La vuelta pagala vos

Malvín se tomó una Quilmes bien fría a ritmo demoledor
Malvín pisó fuerte en casa al aplastar a Quilmes de Mar del Plata en el arranque del grupo semifinal de la Liga Sudamericana de Básquetbol que se disputa en el Palacio Peñarol.

Si bien el arranque del partido le planteó algunas interrogantes, el playero supo reponerse a tiempo y fruto de la rotación de su profundo plantel y de la calidad individual de algunas figuras, terminó ganando con contundencia.

Empezó flojo el equipo de Pablo López. Como ajeno a las circunstancias. Un parcial de 12-4 obligó a Pablo López a un pedido de tiempo.

Ajustar las marcas, evitar que el rival corriera la cancha con la explosión de Walter Baxley y dotar de mayor agresividad a la pintura fueron los primeros cometidos que se fueron desplegando lentamente hasta acortar distancias. Malvín se fue 15-18 abajo en el primer cuarto.

Ya en el segundo comenzó a mejorar la claridad conceptual de las ofensivas. La fluidez en el manejo de la pelota. Y así comenzó a abrirse el abanico de opciones ofensivas del equipo.

Nicolás Mazzarino lastimó en desde el perímetro y la destreza física de Kennedy Winston puesta de manifiesto con penetraciones y asistencias se hizo imposible de decodificar para la defensa argentina.

El tercer cuarto fue literalmente aplastante (24-8) con un Samuel Hoskin imperial (totalizó 16 puntos y capturó siete rebotes).

El último parcial fue un trámite en el que se le dieron minutos a todo el plantel.

El playero pisó firme en casa. Mostró clase en Mazzarino, Winston y Hoskin. Recambio con su nuevo refuerzo Torin Francis (errático en tiros de campo –cero de tres– pero aportando tres rebotes). Y una actuación colectiva que refuerza la ilusión de un barrio que quiere expandir su poderío fuera de fronteras.

Malvín tendrá hoy (hora 21) otra clase de rival enfrente: Uniceub de Brasil, campeón del certamen en 2010 y 2013. En esa última ocasión le ganó la final a Aguada en el Palacio Peñarol.

Los brasileños le ganaron a primera hora 72-68 a Obras Sanitarias de Bruno Fitipaldo.

La jornada estuvo marcada por el apagón que paralizó el partido de primera hora por una hora y media. Tres veces se cortó la luz. Uniceub llegó a tener controlado el partido, pero los sucesivos cortes ambientaron la reacción de elenco argentino.



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