La situación de Lugano

El capitán no tiene equipo y se plantea la disyuntiva: los anti-Lugano dicen que concluyó su ciclo, quienes lo respaldan lo consideran importante para el grupo. ¿Qué debe hacer el futuro técnico?

Imprescindible para unos… tronco para otros. Irremplazable para determinadas personas… no tiene puesto para otros. Inamovible capitán para el cuerpo técnico… motivo de discusión para una parte de los aficionados.

El Mundial fue el termómetro para medir la temperatura. El torneo lo hizo pensar. Lo obligó a tomar distancia, a consultar con amigos y familiares, con el entorno de la selección para determinar los pasos a seguir.

El futuro del capitán Diego Lugano es otro foco de atención en una selección que tiene como principal punto de mira a Luis Suárez. En Brasil apenas pudo jugar un partido por una lesión. Lugano estuvo presente en el debut donde la celeste se comió tres goles en un partido donde el equipo no se mostró firme en el fondo.

Su actuación abrió el expediente del “Caso Lugano”. ¿Se terminó su ciclo o debe seguir siendo convocado? Están los que lo respaldan contra todo como aquellos que consideran que se terminó su ciclo.

Todo eso lo llevó a pensar, desde que terminó el Mundial, si era correcto seguir representando al país o si lo más conveniente era dar un paso al costado. Consultó a familiares y amigos. Lo habló hasta con el entrenador Oscar Tabárez que le recomendó tomarse un tiempo para resolver.

Lo cierto es que el capitán Lugano, por primera vez en su exitoso pasaje por la selección, está en la mira.

Lo curioso del caso es que mientras acá muchos lo cuestionan, los técnicos de otros equipos de América lo esperan de brazos abiertos. Su condición de líder y caudillo está a prueba de balas al punto tal que alguna vez Diego Maradona dijo “ese Lugano cuando va al área a cabecear no le mira la cara ni a la madre”.

El hecho de que no haya tenido regularidad en su equipo lo puso en el ojo de la tormenta. No deja de ser un tema recurrente en Uruguay. Pasó con Carini, con Pablo García y con algún otro. Primero se destaca lo bueno, que pese a no tener continuidad en su club rinde en la selección. Pero cuando comienza a fallar el jugador es mirado de reojo. Y es lo que sucede con Diego Lugano. Si hasta Sebastián Bauzá, expresidente de la AUF, se metió en un lío con una frase: “Si Lugano no juega en su equipo se le va a complicara para jugar en la selección”.
A nivel de hinchas están quienes consideran que ya cumplió su ciclo, que no se juega más con el peso del nombre o abriendo los ojos grandes como dicen algunos que hace Lugano para intentar impresionar a sus rivales.

Sus detractores dicen que se debe dar paso a gente joven como Sebastián Coates o José Giménez.

Su influencia
Pero lo cierto es que hay un aspecto que se le debe reconocer. Habrá un antes y un después de Lugano en la selección. Y esto es al margen de una estadística.

Antes de Lugano había capitanes con otro relacionamiento con los medios y la gente en general. Claro que eran otros tiempos, de pronto el hecho de no ganar permitía ignorar a los periodistas en un aeropuerto o esconderse para las notas.

Con Lugano cambió todo. El relacionamiento de los jugadores con los medios es profesional y hasta se podría decir que cordial. Logró un mejor entendimiento con la gente que se siente identificada por los jugadores.

A nivel del manejo del grupo son los ojos del entrenador en la convivencia diaria. Tabárez se apoya mucho en el capitán cuando necesita evacuar alguna duda.

El zaguero no limita su tarea solo a la cancha. Está en una cantidad de detalles que también forman para de esta historia.

Un ejemplo brindado por Tabárez habla a las claras de su incidencia. “Ni bien llegan los jugadores el doctor Barboza les saca una muestrita de sangre y con el nivel de urea es posible determinar la fatiga muscular. Un día viene y me dice: ‘Maestro, estoy preocupado por Lugano. Tiene los niveles altísimos’, Le digo, ‘si no me equivoco es una característica personal de él’. Y me dice: ‘Sí, pero está por encima de los niveles que tenía en Sudáfrica’. Fui y hablé con Lugano y se solucionó”, dijo Tabárez, refiriéndose al trabajo que hizo por su cuenta para disminuir la fatiga muscular. 

“Él es un hombre muy solidario”, agregó Tabárez. “Quiere solucionar todo. Yo a veces les tiro a los jugadores en el medio del grupo: ‘Me parece que hoy nos vamos temprano, salvo que Lugano salga a preguntar: ¿a ver, ¿a nadie le falta un autógrafo?’, y entonces se pone como meta nunca negar un autógrafo”. El ejemplo marca claramente que la ascendencia del capitán trasciende más allá de lo futbolístico.

A nadie escapa que en los últimos tiempos Lugano mermó en su rendimiento, pero el cuerpo técnico mira otras cosas. Un hombre de su ascendencia no es para ser borrado de un plumazo.

Así las cosas Lugano vive un momento complejo . Aún no tiene equipo. Parece haber perdido el puesto en la selección. Y comenzó a ser cuestionado por una parte de los aficionados. A su favor juega el hecho de que para el cuerpo técnico es un jugador importante, lo consideran fundamental en el grupo y para los jóvenes que lo miran para reflejarse en el espejo.

Los Pro Lugano

Manejo del grupo
Cada vez que se debe resolver algún tema pesado en la selección, el técnico Tabárez no duda en consultar a Lugano. Son charlas que se generan en la intimidad del Complejo y que sirven para el intercambio de ideas.

Puede rendir
Se entiende que desde el punto de vista futbolístico aún tiene cosas para aportar desde su experiencia, sobre todo a los más jóvenes. Un detalle que no es menor es que con la camiseta de la selección generalmente rinde.

Profesionalismo
A nadie escapa que Lugano predica con el ejemplo a nivel profesional. Siempre estuvo presente, aún cuando se lesionó y lo más sencillo era volver a su club, se quedó con la celeste. Ni hablar de volver al país e ira entrenar o quedarse a dormir en el Complejo.

Su influencia
“Es un caballero”, fue la definición de Celso Otero para marcar el peso que tiene Lugano en el plantel. Otro detalle que lo marca es que Godín le pidió que le pusiera la cinta de capitán en el Mundial, cuando por una lesión no pudo jugar.

Cambio de mando
Si bien Lugano ya comenzó a realizar la tarea de transmitir ideas y delegar algunas funciones, a nadie escapa que se debe producir un cambio de mando y el capitán ya comenzó a preparar a Godín como su sucesor.

Los Anti Lugano

Inactivo
A la hora de jugar con la selección se nota que está inactivo y los anti-Lugano le pasan la factura cuando se equivoca.

Es lento
Los dos puntos anteriores redundan en que está falto de fútbol y de ritmo de competencia, y por ende muchos aficionados cuestionan que está lento, que no tiene reacción a la hora de defender.

No tiene equipo
Antes de iniciar la preparación para el Mundial de Brasil 2014 el capitán Diego Lugano se quedó sin equipo y permanece sin definir su futuro. Quienes lo atacan dicen  que no puede ser titular en la selección sin jugar en su equipo

La edad
Es un punto que el propio Lugano asume y por ello se le pasó por la cabeza el análisis de dejar la selección. Pero terminó pesando más la opinión de sus conocidos y el cuerpo técnico.

Distracciones
Otro punto que le recriminan quienes no lo quieren con la celeste son los errores que cometió en los últimos partidos defendiendo a Uruguay.


Fuente: Jorge Señorans pampajs@hotmail.com

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