La sinfonía macabea

Una deslumbrante versión de Hebraica aplastó a Aguada para pasar 2-1 arriba en la serie
Hebraica Macabi aceitó su maquinaria. Robusteció sus debilidades y sacó a relucir lo mejor de su juego para derrotar este martes a Aguada por 98-62 y pasar a liderar 2-1 la serie al mejor de siete de las finales de la Liga Uruguaya de Básquetbol.

Sebastián Izaguirre marcó el tono del partido. Salió de titular por primera vez en la serie –en lugar de Jimmy Boston– y sus dos primeros intentos de triple pusieron arriba a su equipo 6-0.

El Tallarín había intentado cuatro en sus dos partidos anteriores sin aciertos.

Rápidamente, esa ventaja se estiró hasta límites insospechados, teniendo en cuenta lo parejo que fueron los partidos anteriores.

Fernando Cabrera, entrenador de Aguada, solicitó su primer pedido de tiempo cuando su equipo estaba 13-2 abajo. No logró la reacción de sus dirigidos. Ni ahí ni en toda la noche.

Porque Macabi jugó un partido perfecto. Con Luciano Parodi como director de orquesta, con Izaguirre en un nivel superlativo, con Leandro García Morales y su probada capacidad de goleo y con un Jaime Lloreda brillante.

El panameño, que había jugado poco la final, y que tuvo buenos números en la segunda pero no fue determinante, fue el amo y señor de la pintura con 12 rebotes, 10 de ellos en defensa. Además aportó 17 puntos.

Eso le permitió al equipo de Leonardo Zylberstein mejorar un rubro donde fueron claramente superados en el punto 2. Macabi ganar el duelo en las tablas por 43 a 35 rebotes.

Además, el vigente campeón le pegó a Aguada donde más le dolió: le corrió la cancha y le hizo muchísimo daño. Con esa fórmula, el rojiverde había igualado la serie el pasado viernes.

Ahora, fueron los Parodi, los García Morales y los Hicks los que sumaron un montón de puntos con corridas.

También le pegó duro en otro rubro fuerte de Aguada: la cantidad de asistencias. Macabi dio 25 contra solamente 15 de su rival.

Todo el quinteto titular macabeo terminó el partido por encima de las dos cifras con un goleo bien repartido. Si en el primer partido, Parodi fue la figura y si en el segundo arremetió al final de la mano de García Morales, esta vez la figura fue el equipo.

García Morales –que metió dos de cinco triples– terminó como goleador junto a Lloreda con 17 puntos.

El perímetro fue otra clave del partido. Macabi tiró 24 triples y metió 10 con su mejor porcentaje de aciertos de la serie: 41%.

Lo preocupante de Aguada no solo fue que intentó 26 y solo metió seis (23%) sino que además de la cantidad llamó la atención la bajísima calidad de la selección y ejecución de los lanzamientos perimetrales.

Para colmo de males, durante el partido sufrió una lesión muscular Gustavo "Panchi" Barrera quien no retornó a la cancha y está en duda para el juego del viernes.

Aguada tuvo un esbozo de reacción en el tercer parcial siendo Gonzalo Iglesias uno de sus jugadores más lúcidos.

Pero Macabi tuvo la inteligencia suficiente para no dejar reaccionar nunca al rival. No bajó la guardia ni retaceó la intensidad. Por eso terminó ganando por 36 puntos y volvió a marcar la cancha: Aguada tendrá que mejorar y cambiar mucho si pretende seguir en carrera por el título.



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