Las peores pretemporadas de la historia

Nacional y Peñarol pagan el precio de que la liga uruguaya sea la última en iniciar su actividad y se preparan jugando contra las reservas de equipos argentinos y cuadros del interior

Cristian Palacios se juega su continuidad en Peñarol. Por estas horas pelea por un lugar en el plantel. A fuerza de goles se generó un espacio. Se puede escuchar a dirigentes hablando deslumbrados por su actuación.

Ahora, nadie se pregunta ¿cómo puede medir Pablo Bengoechea el nivel de Cristian Palacios? La interrogante surge por el grado de exigencia de los rivales que tienen los equipos uruguayos en lo que va de sus trabajos de pretemporada.

Nacional y Peñarol, como el resto de los equipos que se preparan para el inicio de la actividad oficial, son rehenes de su propio destino.

Como consecuencia de que en Uruguay se descansa más de lo que se juega, la liga uruguaya es la última del continente en empezar su competencia oficial. Todo se retrasa. El armado de los planteles, la contratación de jugadores, los amistosos para afinar el equipo.

Y los problemas surgen ante el primer encuentro internacional oficial. Superar la primera fase de la Copa Libertadores o la Sudamericana se convierte en un suplicio.

Las razones son obvias. Los equipos uruguayos se miden ante equipos que están en pleno rodaje porque, como mínimo, jugaron entre cinco o seis partidos. La realidad queda reflejada en la cancha.

¿Contra quién jugamos?

Esta vez el tema se agravó. La Mesa Ejecutiva de la AUF propuso iniciar la actividad el 1º de agosto pero los clubes votaron arrancar el fin de semana de 8 y 9 de agosto.

Armaron sus planteles, iniciaron los trabajos de pretemporada y cuando salieron a competir se encontraron con una dura realidad: no hay rivales.

Es que lo más sencillo a la hora de armar amistosos es mirar acá al lado. Pero esta vez los argentinos están en otra cosa: en plena definición de la liga y sumaron la Copa Argentina que juegan miércoles y jueves.

Es obvio, quién les va a confirmar amistosos en pleno campeonato.

Nacional a Buenos Aires

Conocer el nivel del Nacional de Gustavo Munúa es una incógnita. Uno escucha que mostró dinámica, esto y lo otro. Pero hay que ser cuidadoso. A la fecha jugó contra equipos de poca monta. El equipo tricolor, como le sucede al resto, tiene problemas para armar amistosos.

A nivel local se midió contra Basáñez y el pasado fin de semana lo hizo ante el ascendido Plaza en Colonia.

Acaso su rival más exigente podría decirse que fue Estudiantes de La Plata. ¿Pero qué Estudiantes? Porque en Paysandú "vendieron" el amistoso pero resulta que los argentinos llegaron con un equipo de reservas. Lo que acá conocemos como la Tercera, para ser más claros.

Ahora viajaron a Buenos Aires. Se anunciaron amistosos contra Banfield, Independiente y Boca Juniors.

El periplo se inició el martes con Banfield. Otra vez se imponía la pregunta: ¿contra qué Banfield? El referido equipo juega el miércoles por la Copa Argentina ante Boca. En consecuencia, pusieron la reserva ante Nacional que le ganó 2 a 0.

El miércoles el rival será Independiente y el jueves Boca, pero el elenco del Vasco Arruabarrena se mide justamente hoy con Banfield.

Ahora dicen que Gimnasia va a jugar con Nacional el 5 de agosto. "Muy buen rival, lleva 11 partidos invicto", se escuchó por las radios. Pero el club de La Plata juega el 2 contra Argentinos Juniors.

Bajo estas condiciones el equipo de Gustavo Munúa deberá salir a jugar la Copa Sudamericana en pocos días. ¿Quién paga los platos rotos? ¿Quién se hace responsable si queda eliminado?

Peñarol ¿jugó con Cruzeiro?

En Peñarol se vive la misma situación. Se anunció que el equipo jugaba contra Cruzeiro. Algún distraído puede haber pensado que era el elenco azul donde milita Giorgian De Arrascaeta. Pero se trataba de Cruzeiro de Río Grande do Sul.

A la fecha los aurinegros se midieron contra la reserva de San Lorenzo, conducida técnicamente por el pampeano Claudio Biaggio, la selección de Salto, el descendido Tacuarembó, Juventud y Rentistas.

Justo es decir que los aurinegros tienen por delante el que, en los papeles, es el partido más exigente: el próximo sábado jugará ante Málaga de España por la Copa Iberoamericana.

Pero mire si habrán padecido para conseguir amistosos que no encontraban rival para la presentación de Diego Forlán. Todo dicho.

Si los grandes pasan estas penurias, qué dejamos para los equipos en desarrollo. Por lo pronto optan por jugar entre ellos como forma de medirse para la actividad local.

El tema es que Danubio, Juventud y Defensor Sporting representarán al país en la Copa Sudamericana y tendrán que pelear la clasificación contra rivales que están en pleno rodaje.

Todo esto redunda en el aspecto económico. Mire como será las cosas que se da el contrasentido de que los clubes andan penando por dinero y en estos torneos internacionales, donde puede obtenerlo, lo hipotecan empezando tarde. Conclusión: son rehenes de su propio destino.


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