Las definiciones más espectaculares de Rio 2016

Quedan pocos días de competencia, pero los Juegos Olímpicos ya regalaron definiciones infartantes en varios deportes

Los Juegos Olímpicos, como máxima cita del deporte mundial, son cuna de momentos épicos y emocionantes que quedan prendidos en la mente y la retina del espectador y el deportista por mucho tiempo. Entre esos momentos, las definiciones tienen un lugar preponderante. Basta recordar, por ejemplo, la primera fecha del básquetbol en Atenas-2004, cuando Emanuel Ginóbili metió aquel doble increíble para que Argentina venciera a Serbia por un tanto.

A pesar de que todavía quedan cinco días para que concluyan todas las competencias, la edición de Rio 2016 no ha sido la excepción y ha regalado grandes definiciones, tanto en los deportes de equipo como en las disciplinas individuales.

Argentina-Brasil

Brasil buscaba desesperadamente la victoria y Argentina quería confirmar que la generación dorada todavía podía brillar y buscar un lugar entre los mejores, por lo que el partido en la previa ya era imperdible. La paridad en el juego llevó a que se jugaran dos alargues, con una creciente presión que bajaba desde la tribuna a la cancha.

Con un espectacular partido de Andrés Nocioni y de Facundo Campazzo, Argentina se llevó el disputado encuentro, que quedó enmarcado como uno de los mejores momentos de Rio.

Argentina Brasil Juegos

La palomita de Miller

Shaunae Miller fue otra de las que quedará en el recuerdo de Rio 2016 por la forma en la que se coronó campeona olímpica. Miller logró la medalla de oro en los 400 m en un apasionante final en el que se lanzó al suelo para llegar antes que la estadounidense Allyson Felix, una imagen que recorrió el mundo.

Miller, que había quedado segunda detrás de Felix en el Mundial de Pekín 2015, llegó a la última recta adelante, pero la norteamericana fue ganando terreno hasta ponerse primera en los últimos metros. Cuando parecía que la victoria estaba en poder de la estadounidense, Miller se lanzó desesperadamente sobre la línea de meta, cayendo al suelo y ganando el oro.

Embed

Fanático vs ídolo

Nadie lo creía posible, pero sucedió. La proeza de Joseph Schooling ante su ídolo, la leyenda de la natación Michael Phelps, también fue una de las mejores definiciones de los Juegos Olímpicos, sobre todo por la historia que tuvo detrás.

Schooling se quedó con el oro en 100 m mariposa y le quitó la posibilidad a Phelps de revalidad la medalla, varios años después que ambos se tomaran una foto como ídolo y fanático. La definición de la carrera fue clara y no se precisó de ningún instrumento para conocer el resultado final, pero la historia la elevó como una de las mejores de la cita olímpica.

Embed

Del Potro- Djokovic

Juan Martín del Potro llegaba tras un largo tiempo de inactividad por lesiones, mientras que el tenista serbio buscaba consolidarse al tope del ranking ATP con un oro olímpico. Sin embargo, en un vibrante partido de tenis, el argentino derrotó a Novak Djokovic por 7-6 (7-4) y 7-6 (7-2) y pasó a la siguiente ronda entre lágrimas.

Embed

La imagen del saludo tras el partido dejó claro la importancia del partido para la carrera de ambos, sobre todo para Del Potro, que coronaría el campeonato con una medalla de plata muy festejada por el pueblo argentino.

Embed

Un oro inesperado

Dentro de la enorme delegación brasileña, no eran muchos los que registraban a el joven Thiago Braz, pero el lunes pasado hizo vibrar a todo Brasil con un inesperado oro olímpico en el salto con garrocha, tras un apasionante duelo ante el plusmarquista mundial, el francés Renaud Lavillenie.

La victoria del brasileño de 22 años sobre el actual rey de la pértiga, con récord olímpico incluido (6,03 metros), fue tan emocionante que dejó en un segundo plano a los otros ganadores de la jornada.

Embed

Un centímetro más

Tal vez para los uruguayos, todos concentrados en lo que hacía Emiliano Lasa, pudo pasar desapercibido, pero en la misma competición donde el uruguayo consiguió el histórico sexto puesto, el salto largo vivió una de las definiciones más increíbles.

Tras el quinto intento, el sudafricano Luvo Manyonga estaba despegado del resto con un salto de 8.37 metros, lo que prácticamente le aseguraba la medalla de oro. Por el resto de las actuaciones de sus oponentes, era muy difícil que alguien le quitara el primer lugar. Sin embargo, en su último intento de la noche, el estadounidense Jeff Henderson logró saltar 8.38, un centímetro más que Manyonga. La cara de estupor del sudafricano después de ver el salto lo dijo todo.

Embed