Las razones del desastre

Varios errores dieron pie al accidente de Jules Bianchi, y a que la muerte vuelva a rondar la Fórmula 1 tras 20 años

La imagen de Jules Bianchi chocando contra una grúa, impacta. Impacta también tener a un piloto de 26 años luchando por su vida en un hospital japonés, y el anuncio de “lesiones cerebrales graves”, que seguramente condicionen su vida de forma permanente si logra superar este trance.

Pero además, el espeluznante accidente impacta porque la Fórmula 1 había logrado disminuir el riesgo de accidentes graves casi a cero. Desde aquel 1994 trágico, que le costó la vida a Ayrton Senna y Roland Ratzemberger, y un coma de dos semanas a Karl Wendlinger, la categoría inició una serie de cambios drásticos, pensando en la seguridad del piloto (ver claves).

Muchas cosas conspiraron En Suzuka. Pero una decisión humana –el no sacar a la pista el coche de seguridad- dio pie al desastre.

El clima. Desde hace días se sabía que sería una carrera complicada: lluvia y hasta una amenaza de tifón. Muchos, incluido la de la FIA, solicitaron adelantar el Gran Premio y disputarlo a las 11 o a las 13, pero la organización decidió privilegiar los horarios de tv europeos, y lo dejó fijo en las 15:00, la hora de mayor lluvia.

La lluvia fue un factor durante toda la carrera. A las siete vueltas tuvo que entrar el safety car luego de un despiste de Marcus Ericcson, y más tarde la bandera amarilla apareció tras el accidente de Sutil, que dio pie al desastre.

Visibilidad escasa: al momento del accidente (pasadas las 17:00 de Japón) la visibilidad en el circuito era muy reducida, lo que elevó críticas de por qué, al haberse cumplido ya el 75% de la competencia, no se dio por terminada la carrera, como se hizo luego del accidente de Bianchi. "Hacía cinco vueltas que yo decía de parar en la radio de abordo", dijo luego de la carrera el piloto Felipe Massa.

Aquaplanning:  la complejidad del la curva, y la cantidad de agua en la pista generaron un efecto común en estas pruebas: mientras que el trillo de los autos estaba casi seco –a esa hora y había parado un poco la lluvia-, los sectores menos transitados habían generado bolsones de agua, que generaron aquaplanning, lo que les hizo a los pilotos imposible detener los autos al salirse del trillo. Encima, los neumáticos de todos los pilotos estaban ya muy desgastados a esa altura, reduciendo más sus posibilidades de control del auto.

Sutil dijo tras la carrera que  no se percató de los bolsones de agua, y es probable que tampoco lo haya hecho Bianchi, que se estrelló un sector anormal respecto a la trayectoria normal de un despiste, lo que fortalece la hipótesis de que perdió completamente el control del auto.

Banderas amarillas: la FIA dijo que al momento de la carrera había doble bandera amarilla, por el accidente de Sutil, lo que impide sobrepasar y alerta a los pilotos a reducir la velocidad. Sin embargo, al quedar a discreción de ellos, la mayoría reduce lo mínimo para no ser penalizado, de manera de no perder pie respecto a sus rivales. Para peor, en el video del accidente no se observa ninguna bandera amarilla, y sí una verde, que da permiso para acelerar con normalidad. Esa es una de las mayores irregularidades del siniestro, comentaron a El Observador figuras destacadas del automovilismo nacional.

La grúa: El francés perdió el control de su auto y se despistó a mucha velocidad. Si hubiese sido una situación normal le hubiese ocurrido lo mismo que a Sutil: se habría dado contra la banda de neumáticos y no hubiese sufrido ningún rasguño. Pero en ese momento en la posta había un elemento extraño: la grúa que remolcaba el auto de sutil. Bianchi se dio de frente y a toda velocidad contra el objeto pesado, y así se dio el desastre. Ninguna de las medidas que impuso la Fórmula 1 para la seguridad de los pilotos podría haber evitado un golpe grave a esa velocidad y contra un elemento como la grúa.

El safety car: todo eso lleva a la pregunta de fondo: por qué el safety car no ingresó a pista mientras estaba presente la grúa? La decisión no es automática: depende exclusivamente del comisario de carrera, Charile Whiting. Es un hombre de suma experiencia y gran prestigio en la categoría. Puede haber pesado la enorme presión de los organizadores y la TV para terminar rápido una carrera que venía muy demorada. En cualquier caso, tiene muchas explicaciones para dar.

El helicóptero: fue la última perla de un collar desastroso. La amenaza de tifón y la fuerte tormenta impidieron que el helicóptero sanitario pudiese despegar, lo que obligó a trasladar a Bianchi por tierra.

LOS CAMBIOS EN LA FÓRMULA UNO PARA BUSCAR MÁS SEGURIDAD
Cascos más duros
Los avances en los cascos de carbono le salvaron la vida al brasileño Felipe Massa luego que una pieza mecánica le golpeara en la cara durante el Gran Premio de Hungría 2009.
Cambios en el circuito
El asfalto ha sustituido a la grava para mejorar la frenada.  Las barreras se sustituyeron por bloques de hormigón y neumáticos viejos.
Sistema HANS para proteger el cuello
El sistema ‘Soporte de cabeza y cuello’  se sitúa en los hombros del piloto y fija el casco al cuerpo. Evita que la cabeza, en caso de choque, se mueva de forma violenta.
Neumáticos: Seguridad por sobre eficacia
Pirelli se ofrece compuestos menos eficaces pero iguales para todos, lo que reduce la velocidad en las curvas
Cabina reforzada: Le salvó la vida a Kubica
En la cabina las protecciones laterales en la cabeza se convirtieron en obligatorias después de 1994 para evitar gran desplazamiento en caso de golpe por los costados y frontales. Eso salvó al polaco Kubica cuando sufrió un durísimo accidente en 2009.


Fuente: Ignacio Chans y Rafael Fernández

Populares de la sección

Comentarios