Las claves de los nuevos Teros

Uruguay cambió una racha negativa de cinco partidos por una positiva de nueve; en el medio varió su juego y se transformó en un equipo completo

Era el 26 de noviembre de 2016 y Los Teros cerraban una muy mala ventana de noviembre: derrotas ante Alemania 24-21, España 33-16 y Rumania 36-10 encontraban a un equipo que caía hasta el puesto 22 del ranking mundial. Más allá de los números se veía un equipo sin intensidad, sin defensa, y sin capacidad de imponerse en el juego físico, vital para plantear la impronta ofensiva que se proponían desde inicios de año, bajo el nuevo mandato del entrenador argentino Esteban Meneses.

Sobre todo, la conclusión clara era que el equipo había llegado físicamente fundido a ese final de año, con una cantidad de competencia inédita pero que le había pasado factura. Y que había que hacer varios cambios, uno de ellos implementar un nuevo sistema defensivo. Había que re perfilar objetivos, y encarar el año de otro modo.

Y ya con el inicio de 2017, en el primer partido ante Estados Unidos de visitante, por el arranque de la Américas Rugby Championship, se vio otro equipo. Con la defensa como una premisa básica. No como un equipo defensivo, sino con el objetivo de defender con el ataque.

Ese partido se perdió 23-29, pero la imagen fue otra. Luego vino una derrota por goleada ante Argentina XV 57-12, que pareció trasladar al equipo de vuelta a aquella inestable situación de noviembre.

Pero fue allí que se inició esta racha de victorias: Brasil, Canadá, Chile, Paraguay, de nuevo Brasil y Chile por el Sudamericano y eliminatoria, y ahora Italia Emergente, Rusia y España por la Nations Cup. Por lejos, la racha de victorias más amplia de la historia –las otras eran de seis–. Que más allá de los números, significa la constatación de que el equipo hizo un clic. Que no le significa la clasificación al Mundial, claro, por la cual habrá que seguir trabajando al mismo ritmo. Pero que sí convence al equipo que está en la dirección correcta, y le da una confianza inédita para enfrentar el próximo gran objetivo: la eliminatoria ante el perdedor de Estados Unidos-Canadá, en enero y febrero de 2018, en la primera oportunidad de clasificar directo al Mundial de Japón 2019.

Quizás era un proceso de maduración. Pero en este camino de victorias, Los Teros se fueron transformando en un equipo nuevo. Con más herramientas, más sólido, más inteligente y con más control de los partidos. No abandonó ese plan ofensivo que ha importado desde Argentina con la llegada de Meneses a influjo de lo que han hecho Los Pumas. Pero a diferencia del equipo argentino –y con las lógicas diferencias de escala entre uno y otro–, Uruguay no ha dejado de lado su identidad: la defensa y el scrum.

Así, en esta ventana de junio las diferencias fueron claras. Mientras Argentina (tanto con Los Pumas como con el equipo de Argentina XV que vino a la Nations), atraviesa un proceso de duda existencial, porque los equipos le han encontrado al vuelta a su sistema ofensivo, y ha dejado de lado sus herramientas históricas, Los Teros han establecido una estrategia de acumulación, lo que les abre el abanico a lo qué apelar en esta racha de victorias.

Ante Italia supieron usar el pie en momentos clave, y aunque el line no funcionó, usaron el scrum para lastimar y los forwards ganaron la batalla del uno a uno para generar espacios para los backs. Ante Rusia fue una ráfaga de juego espectacular de backs en el segundo tiempo, sustentado por unos forwards que se hicieron fuertes en el scrum y en el juego corto, para transformar el 8-24 en 32-29. Pero quizás más importante fue el trabajo mental, para dominar totalmente a los rusos y pasarlos por encima.

Y ante España fue la defensa y el scrum en su máxima expresión, símbolo de un equipo que se arremanga y se sacrifica cuando es necesario. Nuevamente, a partir de esos atributos, el equipo controló los tiempos y los momentos del partido para asegurar el título.

Lo que vendrá ante Estados Unidos o Canadá será muy duro. Quizás, un escalón por encima que lo de esta Nations. Sin embargo, este torneo le dio a Los Teros las respuestas que buscaban para subir ese escalón. Con todos los atributos a los cuales recurrir, y ese estado de gracia producto de las nueve victorias, la serie ante los del norte parece de pronto mucho más al alcance.

El futuro inmediato

Los Teros (18 en el ranking) jugarán dos test matches en noviembre ante Namibia de visita. Luego jugarán la serie ante el perdedor de Estados Unidos (17º)-Canadá (23º) el 27 de enero y 3 de febrero, y el orden de localía será marcado por quien tenga mejor ranking. Los dos equipos del norte juegan su serie eliminatoria el 24 de junio y 1º de julio, buscando el primer pasaje directo del continente al Mundial, además de Argentina que está clasificado directamente.


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