento del partido ante Getafe y luego una molestia en la espalda.

Se habló de hernia discal pero el club se apresuró a informar que el jugador oriundo de Cardiff sufría una pequeña protrusión discal crónica, muy frecuente entre los futbolistas.

Bale era entonces la comidilla de los medios españoles que informaban que el jugador había percibido su primer salario, unos € 915 mil con solo 133 minutos en cancha.

El galés llegó a Madrid procedente de Tottenham Hotspur, club al que se le pagó su cláusula de rescisión contractual de
€ 101 millones.

El jugador firmó un contrato por seis temporadas de € 11 millones al año más € 2 millones extra por objetivos a cumplir.

Todo cambió tras el clásico perdido ante Barcelona, único encuentro en que fue amonestado.

El que pagó los platos rotos fue Sevilla, al que Real Madrid le endosó un 7-3, en el que Bale se despachó con dos goles.

El primero al ángulo, tras pase de Karim Benzema, y el otro con un fortuito tiro libre donde el balón se desvió en la barrera.

En los últimos cinco partidos el galés marcó cuatro goles.

Pero lo suyo no es solo meterla. Bale, zurdo, juega de extremo derecho en el 4-2-3-1 o en el 4-3-3 que propone Ancelotti.

A esos cinco goles, le suma cinco asistencias, lo que le va dando otra forma a un equipo que dependió mucho del bestial poderío goleador de Cristiano Ronaldo en el arranque de la temporada.

Ronaldo lleva 17 goles en la Liga española, en 14 partidos, y lidera la tabla de artilleros dos tantos por delante de Diego Costa.

En la Liga de Campeones, el futbolista galés lleva ocho tantos en cuatro encuentros y también es el máximo anotador, ahora junto a Zlatan Ibrahimovic de Paris Saint-Germain.

Sus compañeros de equipo Karim Benzema, con nueve, e Isco, con siete, llevan más goles que Bale en lo que va de la temporada.

Pero al galés no le quedó grande la camiseta el miércoles cuando tuvo que liderar al equipo ante Galatasaray frente a la ausencia de CR7.

El zurdo se despachó con un gol de tiro libre. Los medios exageraron el tenor de la conquista. El remate fue bueno pero la reacción del arquero turco Eray Iscan –el suplente de Fernando Muslera– fue muy pobre.

“Estoy satisfecho por el partido y por el gol. Estuve entrenando el tiro libre y tuve la suerte de que me salió. Es uno de los mejores goles de mi carrera”, se embaló Bale.

Valladolid (el sábado), Osasuna y Valencia serán sus nuevos retos en el torneo local y después del trámite ante Copenhague por la Champions se verá qué le depara en el cruce de octavos a Real Madrid. Ese será un examen más bravo para Bale.  l


Fuente: El Observador

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