Las causas del tropezón de Peñarol

Peñarol no jugó bien, se reencontró con viejos errores y también con virtudes de Danubio que lo superó en la cancha sin atenuantes


Danubio y su disposición táctica
El equipo de Leonardo Ramos mostró disciplina táctica a la hora de pararse en el campo de juego. Desde el inicio marcó muy bien en la mitad de la cancha con Formiliano en gran nivel. El dibujo propuesto por el entrenador de la Curva se cumplió a rajatabla y casi sin errores, sobre todo en la primera mitad.  Como se puede observar en la segunda toma, Peñarol atacaba de forma muy abierta y con escasos futbolistas y le hacía las cosas más fáciles al rival. El cambio de Agustín Viana –que parecía defensivo– fue determinante en el resultado por lo que rindió y por cómo complicó en el tercer y decisivo tanto.

Los errores defensivos de Peñarol
Para graficar solo lo que significó el primer tiempo, se puede apreciar que se cometieron varios yerros. En la jugada del primer gol (fotos 1 y 2), el Japo Rodríguez perdió la marca de Hamilton Pereira y lo dejó solo para la definición. El centro de Leandro Sosa siguió de largo en toda el área y llegó al autor del tanto sin inconvenientes. A su vez, Emiliano Albín fue uno de los puntos débiles y por su flanco, Danubio lo complicó muchísimo con Tabárez, Fornaroli, Sosa y todos los que subían por allí. Urretaviscaya no lo ayudó en la marca. En la cuarta foto se nota que Hamilton Pereira aparece nuevamente solo para definir y en esa oportunidad Pablo Migliore salvó su arco.

Los cambios tácticos de Bengoechea
Con la salida de Albín a los 30 minutos y el ingreso de Gabriel Leyes, Nahitan Nandez pasó de jugar de volante cental a hacerlo como lateral derecho y lo hizo de gran forma (foto 1), cerrando bien los espacios. Claro que eso tuvo su contracara: Peñarol perdió marca en la media cancha y Píriz se vio sobrepasado de trabajo.
Esa falencia táctica se podría haber maquillado con goles, pero los errores en el área también fueron determinantes. Leyes lo dejó solo a Urreta que la tiró por arriba (foto 2).
Además, con las variantes tácticas Pacheco quedó jugando muy atrás (foto 3) y trató de habilitar con pases largos que pocas veces tuvieron buen destino.

La situación del arco sigue complicada
Pablo Migliore sigue sin demostrar seguridad bajo los tres palos y eso se lo traslada a sus compañeros de zaga, quienes muchas veces parecen nerviosos. Los errores concretos: un gran centro de Hamilton Pereira cayó en el área chica, el arquero argentino se quedó parado y su compatriota Matías Castro no llegó de milagro para convertir (foto 1). Luego, en la jugada del tercer gol, Migliore se quedó parado casi en la línea y Carlos Valdez –a quien dejaron solo en la marca de Agustín Viana y otros– cabeceó para atrás en el borde del área chica para que se cristalizara el autogol. De todos modos, fue el primer gol que le hicieron a Peñarol en el Clausura de pelota quieta.

La locura por el gol
El Japo Rodríguez tuvo el empate en 3 a los 68 minutos. Parece que tiene todo para llegar antes que Torgnascioli, pero el arquero lo tapó justo. No fue el único tanto que marró el volante externo. Además, al igual que ante Sud América, el aurinegro no supo manejar la superioridad numérica durante 14 minutos por la roja a Matías De los Santos. El  desconcierto del final también hizo recordar al encuentro ante la IASA con Olivera, Zalayeta, Leyes y Urreta en ofensiva, pero inoperantes. Esa desesperación, las pocas ideas y la buena zaga danubiana, hicieron la diferencia.


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