Las dos caras de Urrutia

El piloto uruguayo no logra encontrar la clave de la clasificación, pero es competitivo en carrera

El uruguayo Santiago Urrutia obtuvo un buen resultado en la penúltima fecha del Campeonato 2014 de la GP3 Series, que por primera vez pisaba suelo ruso este fin de semana.

Ese resultado es positivo porque estuvo dentro de los 15 mejores clasificados, en línea con sus mejores actuaciones en esta categoría telonera de la Fórmula 1. La sesión de clasificación, que ordena la grilla para la primera carrera del fin de semana, sigue siendo clave y se ha transformado en su pesadilla.

Arranque inesperado

La primera jornada en la espectacular costa oriental del mar Negro, empezó con una sorpresa: el equipo Koiranen GP, donde compite Santiago, había cerrado una negociación con el británico Dean Stoneman, quien se había quedado sin butaca tras el retiro del Marussia Manor Racing de las dos últimas fechas.

Con el sueco Jimmy Eriksson como piloto de punta –y en algún momento con aspiraciones de campeonato– la decisión del equipo finlandés Koiranen GP implicaba bajar a alguno de sus otros dos pilotos: Carmen Jordá o Santiago Urrutia.

Luego de algunas negociaciones –no exentas de tensión– fue la española quien cedió su auto n°7 al impresionante Stoneman. Pudo competir pero no le salió gratis a Santiago: Jan, su ingeniero de pista alemán, se fue con el británico.

Debe rendir más

La sesión de clasificación ha sido el talón de Aquiles de Urrutia desde su debut en la GP3 Series. Los escasos 45 minutos de entrenamiento de los días viernes le sirven para poner a punto el auto y reconocer cada circuito, pero poco más, antes de los 30 minutos de clasificación del sábado.

Mientras algunos de sus rivales como Alex Lynn (piloto Red Bull Junior y próximo campeón de la GP3) entrenan antes de cada fecha en simuladores de Fórmula 1, Urrutia lo hace en un PlayStation mejorado. Cuatro horas de sesión en un simulador de verdad no bajan de US$ 8.000 en Europa, cifra fuera del alcance del piloto coloniense, aunque un costo asumido por la mayoría de sus rivales.

Los tiempos de vuelta que registra Santiago los viernes parecen competitivos hasta que llegan los últimos minutos de la sesión. En ese momento sus rivales cambian neumáticos y mejoran ampliamente sus registros. Algo similar ocurre el sábado en la determinante sesión de clasificación. Cuando los tiempos que marca Urrutia parecen adecuados para que largue entre los 15 primeros, los demás los demuelen en los últimos minutos, cayendo 6 o 7 lugares.

La configuración aerodinámica y la paridad de los autos hace que sea muy difícil sobrepasarse en carrera, por lo que la única sesión de clasificación es determinante del resultado final de la Carrera 1, la que entrega más puntos del fin de semana. Es aquí donde está el foco del problema de rendimiento de Urrutia y su gran oportunidad de mejora.

En carrera, otro cantar

La situación es diferente en carrera. Los titulares “Urrutia se recuperó” o “Urrutia en gran remontada” han sido frecuentes en varios medios y dan cuenta de la capacidad del piloto para gestionar su ritmo en carrera y las maniobras de adelantamiento. El fin de semana en Sochi no fue la excepción, con dos muy buenos desempeños.

El sábado en una actitud enfocada al ataque, recuperando posiciones con buenas maniobras y sin toques innecesarios, finalizó en la 14ª posición partiendo de la 20ª. El domingo su conducción fue más defensiva, intentando contener a sus espaldas a varios de los principales animadores del torneo. Finalizó en la 12ª posición, aunque estuvo entre los 10 mejores en buena parte de la competencia.

Sus largadas son muy buenas, sus tiempos de vuelta son consistentes, las maniobras de sobrepaso que ensaya son limpias y decididas. En una serie de chasis y motores iguales, Urrutia no ha dejado duda de estar a la altura del desafío en carrera.


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