La tarde soñada de Peñarol

El entrenador aurinegro admitió que el resultado no se condijo con las posibilidades de uno y otro equipo, y dijo que a los suyos todo le salió bien

El sábado 5 de octubre de 2013 Peñarol y Wanderers igualaban 1-1 por la sexta fecha del Apertura. Diego Alonso se iba entre un sinfín de críticas y acusaciones de que el cargo le había quedado grande, tras apenas un triunfo, dos empates y tres derrotas, sumada a la eliminación en primera fase de Copa Sudamericana ante Cobreloa de Chile.

Le reemplazó  Jorge Goncalvez, que no tuvo mayor suerte: octavo en el Apertura con 19 puntos, tuvo como única alegría el triunfo ante Nacional 3-2. El domingo 26 de enero, la Directiva de Peñarol lo echaba una semana antes del inicio del torneo Clausura.

Llegó Jorge Fossati. En Libertadores, un triunfo en seis partidos dejó eliminado a Peñarol en la fase de grupos. En el Clausura, el equipo no jugaba nada bien, pero aprovechaba un torneo malo, con mucha paridad y en el que todos perdían puntos para llegar al clásico como puntero.

Y una tarde, todo cambió. Porque ya nadie recordará este 2014 por el juego a los saltos de Peñarol, por las fallas de Castillo, porque el equipo tardó un torneo entero en aparecer. Todos, absolutamente todos, recordarán este año como el de la histórica goleada 5-0, la segunda más amplia en la historia de los clásicos. La tarde en la que a Peñarol le salió todo, hasta lograr una resultado desproporcionado con lo que fue el trámite y la historia de ambos, pero que a los hinchas les habrá causado un placer infinito: incluso más que si en unas semanas Peñarol termina siendo campeón uruguayo.

Fossati: “Nos salió todo bien”
Mesurado, respetuoso de su rival. Difícil encontrar una reacción así en un entrenador tras un resultado rimbombante como el de ayer.  Pero ese es el estilo del entrenador aurinegro Jorge Fossati, y no lo cambió aún después de la una goleada que marcará el signo de su segundo período en Peñarol.

“Estoy muy agradecido a Dios con lo que nos ha pasado, ni en sueños me podía imaginar un partido así. Salió todo bien, con una tarde fantástica de los jugadores”, dijo el entrenador al finalizar el partido.

El entrenador marcó además algo que no es habitual en un clásico, al reconocer la valía de su vencido: “No es un resultado acorde con las posibilidades de uno y otro, pero a nosotros nos salió todo bien y al rival no. A mi me tocó el lado dulce, por eso mi respeto por el rival y por mi colega (Gerardo Pelusso)”.

Fossati también se refirió a  la conformación de la ofensiva, un misterio que se guardó toda la semana y que le dio resultado: “Traté de tener un buen circuito de tenencia de pelota. Una alternativa era de Jonathan Rodríguez con Carlos Núñez, dos promesas de grandes jugadores sin dudas, pero para este clásico no me parecía la dupla indicada y de ahí que busqué otra alternativa”.


Fuente: Gustavo Martín @martingustav

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