Las claves para entender la novela del año

Tras el acuerdo con Benfica queda la negociación con los representantes; la idea de Peñarol es no perder dinero si Benfica termina comprando el 100%

Tras una de las novelas más insólitas de los últimos tiempos del fútbol uruguayo, en la madrugada del jueves se cerró el pase de Jonathan Rodríguez. El tira y afloje entre Peñarol y Benfica (generado por las polémicas declaraciones del periodista Jorge Da Silveira sobre la profesionalidad del jugador) se cerró con las condiciones que exigía Benfica: préstamo de dos años y medio con compra del 40% por € 2 millones, y opción por el 60% restante por otros € 4 millones.

La solución no gustó nada a la unanimidad de los dirigentes. Pero la mayoría se terminó volcando por aceptarla en la madrugada, conscientes de que el pase  –y la posibilidad de recibir millones frescos– pendían de un hilo.

De todos modos, varios dirigentes de la oposición aurinegra siguen convencidos de que no era el negocio. “La operación original era buena, pero pasó a ser una imposición, no una negociación”, dijo a El Observador uno de ellos. “Llega un momento donde la cuerda se rompe. Acá se rompió”, relató otro, que confesó haberse enterado del acuerdo cuando lo escuchó en la radio cerca de la medianoche, y que allí se fijó en el celular y tenía un mensaje de un dirigente oficialista informándole la aceptación de la oferta portuguesa.

Pero si bien la operación se cerró y Jonathan empezará a entrenar hoy, a la novela aún le quedan algunos capítulos más. El primero y más importante (y que se sabrá en más tiempo), es saber si Benfica hará uso de la opción. Pero además quedará una negociación con los representantes para repartirse los porcentajes del pase.

Las claves del pase
Entre los dirigentes de Peñarol hay un par de ideas claras: la primera es que el club debe cobrar, si Benfica compra el 100%, los mismos € 4 millones que iba a cobrar en un primer momento. Y la segunda es que el club debe ser el primero en cobrar, es decir, que los € 2 millones que los portugueses pagarán ahora cash, irán casi en su totalidad a arcas aurinegras.

Ese dinero que pagará ahora Benfica se repartirán, aproximadamente, en 90% para Peñarol, y se le dará una comisión a los representantes, según relataron fuentes del club a El Observador. Eso porque en un principio se había acordado con los representantes que el primero en cobrar sea Peñarol. Lo mismo se estableció cuando se hacía por el 100%: en ese caso, la primera cuota iba a ir casi íntegramente al club, y los representantes y el jugador cobrarían en las siguientes cuotas.

Lo otro que cambió en la mitad de la negociación fue la moneda de la transacción: al principio se hablaba de US$ 7,5 millones. Luego se paso a euros, por lo que la operación pasó a ser por alrededor de € 6,6 millones.

Si Benfica hace uso de la opción (lo puede hacer en cualquier momento de los próximos dos años y medio) pagará otros € 4,6 millones libres. Allí sí se aplicará la normativa FIFA: 20% a cada uno el 20% del jugador y el 20% del representante (descontado el 10% que cobrarían ahora los representantes) por lo cual Peñarol se quedaría con alrededor de dos millones más. Así, los carboneros se asegurarían de no perder dinero respecto al monto original pautado: € 4 millones.

De todos modos, esos son los términos que maneja el club, y todavía resta una negociación con los representantes y definir los porcentajes exactos,cuando regresen a Uruguay. Segú n relató un dirigente a El Observador, aún queda mucho por conversar, y esa negociación no será fácil.

El contrato de Jonathan
Otra duda que surgió ayer fue por qué se extendió el contrato de Jonathan hasta 2019. La explicación está en que el contrato del jugador vencía en diciembre de 2017. Pero si Benfica no hace uso de la opción en junio de 2017, el jugador debería volver al Peñarol. En la hipótesis de que decidiera declararse en rebeldía, debería esperar seis meses hasta que se venciera el contrato, y ahí si podría quedarse con el pase en su poder, y Peñarol perdería ese 60%. Por ese motivo se extiende hasta junio de 2019, ya que ni al jugador no le serviría quedar un año y medio sin jugar. A pesar de extenderse el contrato, Peñarol no le pagará sueldo al jugador, que cobrará en Benfica.


Fuente: Ignacio Chans y Danilo Costas

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