Las ausencias de la Champions: los grandes que la miran de afuera

La edición que comienza hoy no tendrá la presencia de varios clubes importantes que supieron hacer historia en la competición
Maximiliano Latorre, especial para Referí
El fútbol, al igual que la vida, tiene sus etapas. Unas buenas y otras malas. Pero lo cierto es que algunas duran más de lo esperado. Mientras existe un cierto grupo de clubes que se mantienen en la cima todos los años, hay algunos que entran en caída libre y no logran abrir el paracaídas. La aparición de nuevos clubes o que son rebautizados gracias a la billetera de grandes empresarios hace que las ligas europeas sean más competitivas año tras año.

Pero entre tantos pretendientes que luchan por la gloria, ¿qué sucede con aquellos que supieron dominar Europa y hoy llevan años sin ganar nada o no participan de la próxima edición de la UEFA Champions League?

Una de las grandes ausencias es la del Ajax de Ámsterdam. Las viejas glorias del fútbol europeo cuentan que el club de la capital de Holanda supo revolucionar el balompié del viejo continente con figuras de la talla de Johan Cruyff, Ruud Krol y Piet Keizer. El Ajax no solo marcaba la consolidación de la liga holandesa entre las que hasta entonces dominaban el fútbol europeo -solo se habían coronado campeones clubes que provenían de España, Gran Bretaña y Alemania- sino que se convertía en el segundo club del continente en obtener tres títulos consecutivos (1971, 1972 y 1973).

Una Copa de Europa obtenida en 1995 ante el AC Milan encendió la posibilidad de mantener la esperanza de que el fútbol holandés podría revivir sus viejas épocas. Pero la realidad es otra. En las últimas cinco ediciones del máximo título europeo, el Ajax nunca superó la fase de grupos y, para la 62⁰ orejona que comenzará mañana, no clasificó tras ser eliminado en los play-offs ante el desconocido Rostov ruso.

Una maldición de 100 años

Cuando el Sport Lisboa e Benfica, más conocido como Benfica, derrotó al Barcelona en 1961 en la final de la Copa de Europa en Berna, Suiza, y cortaba la racha del campeón de las primeras cinco ediciones, el Real Madrid, se creyó que comenzaría un nuevo reinado en el fútbol europeo. Y más aún cuando al año siguiente, de la mano de José Águas -goleador de la edición pasada con 11 goles en 4 partidos- y del histórico Eusébio, repetían la hazaña ante el todopoderoso Real Madrid.

Pero vaya uno a saber qué fue lo que sucedió después del bicampeonato porque, ese histórico plantel, alcanzó su tercera final europea consecutiva pero no pudo lograr el triplete y se fue con las manos vacía de Londres tras perder ante el Inter de Milán de Italia. Unos dicen que se debe a la maldición de Béla Guttman, el director técnico húngaro que le dio sus mejores glorias al elenco portugués y que, tras no ver saciadas sus demandas económicas, dijo que el club no ganaría nada durante cien años.

Han pasado 54 años y el Benfica ha disputado ocho finales europeas y todas ellas con el mismo resultado: derrota. El gigante de Lisboa clasificó a la próxima edición pero, de continuar fiel a su juego, su participación será tan efímera como las últimas. Está en la misma situación que otros antiguos campeones para los que superar la primera ronda sería un éxito: el PSV, el Oporto y el Celtic.

Muchos creen que clubes como Benfica y Ajax se vieron perjudicados por la ley Bosman dictada a finales de 1995 donde los jugadores con pasaporte europeo pasaban a ser vistos únicamente como miembros de la Unión Europea y, por tanto, dejaron de ocupar los cupos destinados a jugadores extranjeros. Quienes más se beneficiaron fueron los clubes de mayor poder económico. Desde 1996 hasta la fecha, solo un club que no pertenezca a las ligas de España, Inglaterra, Italia o Alemania ha ganado la Copa de Europa (Oporto en 2004).

La caída del fútbol inglés e italiano

El Liverpool FC es conocido mundialmente por su hinchada y por su himno, el You'll never walk alone (Nunca caminarás solo), pero su popularidad también se basa en los títulos que posee. Finalizado el siglo XX, el conjunto de Anfield era el elenco inglés con mayor cantidad de títulos a nivel nacional e internacional (récord que aún hoy ostenta con 5 Copas de Europa). Su último éxito en el máximo certamen europeo sucedió en 2005 cuando remontó un 0-3 ante el AC Milan y ganó el partido por penales.

Sin embargo, este club que despierta un gran cariño en todo el mundo por su garra y lucha, no ha ganado nada desde entonces. Para encontrar su último grito por liga hay que regresar a 1990, hace 26 años. Su descenso a la oscuridad iluminó al otro grande de Inglaterra, el Manchester United. Desde 1990 hasta la pasada edición de la Premier League, los "diablos rojos" obtuvieron la mitad de las ligas que se han disputado.

El Manchester United supo por última vez lo que es tener la orejona entre sus manos en 2008 cuando venció al Chelsea en el Olímpico de Moscú, Rusia. Desde entonces, lleva dos finales europeas perdidas, arrebatadas por el Barcelona (2009 y 2011).

Peor aún es la situación del fútbol italiano. Con el renacimiento de la Juventus, los dos grandes de la capital de la moda, el Inter y el AC Milan, se encuentran perdidos en el mapa europeo. Tras el quinquenio del club bianconero, los clubes milanistas se encuentran en un pozo sin salida. Los últimos éxitos a nivel continental se remontan a 2007 para el AC Milán y 2010 para el Inter.

En los últimos años, poderosos empresarios se han fijado en estos dos grandes y han comprado todo o una parte importante de su accionar con el objetivo de resurgir sus viejas glorias. Hasta el momento no lo han logrado. La última participación de alguno de los dos clubes en las rondas decisivas de la Copa de Europa fue en 2014, cuando el Atlético de Madrid apabulló al Milán en octavos por un marcador global de 5-1.

La UEFA Champions League no es la misma sin estos gigantes del viejo continente pero la suerte puede estar a la vuelta de la esquina, quizá con un nuevo jugador del estilo de Cruyff, o un director técnico como Alex Ferguson, que sepan hacer el clic y le devuelvan la gloria a estos caídos.

Otras ausencias

La próxima edición de la Copa de Europa no contará con la presencia de algunos clubes que, a pesar de que no son gigantes del continente, sí supieron levantar el máximo trofeo. Es el caso de los ingleses Nottingham Forest (1979 y 1980) y Aston Villa (1982). Tampoco participarán el Hamburgo (vencedor en 1983), el Steaua de Bucarest (campeón en 1986), el Olympique de Marsella (1993), el Feyenoord (1970) ni el único campeón europeo serbio, el Estrella Roja de Belgrado, vencedor de la competición en 1991.


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