NBA

La serie final que define una era

Para los expertos de ESPN Álvaro Martín y el “coach” Morales, estas finales de NBA pueden definir el cierre de varios ciclos. En esta nota, cinco cosas a tener en cuenta antes del primer partido de esta noche

Es común –y muchas veces cierta- la creencia de que en el periodismo deportivo hay mucho improvisado; algo que por lo general el espectador nota a los pocos minutos de escuchar un relator o comentarista, por radio o TV. Por eso es un placer conversar sobre un deporte con dos profesionales del tema que parecen vivir la pasión del conocimiento y la conversación como forma de aprendizaje con tanta intensidad como viven su popularidad internacional. Desde hace ya varios años, Álvaro Martín y Carlos Morales (en realidad conocido como “el coach”) vuelcan todo su fanatismo y su sapiencia en las transmisiones de la NBA. Siempre del lado del fan, aunque con una enorme cantidad de background disponible y apostando a lo didáctico, la pareja de relatores de ESPN desparrama conceptos técnico y tácticos sobre el juego y discuten todos los aspectos de una liga que cada vez deja más datos y a la que se le abren cada vez más áreas de interés.

Ese fue también el tono de la charla que el pasado martes el relator y el comentarista mantuvieron por vía telefónica con colegas de toda Latinoamérica. En función de las preguntas de los colegas, los expertos dejaron varias nociones a modo de previa de las finales que pueden ser de utilidad para el aficionado que desde esta noche (22 hs.  por ESPN) seguirá la definición partido a partido. Cinco se destacan especialmente, por lo cual las detallamos a continuación:

1-    Gane quien gane, es un fin de ciclo
Si San Antonio Spurs gana la NBA, es casi seguro que el mundo del básquet estará asistiendo a un triple retiro para la historia porque Tim Duncan, Manu Ginóbili y el entrenador Greg Popovich lo considerarán al final de la temporada. “Hay un aire de fin de ciclo también porque aún si Miami reagrupa a este equipo, Dwyane Wade ya no es el mismo, ya sabemos que se va Shane Battier y probablemente lo haga Udonis Haslem, seguramente no cuenten con Rashard Lewis, además. Entonces, el elenco será distinto, y aún si lo retienen, el núcleo no va a bastar. Hay un sentimiento de ahora o nunca. En el caso de San Antonio, yo nunca escuché a Duncan decir 'yo quería a este rival' como lo hizo hace unos días", reflexiona Martín, el relator. Y añade: "Las emociones son tan palpables para San Antonio que yo creo que saben que este será el último rodeo de este grupo, hay que dejarlo todo. Hay un ahora o nunca en ambos lados”. Por su lado, el “coach” reconoció que los Spurs siempre lo contradicen: “San Antonio siempre nos está haciendo quedar mal, siempre están reapareciendo, todo tiende a indicar que es su última chance, pero nunca se sabe con ellos. Miami seguramente se debilite, pero tiene muy buenos jugadores de rol, hay que ver con cuáles contarán y con cuáles no. Son los jugadores de rol, los que se sacrifican, los que importan. No las estrellas”.

2-    Habrá un espectacular duelo de entrenadores
Explica Álvaro Martín:  “Ambos equipos traen una manera de jugar muy revolucionaria. Y Miami también al tener un interno tirador desde fuera, como Chris Bosh. (En las semifinales) Indiana no pudo contrarrestar ese juego de los chiquitos dentro y los grandes fuera. Carlos me ha dicho una y otra vez que un técnico apuesta a su fortaleza, a adaptar al rival a su estilo de juego, pero yo veo ahora que estos técnicos están muy dispuestos a efectuar cambios y tienen profundidad de personal y talento como para innovar. Son dos técnicos que enraizaron la cultura de que no importa quién empiece ni los minutos, lo que hace que estas finales lo hagan tan interesante. Sobre qué esperar del primer partido de esta noche, el “coach” añade: “Usualmente los técnicos trabajan sobre la base de su sistema. El primer partido de una serie es de estudio, siempre lo digo. San Antonio puede saber que la fuerza de Miami es abrir la cancha o usar el perímetro para poner a James y Wade más cerca del aro. Lo mismo puede pasar con San Antonio y las penetraciones de Parker, el movimiento del balón o el pase a Duncan”.

3-    La nueva división de partidos entre local y visitante (2-2-1-1-1) dará una serie más disfrutable:
Recuerda Martín: “Esta división de partidos era la que se usaba hasta 1985. En ese momento, se hizo el cambio porque tenía que ver con la infraestructura y el gasto que representaba viajar, por eso se pasó al sistema 2-3-2 (los dos primeros partidos para quien tenía la ventaja de local y luego tres en cancha de quien no la tenía, para terminar donde se empezó). Creo que aunque a los técnicos no les guste el trajín, ya están acostumbrados. Competitivamente, los equipos lo van a agradecer. Hará más equitativa a la serie y habilitará a que se pueda hacer incluso un poco más larga.
Morales explica además que volver a este sistema “amplía la ventaja para quien tiene la localía. Se extiende esta ventaja porque habrá además de cuatro juegos en casa, un quinto de local, con lo importante que es ese juego en instancias como esta”.

4-    Pase lo que pase con Miami, los “equipos de estrellas” cada vez serán más difíciles de armar.
Consultados por El Observador acerca de la posibilidad de que ante el éxito de Miami por tercer año consecutivo se genere un precedente en el que las estrellas arreglen sus contratos como para irse a un equipo y formar un tándem superpoderoso y cuya derrota es casi imposible, Morales responde: “Que siga sucediendo esto será difícil por el tope salarial, que cada vez es más duro. Con lo difícil que se está poniendo formar un equipo competitivo, para darle el máximo de salario a 3 jugadores y hacer un equipo competitivo al mismo tiempo habría que tener mucha suerte y habilidad para meter muchos jugadores importantes de rol, que son los que hacen al equipo. Miami lo pudo hacer, pudo conseguir esos jugadores dispuestos a jugar por el mínimo. Han conseguido jugadores con hambre, y con un pequeño sacrificio económico de esas tres estrellas, lo lograron. Ahora, ¿podrán captarse siempre talento para rodear a tres jugadores estrella? Esa es mi duda. Será difícil, lo que hace realmente ganadores a los equipos, son los jugadores de rol y en eso el responsable de Miami (el mítico Pat Riley) ha demostrado una gran habilidad”. Y añade Martín: “San Antonio fue durante muchos años ese lugar donde la gente se bajaba el sueldo para jugar dirigidos por Greg Popovich. Eventualmente pasó también en Boston y ahora pasa para Miami. Lo de Miami ya una dinastía. La han logrado en una liga muy competitiva, con un técnico que está aprendiendo de la historia de su rival, San Antonio, así que ambos tienen sus méritos y, a su modo, son históricos. En la era de la agencia libre será casi imposible lograr el éxito de San Antonio, que ha estado en la conversación durante tantos años. Miami ha cambiado el juego, tiene muchísimo mérito. ¿Qué puede pasar en el futuro? Hay un economista en Stanford llamado Roger Noll que critica mucho a la NBA. Dice que siempre son los mismos equipos los que pelean mientras que en otros deportes se circula mucho más. Su propuesta es que un equipo pueda ofrecer dinero ilimitado a un jugador, lo que el mercado diga, y ajustar ese tope salarial en función de eso. Quizá eso sea el fin de los equipos multiestrella. Pero por otro lado, mientras tengamos jugadores que entiendan que vale más los anillos que el dinero que ganen, se van a juntar. Es inevitable. James y Wade agarraron palizas en el banco de suplentes de las olimpíadas de Atenas, cuando Larry Brown no les daba minutos en el equipo de EEUU. Allí, de esa situación y desde esa rebeldía, decidieron juntarse y son lo que hoy son”.

5-    Los jueces jugarán su partido
Se ha discutido durante todas las finales el tema de las compensaciones de los jueces cuando hacen cobros equivocados, sobre todo cuando estos perjudican a las estrellas. Morales: “Me gustaría ver un arbitraje más parejo, pero esto lamentablemente no sucede en la NBA con asiduidad. Si no tiene mucha consecuencia no lo cobres, si el balón va fuera cambia la falta por una fuera. No me gusta el arbitraje NBA en el que se manipula el juego, creo que es un uso y costumbre el arbitrar para que se haga el espectáculo más interesante”. Martín ofrece una visión más optimista: “Estoy leyendo un libro de Robert Peterson sobre los comienzos del básquetbol y en él se dedica un capítulo entero a analizar cuándo se comenzó a hablar de falta personal y qué éra una falta, o qué no. Así que son discusiones eternas. Creo que es en lo que menos hay que pensar y además tomo como una buena señal de la liga que ahora se vea una circulación de los árbitros más basada en el mérito. Creo que en breve incluso sería una buena idea que la liga publique las estadísticas de los árbitros: los equipos de la NBA ya las tienen y planifican juegos más o menos físicos en función de las estadísticas del árbitro de esa noche. Sería muy bueno que los seguidores también las tuvieran".


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