Las razones del adiós de Munúa

La última imagen que dejó el equipo fue clave para que Rodríguez cambiara su postura sobre el DT
El objetivo incumplido de ser campeón uruguayo, la caída a pique en el torneo local y la falta de respuestas futbolísticas y anímicas del equipo fueron determinantes para que el ciclo de Gustavo Munúa al frente de Nacional se terminara cuando aún había una cláusula de extensión contractual automática por seis meses más por haber clasificado a la Copa Libertadores 2017.

A última hora del domingo, Munúa charló 45 minutos con el presidente José Luis Rodríguez y presentó su renuncia. Posteriormente, a través de un mensaje de whatsapp, el titular del club puso al resto de la directiva al tanto de la situación.

La decisión de Munúa no fue producto de la caída ante Liverpool el sábado donde Nacional se despidió definitivamente de la posibilidad de meterse en la definición del Campeonato Uruguayo.

El técnico ya había percibido el cambio de discurso de Rodríguez en las últimas semanas, y al sentir que ya no tenía el respaldo del oficialismo en la directiva, decidió dar un paso al costado antes de ser cesado.

Rodríguez dijo antes de que se jugara la revancha ante Boca Juniors por cuartos de final de la Libertadores que si por él fuera le ofrecía ahí mismo la renovación a Munúa.

Pero con el correr de los días y con el declive que experimentó el equipo, el presidente albo fue matizando sus palabras y dijo que la continuidad del DT iba a depender de las charlas con el gerente deportivo Alejandro Lembo y con el resto de los directivos.

"Nadie dijo que se perdió la confianza en Munúa, pero como toda renuncia no hay más remedio que sea aceptada", fue lo único que se limitó a decir ayer Rodríguez al salir de la reunión de directiva que en horas de la tarde analizó la renuncia del entrenador.

Sin embargo, es evidente que las señales que emitió el presidente terminaron forzando la renuncia del entrenador porque el balance final ya no pintaba para ser positivo.

La postura de Rodríguez estaba avalada por el oficialismo que es mayoría en la directiva y la postura de varios dirigentes de la oposición que querían que Munúa siguiera no tuvo peso.

Una prueba contundente de ello es que Eduardo Ache, presidente hasta diciembre del año pasado, y artífice de la llegada de Munúa al cargo de entrenador a mediados de 2015, llegó ayer a la reunión de directiva una vez que esta había terminado.

"Es lógico y natural que al final de un campeonato se haga un balance y se tomen decisiones. Pueden haber una cantidad de argumentos a favor de la continuidad de Munúa o a favor de hacer un cambio. La conducción del club entendió que había que hacer un cambio y decidió en consecuencia", dijo Ache después a Sport 890.

"Lo tomo como un hecho positivo la renuncia. Munúa tuvo la delicadeza como hombre de la casa de proceder. Sabía o intuía que la decisión de quienes conducen al club no iba en dirección a su continuidad y presentó renuncia", afirmó.

"Lo importante es que el club está unido. Ustedes recordarán que hace 10 días dije que íbamos a acompañar lo que decidiera el presidente y lo vamos a hacer", agregó Ache.

"El respaldo fundamental que debe tener un técnico es el presidente. El proyecto político, la fórmula, es la que toma sus decisiones. Probablemente lo que no tuvo Munúa fue el respaldo de la conducción, pero es lógico. Reitero: hay argumentos para la continuidad y otros para decir que fue un fracaso. Esto no fue una decisión de toda la directiva; hubo una visión que nosotros respaldamos. Las decisiones que toma el presidente yo las respaldo. Mi obligación con Nacional es institucional", dijo.

"Pasaron ciertas cosas y le agradezco a Munúa que haya tomado la decisión que tomó porque descomprime una situación interna en el club que se venía y que todos sabíamos que se venía. No va a ser la primera vez que pase, en el fútbol los resultados mandan", agregó.

Consultado sobre si quería que Munúa siguiera al frente de su cargo, Ache dijo: "No corresponde que dé mi opinión personal, simplemente tengo que respaldar la decisión que se tomó".

"Hablé con Munúa varias veces estos días, está sereno, está calmo; la vida es esto", afirmó.

Ache dijo que su candidato para dirigir al club será el que promueva Rodríguez: "Al presidente solo le dije que no puede haber un técnico que no tenga el respaldo directo del presidente. La intuición que tengo es que está bastante encaminada la llegada de Lasarte".

El ciclo de Munúa ya es historia y Nacional se prepara para una nueva etapa de transición.

La cifra

56.06% Puntos. Fueron los que ganó Gustavo Munúa en partidos oficiales en el Uruguayo, la Sudamericana y la Libertadores. En total, ganó 20 partidos, empató 14 y perdió 10.

Los tres mejores momentos

El 4-0 a Defensor
Fue el mejor partido de los albos en el Torneo Apertura, donde el planteo de Munúa se vio en su mejor nivel e hizo ilusionar a los hinchas. Iván Alonso, en dos ocasiones, Sebastián Fernández y Matías Abero anotaron los tantos tricolores que se florearon en el Parque Central y que a los 37 minutos de juego ya estaban arriba por 3-0.

El empate en Rosario
El inicio de la Libertadores pintaba difícil ante el equipo sensación de Argentina, pero los albos jugaron un gran partido que causó buenas perspectivas para la Copa. Nico López puso el 1-0 en un encuentro que estuvo marcado por el orden táctico impuesto por Munúa, con Barcia y Ramírez como extremos, dando una mano grande en la recuperación.

El 2-1 a Palmeiras
Con un par de chispazos de Barcia y Nico López y con mucha garra tras quedar con 10, Nacional aguantó en San Pablo y logró un gran triunfo. Fue el partido que marcó el camino a los octavos de final de la Libertadores, que luego se consolidó con el triunfo ante el equipo brasileño en el Parque Central por 1-0 con otro gol del Diente López. La clasificación a cuartos con empate ante Corinthians de visitante también fue otro de los puntos altos.

Los tres peores momentos

La caída en el Viera
Nacional venía de caer ante Santa Fe por la Copa Sudamericana y perdió 2-1 en su visita a Wanderers en Prado, en el comienzo de varias salidas fallidas a canchas chicas. Además, en ese momento, Carlos De Pena dejó el equipo y desde ese entonces y durante el Apertura, el DT no logró que ningún jugador pudiera igualar el nivel del puntero.

El empate clásico
La forma en que se escapó el triunfo clásico, cuando estaban 2-1 y quedaban pocos segundos, comenzó a bajar el telón del Clausura tricolor. Nacional tenía la posibilidad de superar al carbonero, del que llegaban dos puntos abajo en el Clausura, pero el 2-2 final mantuvo la diferencia. Luego, los de Munúa no aprovecharon ocasiones de descontar.

La eliminación de la Copa
La definición por penales ante Boca Juniors caló hondo en el equipo de Munúa que luego, no pudo recuperarse anímicamente y cayó en los siguientes tres partidos por el Torneo Clausura, cuando aún tenían posibilidades de pelear para meterse en la definición del Uruguayo. El DT no pudo levantar la moral de sus jugadores y en la cancha se sintió. Esa eliminación golpeó tanto que Nacional perdió sin levante sus últimos tres partidos en el Clausura.





Populares de la sección

Acerca del autor