Lasa, después de la fama

Emiliano Lasa recibió ayer su diploma olímpico, fue ovacionado de pie por deportistas y dirigentes, se sacó fotos en la calle y hoy retorna a San Pablo
Emiliano Lasa sale del Comité Olímpico Uruguayo junto a sus padres Luis y Verónica, quien porta el preciado trofeo, el diploma olímpico ganado por su hijo en Río 2016. Al llegar a Río Negro y Durazno un muchacho lo para y le pide una selfie. ¿Quién lo hubiera dicho hace no mucho tiempo atrás cuando Lasa era uno más en la pista de atletismo?

Todo cambió de repente. Aunque a la hora de hablar y de moverse entre sus compañeros siga siendo el muchacho humilde de siempre, quien terminó sexto en la prueba de salto largo de los Juegos Olímpicos atraviesa ahora su momento de fama.

"Llegué el viernes a Uruguay y tuve que combinar los entrenamientos con un montón de notas; trato de charlar con todos pero es difícil", contó a Referí una vez terminada la ceremonia que organizó el Comité Olímpico Uruguayo (COU) para entregarle su diploma olímpico y darle, además, el diploma y la medalla de participación a cada integrante de la delegación oficial uruguaya compuesta por los 17 deportistas, sus entrenadores y los delegados de cada disciplina.

"Estoy contento con el recibimiento que me dieron. Ahora me voy a la pista a entrenar porque hay que preparar las pruebas que tengo ahora en setiembre", dijo.

Para eso retornará esta mañana a San Pablo y el sábado partirá rumbo a Europa donde tiene agendadas tres pruebas: Zagreb el martes 6, Liechtenstein el 8 y Newcastle el 10.

La primera de las competencias integra el calendario de la IAAF World Challenge, un torneo por etapas que organiza el ente rector del atletismo mundial (la IAAF) y que es el segundo en importancia detrás de la Liga de Diamante.

Las tres competencias fueron cerradas por su manager italiana, quien le paga el pasaje y arregla un porcentaje de los premios que pueda ganar Lasa en acción.

"Los organizadores de cada prueba le pagan a los atletas la estadía y costean la alimentación", comentó el deportista.

"Después de hacer los números le mando los gastos a mi Federación para ver si los pueden pagar. Este año me han ayudado con los pasajes para ir a Suecia, Alemania y Francia. Si no no podría ir a competir porque los pasajes van desde US$ 800 a US$ 1.500", dijo.

Las pruebas de IAAF World Challenge pagan como premio principal unos US$ 5.000. Las de Liga de Diamante poco menos de US$ 9.000. Otra clase de competencias le otorga promedialmente € 1.000 al ganador.

"No he tenido tiempo para ver con quién me voy a enfrentar en esas competencias", afirmó.

"Si bien estoy cansado, ya que el objetivo principal del año fue competir en Río para lo que estuve cuatro años preparándome con la carga de stress que eso supone, el desgaste emocional que tuve en la competencia y que casi no pude descansar, en los entrenamientos posteriores que tuve me sentí bien y creo que puedo obtener buenos resultados", adelantó.

Claro que para eso habrá que ver a sus rivales de turno y las condiciones climáticas: "En Río se compitió con un poco de viento en contra, por lo que si las condiciones ahora ayudan espero estar saltando otra vez arriba de ocho metros".

Por encima de la barrera de los ocho metros estuvo en las últimas cuatro competencias en las que participó: el 29 de mayo en la NRW-Gala Bottrop de Alemania (medalla de oro con 8,03 m), el 7 de junio en Montreiul (bronce con 8,03 m), el 15 de julio en Gotemburgo (oro con 8,04 m) y los propios Juegos Olímpicos en los que el viernes 12 se clasificó con la tercera mejor marca de los 37 participantes a la final con un registro de 8,14 m y un día después superó el corte de los ocho para meterse en la ronda final donde terminó sexto con una marca de 8,10 m al superar el 8,04 m con el que logró avanzar en la primera ronda de saltos de la final.

"Hace seis competencias que no registro saltos nulos", dijo.

"Eso significa constancia, estar bien físicamente y es algo que demuestra que estoy haciendo las cosas bien", argumentó.

Después lo espera un mes de vacaciones para comenzar la pretemporada a fines de octubre para arrancar a competir a fines de febrero de 2017.

"Todavía no sé la marca que tengo que hacer para el Mundial de Londres 2017, pero lo que se comenta es que cuando las fijen seguramente las hagan retroactivas al período de competición de los Juegos", concluyó.

Pero para eso falta tiempo. Y todavía queda saborear la dulzura del momento, como ese en el que se mencionó su nombre en la ceremonia para la entrega del diploma y tanto deportistas, como entrenadores y dirigentes lo ovacionaron de pie demostrando por qué es tan querido en la interna.

Tanto Maglione como Cáceres me dijeron que me quedara tranquilo que iba a tener apoyo de cara al ciclo olímpico de Tokio 2020, pero también me gustaría que se sumen a apoyar empresas privadas". "En la gira por Europa de la semana próxima creo que puedo obtener buenos resultados porque si bien casi que no descansé me sentí bien al entrenar". Emiliano Lasa Diploma en Río 2016

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