Las polémicas del clásico, una a una

El árbitro se retiró silbado por los hinchas de Peñarol, sin embargo sancionó bien los dos penales

Los hinchas de Peñarol se fueron bramando bronca. Pero en su interior sentían la satisfacción de haber igualado un clásico en el último minuto de descuento, con un hombre menos y con dos penales en contra.

Y ese es el punto que generó más polémica de la actuación de Fedorczuk: los dos penales sancionados a favor de Nacional.

Es obvio que en el fútbol todo depende del cristal con que se miren las cosas. Entonces, así como los aurinegros reclaman cosas, los tricolores también cuestionan algunos fallos.

El primer tiempo transcurrió sin muchas jugadas polémicas. La primera amarilla fue para Hernán Novick por una infracción contra Christian Tabó en la mitad de la cancha. El segundo amonestado fue Santiago Romero. Ambos, tanto Novick como Romero, siempre juegan al límite y están expuestos a la amonestación.

Después, una falta de Tabó contra Maximiliano Olivera fue la jugada que generó las primeras discrepancias. Los de Peñarol dijeron que si esa falta la cometía Nández, era roja para el aurinegro. Lo manifestó Jorge Da Silva: "Si Nández hubiera pegado la patada que pegó Tabó le sacaban tres rojas juntas". Sin embargo, Fedorczuk le mostró amarilla al delantero tricolor que se tiró con los dos pies hacia adelante.

El penal de Matías Aguirregaray contra Tabó no dejó dudas. Fue durísima la infracción del lateral derecho contra el delantero que intentaba controlar el balón dentro del área. Ahí acertó el juez, aunque siempre hay quienes protestan hasta lo indefendible.

Peñarol empató con un gol de cabeza de Aguirregaray y en ese caso la polémica es el festejo del Vasco. Polenta fue el primero en protestar porque el jugador de Peñarol saltó hacia la Colombes, donde estaba la hinchada de Nacional. Pero el jugador, cuando se dio cuenta, hizo un gesto con las manos como pidiendo disculpas.

Luego llegó el segundo penal a favor de los tricolores. Ahí sí explotó todo Peñarol. Desde el juvenil Valverde que fue al que le cobraron la falta, pasando por Jorge Da Silva y todo el banco de suplentes y ni hablar de los hinchas en la tribuna.

Primero, es difícil de apreciar desde la tribuna el contacto. Barcia voló aparatosamente y el árbitro estaba junto a la jugada. Observando las distintas repeticiones por televisión, desde una cámara parece que lo tocó, desde otra parece que no, y el árbitro tiene que tomar una decisión en ese instante, sin posibilidades de replay. Tampoco se equivocó, porque hay contacto.

Tal vez ahí debió ser más drástico cuando los futbolistas de Peñarol le protestaron y lo empujaron, especialmente Luis Aguiar, al que le mostró amarilla.

La expulsión de Guillermo Rodríguez fue bien decretada. Sebastián Fernández encaró solo hacia el arco y el zaguero le bajó antes de que entrara al área. Roja sin discusión.

Diego Polenta habló de la actuación de Fedorczuk: "No vi las jugadas de los penales, pero creo que en la cancha hizo un excelente arbitraje. En todo momento ayudó y se dejó ayudar y eso es positivo".

El técnico aurinegro indicó que "todo lo que diga suena a que uno es llorón y si hay algo que no soy es eso", dando a entender que no estuvo de acuerdo con la actuación del árbitro.

En medio de la alegría por el empate, los aurinegros despidieron con silbidos a Fedorczuk. Los de Nacional ni se acordaron del juez; la bronca del resultado los obnubiló.

El cuarto clásico

El de ayer fue el cuarto clásico arbitrado por Daniel Fedorczuk. El primero fue por la Copa Bimbo 2011 y el encuentro terminó empatado 2 a 2. El segundo fue por el Apertura 2012 y también culminó igualado, esa vez sin goles. En el Apertura 2013 dirigió su tercer clásico y Peñarol ganó 3 a 2. En la víspera, por el Clausura 2016, empataron 2 a 2, un resultado más positivo para los aurinegros que para los albos.


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