Lazard, un veterano del Dakar

El piloto uruguayo se apronta para su 11° reto y repasó sus historias en la carrera más dura del mundo
Cuando terminé mi primer Dakar me abracé con mi padre en la llegada y dije que no iba a correr nunca más, que era demasiado sufrimiento. Y hoy voy por mi 11ª edición". Laurent Lazard se prepara para una nueva largada de la tradicional carrera de rally, esa que dice que es su "pasión" y que en la actualidad lo tiene como uno de los pilotos más experientes en el pelotón de las motos.

Este francés de nacimiento que llegó a Uruguay para visitar a un amigo, emprender un negocio en el que no le fue bien para luego sí tener fortuna en otro, afianzarse, formar una familia, tener un hija y sentirse como un uruguayo más –dice que en estos años ha cambiado la calidad de vida y se queja de la actual inseguridad–, irá por un nuevo desafío en el Dakar 2017, que promete ser el más duro en América del Sur.

Su amor por la carrera comenzó en África, donde históricamente se realizaba la prueba que llevaba como nombre París-Dakar y que por amenazas de Al Qaeda tuvo que dejar ese continente en 2008 para al año siguiente llegar a suelo sudamericano.

Para Lazard, el primer uruguayo en correr el histórico rally, las dos ediciones que hizo en el "continente negro" tienen una "diferencia muy grande" con la actual.

"En África era una gran aventura con poco de competencia", dijo a Referí con su tonada francesa. "¿Por qué? Allá tenía miedo de adonde iba. Era una aventura. No teníamos casa rodante, dormías y comías en el piso. Era invierno, teníamos mucho frío. A la noche te daban la cena, te sentabas en el piso y tenías que esconderte para poder comer porque había tormentas de arena y si no se te llenaba de arena la comida. No había ningún lujo, ni para el piloto número uno ni para el último".

En el actual formato sudamericano, todo cambió. "Apareció un público que no había en África, porque estábamos solos allá, vos pasabas días sin ver a nadie".

Lazard en el el Desafío Ñeembucu
Lazard en el el Desafío Ñeembucu
Lazard en el el Desafío Ñeembucu

"En Argentina se volvió todo más profesional, trabajamos con la prensa, con público... Es todo más organizado. Un lujo: ahora tenemos baños químicos, antes tenías que hacer un pozo. No había duchas. Si te podías bañar en los 15 días tres veces, era un lujo. Ahora tenemos para bañarnos todos los días", agregó Lazard, quien desde el año pasado integra el team de Diego Licio, piloto uruguayo de cuatriciclos. "En el camión del equipo tengo un espacio con una cama con un colchón y hay aire acondicionado. Y estoy durmiendo como un bebé, es un lujo para nosotros. Descanso como estando en mi casa. Y eso no existía en África".

Entre los cambios, también destacó que antes no tenían los sistemas de GPS que hay ahora y que hacen que sea imposible perderse y no ser encontrado. También dijo que hay más variedad de motos al bajar las cilindradas y que los pilotos deben tener experiencia. "En África, si tenías plata, pagabas y te anotabas. Al día de hoy tenes que calificar".

En líneas generales, ahora es más competitivo que aventurero, aunque eso no significa que todo sea más fácil. "Se puso más duro, con montañas y dunas, cada vez más complicado. Y lo que no conocíamos en África es que acá tuvimos temperaturas extremas, llegamos a 57°. Y en los primeros años empezaron a aparecer muertos por deshidratación y cosas así. Entonces dijeron 'tenemos que tener gente preparada'".

Una carrera "rompe personas"

Con 38 años de edad, Lazard está en una etapa ideal para correr estas carreras donde además de lo físico, hay que tener mucha fortaleza mental. "El Dakar está para romper personas, para romper la mente. El objetivo de ellos es que siempre llegue menos de la mitad, es la meta de ellos, quieren que la gente diga que es la carrera más dura del mundo", señaló al hablar de la rutina en carrera, que no existe porque no hay horarios fijos con ese objetivo, que los pílotos sufran cambios día a día.

Entre los momentos duros que ha vivido en estos 10 años de carreras, el franco-uruguayo recuerda las muertes que han sufrido compañeros de competencia. "Tristemente perdí a seis o siete amigos. Son momentos en los que uno vuelve a tierra y dice que somos un poco egoístas, porque al final vivimos nuestra pasión pero no pensamos en nuestra familia y en todo lo demás", comentó.

"Me pasó una vez que venía andando y vi a un compañero que lo estaban encerrando en la bolsa. Y estás a mitad de camino y tenes que completar la carrera con eso en la mente", recordó.

De todas formas, lo tiene claro: "Prefiero correr el Dakar que repartir pizzas en Montevideo en moto, que me parece 10 veces más peligroso. Si bien hay muertos en el Dakar, todos los días veo unos cuantos accidentes en la calle".

No todas son contras. La superación personal es el principal impulso para correr esta carrera de 15 días que se roba la atención mundial cada comienzo de año.

DAKAR lAZARD moto

Y en esa búsqueda, Lazard tiene el apoyo de su familia, su padre, su señora y su hija, quienes lo acompañan en cada etapa. "Nos vemos media hora por día. Estoy tan enfocado en mi carrera que en general vienen, comen conmigo y después me dejan porque tengo que hacer mi hoja de ruta, concentrarme, preparar mis cosas, descansar. Es como un aire, como una distracción. Me viene bien, darle un abrazo a mi hija", señaló.

Para el Dakar 2017, se siente "más competitivo" y tiene un objetivo marcado. "Me siento orgulloso de ser uno de los pilotos más 'veteranos', si bien en edad no lo soy porque solo tengo 38 años, pero sí de los que tienen más experiencia", expresó. "Al tener ocho terminados sobre 10 corridos, mi meta personal es llegar a 10 terminados", señaló el piloto que lleva la bandera uruguaya en su moto. l

La preparación para el Dakar 2017

Lazard cambió su preparación para el próximo Dakar y este año hizo mucho más carreras que en anteriores, donde paraba seis meses y entrenaba los seis meses previos. "Metí 25 carreras en el año, solo en tres o cuatro veces no estuve en el podio, así que no está mal". Corrió en el Campeonato Uruguayo de Enduro, en el que fue campeón senior, y en rallys internacionales. "Me sentí competitivo. Si bien no pasé tantas horas de entrenamiento físico, fueron muchas horas en moto y uno andando gana velocidad", comentó. Sobre lo que espera del Dakar 2017, señaló que será el más duro de todos ya que el del año pasado se vio afectado por El Niño y los organizadores quieren recuperar la imagen de la prueba. Y de esa dificultad, Lazard destaca a la altura. "En los tres primeros no me hizo nada y el año pasado me afectó. Tomé los remedios de la altura, masticaba la coca que te hacían masticar, tomé el viagra que es un vasodilatador, oxígeno. Y pese a todo eso me afectó durante cuatro días".

Lazard
La KTM de Lazard para el Dakar 2017
La KTM de Lazard para el Dakar 2017

"Pretendo ser mejor"

El objetivo de Lazard es llegar. Por eso su plan es ir al 80% y no al 100%, lo que lo expone a riesgos. Pero para esta edición se tiene confianza. "Pretendo ser mejor que otros años, trabajé mucho más", señaló. "Se dieron resultados que no se dieron antes, gané carreras afuera y el campeonato acá. Gané en velocidad, pero capaz que me caigo al kilómetro 2 y estoy sufriendo todo el Dakar, y son 15 días. Tengo la mejor moto del mercado, la usa el que fue segundo este año. La excusa es que ando menos que él, nada más".

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