La telenovela de los veranos: las historias detrás de millonarias negociaciones

Nacional y Peñarol pelearon y generaron anécdotas imperdibles por contratar al mismo jugador la punto de detener ómnibus en la ruta, pelearse en el aeropuerto, secuestros y presionar con los sentimientos

Esta historia está plagada de leyendas y cuentos que rozan la ficción. Como traer al padre de un jugador desde el interior, invitarlo a tomar unas copas y luego acompañarlo al estadio de su tradicional rival para sacar al hijo y llevarlo al otro club.

Ni hablemos de detener un ómnibus en plena ruta o coincidir en un aeropuerto en procura de un jugador.

Cuando Nacional y Peñarol pujan por un futbolista todo parece estar permitido. Y por curioso que resulte, cada verano se generan pequeñas historias. Christian Tabó es la última perla de un largo collar de aventuras.

Las telenovelas del período de pases… Una nota con historias tan increíbles como reales.

Paz, Venancio y Saralegui

Corría el año 1977 cuando en un ómnibus proveniente de Artigas viajaban rumbo a la sede de Nacional tres juveniles que habían llamado la atención en un campamento: Ruben Walter Paz, Venancio Ramos y Mario Saralegui.

Pero en medio del viaje el ómnibus fue detenido en la ruta. Un grupo de dirigentes de Peñarol se llevó a los jugadores a la sede de la calle Maldonado.

Sin embargo, no pudieron sellar el acuerdo con Paz. El 10 llevaba algunos días viviendo en el viejo Parque Central. ¿Qué hicieron en Peñarol? Invitaron la padre de Ruben a venir a la capital. Lo recibieron, lo llevaron a tomar unas copas y luego de hablar de dinero lo metieron en un auto y lo acompañaron al Parque para sacar a Ruben a Peñarol. El pase terminó en los estrados de la AUF, pero el 10 se puso la aurinegra.

Fernando Morena

El máximo goleador de la historia también fue motivo de puja entre Nacional y Peñarol. El 9 deslumbraba en River Plate. Los albos movieron piezas primero. Sabían que el Nando, por tradición familiar, era de cuna tricolor.

Y se lo llevaron a una reunión. El tema es que los presididos por Miguel Restuccia equivocaron la estrategia. Le comentaron a Morena que lo llevaban a jugar de puntero que era una carencia que tenía el equipo. Al goleador no le gustó la forma en que lo trataron. “Peñarol me quería para jugar de 9, y en Nacional iba a ser puntero izquierdo. Me dijeron:  ‘Cubilla, Maneiro, Mamelli, Espárrago y usted’, me decían”, contó Morena.

Lo que no sabían en Nacional es que Morena era compañero de clase de Washington Cataldi, el hijo del entonces vicepresidente aurinegro. Y los aurinegros movieron piezas de inmediato. El pase se firmó en el hipódromo, según el entonces tesorero Juan Pedro Damiani que de inmediato se llevó a Morena a Brasil donde Peñarol estaba jugando la Copa del Atlántico.

Abreu y Darío

Otros dos jugadores por los cuales se “pelearon” los grandes fueron Sebastián Abreu y Darío Silva. Curiosamente los dos terminaron en Defensor Sporting que debió mover piezas. Aquellas también fueron historias que contaron con el ingrediente de detener ómnibus en la ruta para llevarse a los jugadores. Tiempo después pasó lo mismo con otra joya juvenil proveniente de Rivera: Enzo Scorza. Danubio lo terminó trayendo junto a toda su familia a la que le puso una casa en Montevideo y le brindó trabajo a los padres.

El Chino Recoba

Después de deslumbrar en Danubio y enterados de que el empresario Francisco Casal podía adquirir la ficha, Álvaro Recoba pasó a ser pieza codiciada en el mercado de pases ya que los grandes pusieron los ojos en el Chino.

El jugador fue ofrecido a Peñarol, pero el gran tema es que Casal instauraba una nueva figura en las negociaciones: el paquete.

Es decir, Recoba no llegaba solo a Peñarol, sino junto con él iban Jorge Puglia, Néstor Correa y Ricardo Bitancort. Esta situación molestó el entonces presidente aurinegro Juan Pedro Damiani que dijo: “que paquete ni paquete, Peñarol negocia de a uno y sin envoltorio y el único que nos interesa es Recoba”.

Razón por la cual el Chino terminó en Nacional. El 19 de marzo de 1996, Casal se quedó con el 70% de la ficha de Juan González (tasado en US$ 800 mil) y entregó a Nacional el 50% de la de Álvaro Recoba y Jorge Puglia, y dispuso en calidad de préstamo por un año de las fichas de Ricardo Bitancort y Néstor Correa. A mediados de 1997 el club recibió US$ 1.500.000 por la venta del Chino.

A las trompadas por Pablo Islas

En el año 2000, Nacional y Peñarol se disputaron el pase del delantero argentino Pablo Islas, un rubio que en pocos partidos había deslumbrado marcando goles con la camiseta de Racing de Montevideo.

El pase tuvo ribetes boxísticos. Resulta que Islas había viajado a Buenos Aires y Nacional creía tener sellado el pase. Por eso, cuando el delantero regresó a Uruguay, el dirigente albo Alejandro Balbi lo fue a buscar al aeropuerto. Pero resulta que ahí se cruzó con su colega de Peñarol, Víctor Cabrera. ¡Vaya sorpresa! El ambiente se cortaba con un cuchillo. De las discusiones pasaron a los hechos y voló alguna mano. Islas terminó en Nacional. Damiani terminó el tema con una de sus típicas salidas: “Islas se pone caravanita, es muy carilindo para jugar en Peñarol”.

Alejandro Lembo

En el año 2000 se generó otra puja de los grandes por un jugador. Esta vez la telenovela estuvo centrada en el zaguero Alejandro Lembo. El jugador había sido ofrecido a Peñarol mientras Nacional estaba en línea de espera.

El 12 de febrero de 2000 el presidente Damiani tiró la bomba en El Observador: “Si viene Lembo me tengo que ir”. Y agregó: “Ya contraté más de lo necesario. Si viene Lembo me voy del club. Ni medio más vamos a contratar. Algún periodista debe ganar plata con todo lo que dicen pero en Peñarol tipos con pelo largo y caravana no tienen cabida. Si viene Lembo me tengo que ir yo. No es por Lembo sino porque no tengo dinero. Se lo dije al señor Chijane, Lembo debe ir a España o Italia. Si viene Lembo yo pregunto, ¿qué hago con Olveira, el Caballo, Marcelo De los Santos, Bizera, Aguirregaray y Carreño?”.

El 15 de febrero expresó: “Lembo se fue a Nacional, se terminó la fantasía”, fue la frase del presidente Damiani para hacer referencia al cierre del período de pases.

Vicente Sánchez

El delantero que surgió en Sud América y luego explotó en Tacuarembó fue producto de interés en el mercado de pases local. Los grandes depositaron los ojos inmediatamente en Vicente.

Y esta vez fue Nacional el que se avivó y “secuestró” durante unos días al jugador mientras los dirigentes aurinegros realizaban todo tipo de negociación en procura de no perder al jugador. A los pocos días Vicente fue a la AUF para firmar pase como nuevo jugador de los tricolores.

Rodrigo Muñoz

El golero Rodrigo Muñoz forma parte de la historia. Corría el año 2007 cuando mostraba sus condiciones en Cerro y los grandes depositaron los ojos en el uno. Cuando todo hacía indicar que Muñoz terminaba en Los Aromos, los dirigentes de Nacional se avivaron y se lo llevaron de pretemporada con el primer equipo. Días después sellaba su pase a los albos.

Sebastián Eguren

Una noche de 2003, Sebastián Eguren dormía en su casa cuando pasada la medianoche sonó el timbre de su casa. Con el pelo revuelto se sorprendió cuando abrió la puerta y vio a su exentrenador Daniel Carreño. ¿Qué hace acá?, se preguntó. Eran la 01 de la mañana cuando Carreño junto al gerente deportivo de Nacional, Daniel Enríquez, fueron a la casa de Eguren para convencerlo de que desistiera de ir a Peñarol y se pusieron la camiseta blanca. El pase estaba encaminado a los aurinegros, pero hubo un giro.

El propio jugador reconoció en una nota con el diario El País: “Daniel bajó de un bruto Mercedes, venía con Alejandro Balbi. Me dijo que se había solucionado la parte económica y que ahora dependía de mí. Yo ya había tenido una conversación previa con él, pero estaba lo que había hablado Devoto con Peñarol, aunque yo de eso, oficialmente, no sabía nada de nada”.

Tabaré Viudez

En 2010 la telenovela de moda tenía como protagonista a Tabaré Viudez. Y se generó tremenda disputa que involucró hasta los sentimientos del jugador. Es que su exentrenador en la Sub 20, Diego Aguirre, disparó públicamente: “La posiblidad de que juege en Peñarol existe a partir de su deseo. Es muy hincha de Peñarol y quiere hacer realidad su sueño, también por anhelo familiar. Siente la camistea. Lo tuve en la selección sub 20 y sería interesante poder contar con él”. Las declaraciones de Aguirre no tenían otro efecto que comprometer a Viudez y generar rechazo en los hinchas de Nacional.

Pero el tiro le salió por la culata. El gerente deportivo de Nacional, Daniel Enríquez, decía que el volante tenía un preacuerdo de palabra con el club.

Peñarol se metió en el medio y Sergio Perrone habló con Guillermo Lara, representante del jugador. Cuando la batalla parecía perdida Viudez recibió el llamado del entrenador de goleros del cuerpo técnico, Enrique Carrera. Pero pese a todos los esfuerzos, el Taba terminó en Nacional.

Diego Ifrán

En 2011 el goleador de Danubio fue una flor codiciada. El 9 defendía a la Real Sociedad y los grandes lo transformaron en la vedette del período de pases.

Ifrán reconocía a Últimas Noticias: “estuvimos hablando un buen rato con Saúl (dirigente de Nacional) y con respecto a lo otro dije que quería ir a jugar a Uruguay, pero salió que quería ir a Peñarol porque era el club que había hablado conmigo. Como se había gestionado con Peñarol ya pusieron que quería ir al club, pero en realidad estoy abierto y dispuesto a volver y jugar en cualquiera de los grandes. El que tenga mejores posibilidades de llevarme me tendrá porque lo que quiero es mejorar. El que haga más fuerza y muestre más interés me dará más confianza.

Al final Ifrán no jugó en ninguno de los dos equipos y permaneció en España.

Christian Núñez

El Pichón fue objeto de deseo de los dos grandes. Peñarol volvió a utilizar la misma estrategia de decir que el jugador era hincha del club tratando de tocar las fibras íntimas y el sentimiento de los hinchas.

Pero al final se lo llevó Nacional. Luego el dirigente aurinegro Edgard Welker admitió públicamente: “Desistimos de la posibilidad de contratar a Christian Núñez, porque si bien se manifestó como un gran hincha de Peñarol, dijo tener dudas en venir al club por Eduardo Acevedo (técnico de Nacional que lo dirigió en Cerro) y porque no jugaremos la próxima Libertadores. Por eso preferimos no contratarlo. Nosotros necesitamos jugadores que se comprometan con la causa y tengan orgullo de vestir la camiseta de Peñarol. Y si un jugador duda entre Peñarol o Nacional, preferimos que no venga”.

El Flaco Fernández

Álvaro Fernández fue la estrella  por la que se interesaron en junio de 2013. Nacional corría con la ventaja de que el jugador ya había pasado por el club. Y el técnico argentino Rodolfo Arruabarrena lo pidió.

Pero Peñarol se mostró dispuesto a salir al cruce de los tricolores por el pase del jugador que en ese entonces militaba en Al-Rayyan de Qatar. El argumento era que el jugador es hincha del club, según contó el gerente deportivo mirasol, Carlos Sánchez, a El País.

Pablo Lima

La del Bolita Lima fue otra gran novela. Primero para forzar su salida de Danubio. Un lío de declaraciones donde Lima declaró que no le abonaron lo que consideraba que le correspondía. Y luego de salir de la franja se generó el problema entre Peñarol y Nacional por su ficha.

Trascendió que los tricolores ofrecieron 25.000 dólares mensuales por un año de contrato, contra doS años de contrato a 15.000 dólares por mes de los aurinegros.

“Después del diálogo con Pablo Lima, yo interprete que Peñarol tiene la prioridad para llevarlo. Él nos pidió unos días para solucionar su situación”, declaró Carlos Sánchez. Y Lima terminó en Los Aromos.

Sebastián Taborda

Bastó que Nacional, a través de su técnico Álvaro Gutiérrez, mostrara interés por Sebastián Taborda para que Peñarol saliera al paso.

Gutiérrez dijo que quería al 9 para determinados partidos, con la finalidad de aprovechar su corpulencia y potencia física.

Pero desde River, donde jugaba Taborda, se dio a conocer el interés de los aurinegros.

El presidente de los darseneros, Álvaro Silva, declaró en Las voces del fútbol: “Hablé un par de veces con Eduardo Ache, que quería saber cuál era la situación contractual de Taborda y si tenía cláusula. Le informé que tiene contrato con River hasta 2016 sin cláusula de salida, pero todos sabemos que cuando hay interés de un grande es muy difícil que un jugador pueda seguir en River. Vamos a buscarle la vuelta para ver cómo se dan las cosas”.

Pero el gerente deportivo del club, Leonardo Rumbo, disparó: “Peñarol también inició contactos por Sebastián Taborda. El 9 terminó en los tricolores.

 

Y ahora Tabó

La última telenovela del período de pases tiene como protagonista a Cristian Tabó. Resulta que Nacional se adelantó por el delantero de Racing. Habló con Matías Fariña representante del jugador. El citado empresario ofreció a un fondo de inversión comprar un porcentaje del pase de Tabó. Y el empresario que compra tiene relación familiar con el presidente de Nacional, Eduardo Ache. Todos los nudos estaban atados. Pero el domingo de noche el presidente aurinegro Juan Pedro Damiani, enterado de la situación, llamó por teléfono al presidente del club de Sayago, Raúl Rodríguez, y le hizo una oferta que lo movió el piso.

Y se generó el dilema con el jugador en el medio y las versiones que van y viene. Por supuesto que la primera fue la típica: el corazón. La mamá es de Nacional y el papá de Peñarol.

Fariña se reunió el lunes con la directiva de Racing. El jugador fue informado del tema. La directiva de la Escuelita se reunió el martes. El empresario que invirtió para comprar el 50% del pase tenía el negocio adelantado con Nacional. Y el jugador terminó en Los Céspedes con un contrato por seis meses.

 


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios