La tarde más polémica del nuevo gerente deportivo

Carlos “Tío” Sánchez , quien fue nombrado el martes en Peñarol, fue protagonista de una de las anécdotas más recordada de los clásicos: “la cadenita” de Dely Valdez

Carlos “Tío” Sánchez es desde la tarde del martes, el nuevo gerente de deportivo de Peñarol, en sustitución de Osvaldo Giménez, quien renunció al cargo hace tres semanas.

Se trata de un hombre de perfil bajo, de pocas palabras, pero con mucha personalidad. Sánchez es entrenador recibido, hizo cursos de preparación física y se interesa mucho en el tema alimentación. “Somos lo que comemos”, le dice a sus íntimos.

Más allá de su nuevo trabajo, la anécdota que más se recuerda de su pasaje como jugador de Peñarol fue la del “Clásico de la Cadenita”.

El 14 de junio de 1992 se jugó un clásico espantoso que terminó 0-0 y con cinco expulsados más los dos técnicos, Ljubomir Petrovic de Peñarol y Roberto Fleitas de Nacional. El árbitro era Eduardo Dluzniewski y vieron las rojas Dorta, Asteggiano y Rosa en los manyas, y Pintos Saldaña y Dely Valdés en los albos. En medio del encuentro, Carlos Sánchez saltó con el panameño y le quedó una cadenita en la mano. Pese a que Dely se la pidió, Sánchez no se la devolvió para intentar “sacarlo” del partido.

Al final, entró Pintos Saldaña a golpearlo y se armó. El Chifle Barrios le prometió a Seré que se la devolvería tras volver a los vestuarios, pero no fue así. Dely estampó la denuncia en la Seccional 9 y al otro día, debieron ir al Juzgado 14 en el que le entregaron la medalla y el juez procesó sin prisión a Sánchez por el delito de “hurto sagaz”.

“Hubiera preferido estar tres meses en prisión por agresión y no excarcelado por hurto. Hubo momentos en mi vida que no tenía para darle de comer a mi familia y no robé. ¿Voy a hacerlo ahora? La verdad es que cometí una bobada. Me arrepiento de no haber devuelto la cadena apenas finalizó el partido”, dijo el Tío a El Observador.

Clasico de la cadenita

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