La temporada más dura del capitán

Diego Lugano cerró el ciclo más difícil de su carrera en el que apenas pudo jugar el 31,8% de los partidos en los equipos que defendió

Diego Lugano jamás imaginó tamaña despedida de los hinchas de Fenerbahce. La idolatría que despertó en los aficionados al club provocó una locura inusitada. En 2011, cuando decidió que era tiempo de armar la valija y marchar a Francia, los turcos generaron una revolución.

Por eso, cuando dejó Turquía, los fanáticos lo acompañaron en el aeropuerto y lo llevaron en andas hasta el check in.

“Damos las gracias a nuestro uruguayo Diego Lugano por todo lo que aportó y le deseamos éxito en la nueva etapa de su carrera. Nunca olvidaremos su esfuerzo defendiendo nuestros colores, su energía sin límite sobre el césped y su coraje”, escribieron en la web oficial del equipo turco.

Lugano no salió del asombro por aquella despedida: “Lo de los hinchas fue increíble… Cuando llegué al aeropuerto de Estambul había como doscientas personas esperándome, con carteles y todo. Apenas me bajé del auto me subieron en andas. Tuve que pedir que me bajaran, que me dejaran hacer el trámite, y después de realizarlo, volvieron a subirme en andas y me llevaron hasta inmigración. Increíble”.

El capitán de la selección uruguaya llegó al Paris Saint Germain: un club con aspiraciones serias. La Champions League era el objetivo, Los jeques que ponen el dinero realizaron grandes inversiones. Pero Lugano pasó de la ilusión al desencanto. El técnico Carlo Ancelotti lo dejó a un lado y pasó a vivir el martirio que jamás había padecido en su carrera deportiva. Después de jugar algunos minutos en cuatro partidos de la pretemporada realizada en Estados Unidos, lo marginaron. Lugano ni siquiera era citado en el plantel, lo que comenzó a generar preocupación.

Es que el defensa llegaba a Uruguay para defender a la selección y las primeras voces sobre su estado de forma se escuchaban y comenzaban a sembrar dudas.

Lugano se empecinó. Pretendió ganar la pulseada al entrenador. Pero fue imposible. Y entonces optó por tomar otro camino. Buscó un equipo que le brindara la posibilidad de tener la continuidad necesaria.

Partió a Málaga de España. Lugano llegó el 21 de enero de 2013 a España y seis días después estaba saltando a la cancha en la oncena titular que venció 3-2 a Mallorca en condición de visitante por la competitiva liga española.

Pero claro, son tantas las opciones que se tienen en Málaga, que con el paso de los partidos las oportunidades se fueron alternando.

Lugano llega a Uruguay luego de vivir la temporada más dura e inesperada de su carrera. Sobre un total de 65 partidos, que corresponden a su pasaje por París Saint Germain, Málaga y los encuentros de las eliminatorias con la selección, estuvo en cancha en 21, lo que ofrece un promedio de 32,3%.

De los 21 compromisos referidos fue titular en 17 encuentros y entró en otros cuatro. En el banco de suplentes estuvo en 12 oportunidades y no fue citado en 30 ocasiones y uno sancionado.

En el marco de las eliminatorias, Uruguay jugó seis partidos en el período que dura la temporada regular europea, de los cuales estuvo presente en cinco y ausente en uno por acumulación de tarjetas amarillas.

Si no se toman en cuenta los partidos con la celeste su porcentaje disminuye. Es que estuvo presente en 15 de 58 encuentros, lo que constituye un promedio del 25,8%.

Después del cambio de rumbo los números mejoraron para Lugano, que al menos cierra la temporada con cierto aire y jugando.

Desde que arribó a Málaga, el equipo disputó 25 partidos, de los cuales el capitán charrúa estuvo presente en 13. Esto marca que participó del 54,1% de los encuentros. Ayer terminó la liga  española como titular ante Barcelona, partido que su equipo perdió por 4 a 1.

La temporada llegó a su fin. Lugano cierra un ciclo que jamás vivió e imaginó en su exitosa carrera. El más duro sin dudas.


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