La revolución silenciosa del fútbol viene de China

El mercado chino tuvo los tres pases más caros de este verano; ya es la sexta liga de fútbol que más gasta en el planeta y sigue creciendo
El internacional colombiano del Inter de Milán, Fredy Guarín, firmó con el club Shanghái Greenland Shenhua a cambio de 13 millones de euros, convirtiéndose en la última llegada al fútbol chino de un jugador importante en los campeonatos europeos.

Los tres fichajes más caros de este invierno boreal en el mercado futbolístico mundial se han producido en China, un país donde los clubes tienen cada vez mayor poder adquisitivo y que ya se atreven a llevarse a grandes figuras de las ligas europeas a mitad de temporada.

El miércoles 27, la liga china completó el fichaje más caro de su historia, el del centrocampista brasileño Ramires, que por 28 millones de euros deja un Chelsea en apuros para jugar en el Jiangsu Suning entrenado por Dan Petrescu, que el año pasado no pasó del noveno lugar en la liga.

El fichaje pulverizaba el récord que tan sólo una semana antes había establecido la liga china, cuando el también brasileño Elkeson abandonaba el Guangzhou Evergrande, campeón de las cinco últimas temporadas en el país, para irse a su gran rival, el Shanghai SIPG, por 18,5 millones de euros.

No menos sorprendente fue el tercer mayor fichaje de este invierno en China y en el mundo, el del marfileño Gervinho, que deja la Roma a para irse a un equipo recién ascendido en la liga oriental, el Hebei Fortune.

La liga china tradicionalmente mira a los equipos brasileños (al campeón del pasado año, el Corinthians, prácticamente lo vació de estrellas), pero este invierno mira también a Europa
Debe tenerse en cuenta que en China, como en Rusia, la temporada comienza en primavera, por lo que ahora los clubes chinos están fichando con mayor intensidad que las grandes ligas de Europa, donde sólo se buscan refuerzos, pero eso no hace menos sorprendentes las cifras, mucho mayores que otras pretemporadas en este país.

Incluso los jugadores chinos se están cotizando como nunca en una liga que tradicionalmente se alimenta de grandes estrellas extranjeras y donde los locales suelen observarse como meros agregados.

De hecho un arquero, Zhang Lu, acaba de convertirse en el fichaje chino más caro de la historia nacional, al ser traspasado por 9,85 millones de euros, y para más inri lo ha contratado un equipo de la segunda división, el Tianjin Quanjian.

Los medios locales ya hablan de una "burbuja" que está convirtiendo al fútbol chino en uno de los que más gasta.

"Claramente los precios se han disparado por encima de su valor real, las burbujas y una falsa prosperidad dominan en el fútbol chino", comentó esta semana el diario shanghainés News Morning.
Muchos culpan al gran dominador del fútbol local, el Guangzhou Evergrande (ganador de las cinco últimas temporadas y de dos Champions asiáticas) de inflar los precios del mercado, aunque lo cierto es que en esta pretemporada no ha sido, como en anteriores, el que más ha gastado.

También influye el ambicioso plan de reforma del fútbol chino que aprobó el gobierno comunista, cuyo presidente Xi Jinping, es un gran fan del fútbol, como demostró en su reciente viaje oficial al Reino Unido, que incluyó un encuentro con los jugadores del Manchester City.

Por años envuelto en escándalos de partidos arreglados por apuestas, el futbol chino está siendo revalorizado por inciativa oficial.

El plan implica el desarrollo del fútbol base, la enseñanza en las escuelas de primaria (donde bádminton o tenis de mesa fueron durante décadas el "deporte rey") y más inversiones millonarias que engordarán las arcas de los clubes.

Éstos también se están beneficiando de la gran explosión de los derechos de TV, después de que el pasado octubre la compañía China Sports Media adquiriera por 1.150 millones de euros el contrato para emitir partidos locales en el próximo lustro. La operación multiplicó de la noche a la mañana por 30 los ingresos televisivos en el país, acercándose ya a los precios que se manejan en Europa.

Más dinero en los presupuestos de los clubes chinos no serviría de nada si los mejores jugadores de Europa y América vieran la liga china con desdén, pero lo cierto es que cada vez muestran mayor interés en jugar en un país donde ya se pagan grandes sueldos.

Aún no se ha llegado al techo en el mercado y los equipos de Europa deben comenzar a inquietarse: ya no es imposible que sus grandes figuras prefieran la liga oriental a la Premier o el Calcio italiano.

El rol del presidente

Pero los propietarios de clubes, según sus detractores, están más interesados en recibir favores políticos que en lo puramente futbolístico.

Las exorbitantes cifras pagadas para hacerse con los servicios de jugadores que rondan la treintena han sorprendido a los observadores.

Los tres fichajes más caros del mercado invernal han sido realizados por clubes chinos.

"Una nueva razón explica que los millonarios chinos inviertan en fútbol en China: con ello quieren granjearse un crédito político", afirma Rowan Simons, autor de un libro sobre el fútbol chino.

Esta fiebre por adquirir futbolistas a precio de oro está motivada por la comisión del Partido Comunista dirigido por Xi Jinping, aficionado confeso del fútbol, que proclamó que revitalizar el fútbol "es una obligación para convertir a China en una potencia deportiva en el marco del sueño chino".

En 2011, cuando era vicepresidente, Xi había declarado su deseo de que China -actualmente en el puesto 82 del ranking FIFA- pudiera clasificarse, organizar, y después ganar una Copa del Mundo.

Para ello se estableció un plan "en 50 puntos" desde 2015 tras la orden presidencial: la creación de 50.000 escuelas de fútbol en 10 años, la práctica obligatoria para algunos alumnos de escuelas primarias e institutos, o la separación de la Asociación china de Fútbol (ACF) del gobierno.

Desde entonces las empresas no han cejado de invertir para cumplir esos propósitos.

"Es lo que quiere su presidente", señala Tony Rallis, agente de jugadores que acaba de participar en el fichaje del australiano Trent Sainsbury por el Jiangsu Suning.

"¿Hay alguna diferencia de cuando el gobierno chino les conminó a comprar granjas australianas o a invertir en África?".

'Mi parte del pastel'

El Hebei China Fortune es propiedad de un promotor de Pekín, mientras que el Shenua pertenece al grupo Greenland Holding, especializado en el mercado inmobiliario.

"Cuando el gobierno chino dice que se fija un objetivo, quiere decir 'así os podéis ganar nuestra simpatía", explica David Hornby, director de deportes de Mailman, una empresa de gestión de la marca ubicada en Shanghai.

"Un día después de que anunciaran las reformas en el fútbol, decenas de personas intentaron hacerse con clubes", señala Mark Dreyer, bloguero de deportes que habita en Pekín.

"Con toda seguridad, ninguno de ellos tenía relación con el deporte, pero se dijeron: 'Es mi oportunidad, puedo tener mi parte del pastel'".

- Avalancha de dinero -
Pero para los expertos, esta avalancha de dinero podría resultar contraproducente.

Gao Zhaoyu, especialista chino en deporte en la Universidad de Lausana, señala que los millones desembolsados por los clubes para reclutar jugadores extranjeros no serán utilizados en la formación de jóvenes jugadores susceptibles de integrar la selección nacional.

"Aunque es cierto que en China existe un límite salarial, sólo afecta a los jugadores chinos, y los propietarios de los clubes ignoran esa normativa", subraya.

"Algunos clubes europeos también sufren inestabilidad financiera", añade. "Les gustaría poder traspasar jugadores a grandes clubes, lo que comprende a los clubes chinos".

Xi Jinping, predice Rowan Simons, dejará el poder (en principio en 2023) antes de constatar una mejora de los resultados del equipo nacional.

"Esta nueva revolución futbolística iniciada por el poder político durará un tiempo limitado... salvo que su sucesor sea igualmente un aficionado al fútbol".


Cifras a tener en cuenta
US$ 321 Millones. Es lo que gastó Asia 2015 en fichajes: es 30% más que lo que gastó Sudamérica. Obviamente, China lidera por lejos en el contintente asiático, con US$ 168 millones. Aumentó 65% respecto al año pasado.

6° Mercado. China logró superar a México, que el año pasado estaba entre los cinco mayores mercados del mundo. Lo superan Inglaterra, España, Italia, Alemania y Francia.

US$ 28 Millones. Es lo que pagó el Jiangsu Sunin por el brasileño Ramíres, en este período de pases. Fue la transferencia más cara en la historia de la liga de fútbol china.

US$ 320 Mil semanales. Es lo que gana el ghanés Asamoah Gyan, uno de los mejores sueldos de la liga y a la altura de los de Messi y Cristiano Ronaldo.

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