La revancha de Andrés: de estar casi afuera de Río a su mejor actuación olímpica

Silva corrió una estupenda serie de 400 vallas y avanzó a su primera semifinal olímpica
Enviado a Rio de Janeiro

Sensación térmica de 40 grados, cuatro rivales con mejores marcas en la temporada, última serie. Andrés Silva se alista en los tacos con instinto a revancha. Sabe que no va a repetir el pésimo 53.38 estampado en Londres 2012 pero no ignora que deberá hacer una carrera perfecta si pretende clasificarse a la semifinal olímpica del 400 vallas en Río 2016.

La carrera larga con el tacuaremboense en cuarto puesto, pero al llegar a la curva del 200 cae al quinto lugar. Las tres plazas directas de cada serie como pasaporte a las semifinales se alejan (después había seis cupos más para los restantes seis mejores tiempos). Sin embargo, pasa la última curva y entra a la recta final con su mejor energía, mezcla de revancha y sensación de vigencia.

Así arremete al final y pasa al tunecino Mohamed Sghaier para quedarse con el tercer puesto con un registro de 49.21 y la clasificación a semis, la primera en su cuarta presencia olímpica y a los 30 años. Es una sensación dulce de revancha: suspendido por dopaje en junio de 2015 –luego demostró que había sido por culpa de un suplemento alimenticio cuyo prospecto no indicaba la presencia de una sustancia prohibida–, estuvo suspendido seis meses hasta febrero. En ese momento, Río 2016 no podía estar más lejos para Silva, pero logró la clasificación en junio y hoy, dos meses después, firmó su mejor actuación olímpica.

"No era favorito pero la carrera se me dio bien, tomé el control de la prueba en los últimos 100 metros cuando periféricamente no vi a mi izquierda al de Estados Unidos (Michael Tinsley) que venía por el uno y me di cuenta que la carrera estaba por delante de mí, con Kenia (Haron Koech) y Sudáfrica (LJ Van Zyl) adelante y uno que venía a mi derecha (Sghaier) al que tenía muy cerca, entonces lo tomé de referencia y cuando pude atacarlo me di cuenta que estaba más rápido en el pasaje, aproveché el tiempo que quedaba y tomé la decisión final en los últimos 40 metros. Así no entré en la espera y la tensión de esperar a clasificarme o no como uno de los mejores seis tiempos restantes", contó más de una hora después Silva en conferencia de prensa.

Su pasaje por zona mixta se demoró porque al bajar las escaleras rumbo a la atención a los medios se mareó producto del fuerte calor, vomitó y tuvo que ser trasladado en silla de ruedas a la sala médica. "No pasó nada, lo refrescaron y se recuperó enseguida", explicó Daniel Zarrillo, médico de la delegación celeste.

Silva estampó su mejor marca de la temporada en el momento más indicado, algo que no le había pasado en sus tres anteriores presencias olímpicas (400 m llanos en Atenas 2004 y Beijing 2008, y 400 vallas en Londres 2012). Este año había corrido en 49.25 el 23 de junio en Madrid, 17 días después de cronometrar 49.28 en Praga clasificándose a los Juegos, donde necesitaba registrar 49.40.

"Brasil tiene mucho calor y eso hace bien", dice respecto a los logros que suele cosechar en Brasil: los oros Iberoamericanos de San Pablo 2014 (mejor marca técnica de la historia del atletismo uruguayo y récord nacional en su prueba: 48.65) y Río 2016, la primera vez abajo de los 50 segundos en el Trofeo de Brasil 2009 (49.62) o aquel 45.02 estampado en mayo de 2006 en Belén, su mejor marca en 400 m llanos y segunda mejor de todos los tiempos de un sudamericano durante varios años.

Pero este olímpico que celebró con puños apretados y brazos en alto lo retrotrae al Mundial de Berlín 2009: "Fue lo primero que pensé cuando terminó la carrera, ahí mejoré dos veces el récord nacional (49.51 en la serie y 49.34 en la semi) y disputé mi primera semifinal Mundial", le dice a Referí.

"Mañana (por hoy, martes) va a ser una carrera distinta: es todo o nada. Tal vez haya que hacer pequeños ajustes técnicos, correr alguna valla más rápido en parciales, por qué no arriesgar un poco más y así tal vez pueda estar en una marca como la de hoy o un 49.00", señaló.

"Demostré vigencia y que con perseverancia y disciplina se pueden lograr los objetivos", afirmó a modo de conclusión. Y se fue con sabor a deber cumplido y con una esperanza más grande. La semifinal se disputará esta noche, desde la hora 21.35, en la pista del Estadio Engenhao.

Eliminados

El campeón mundial de Beijing 2015, el keniata Nicholas Bett fue descalificado en la quinta serie. El vice en Londres y plata en el Mundial de Rusia 2013, Michael Tinsley, quedó eliminado con un 50,18 la serie de Silva. Jehue Gordon, de Trinidad y Tobago, campeón mundial de Rusia, tampoco pasó: 49.94 y 34°. Jeffery Gibson de Bahamas, oro en Toronto 2015 y bronce en Beijing 2015 puso 52.77 y también se quedó afuera. Increíble.

5° marca

Es la quinta mejor marca de su carrera solo superada por el 48.65 del Ibero de San Pablo 2014, el 49.16 del GP de Río 2011 donde le ganó Michael Tinsley, a quien dejó ahora atrás en los Juegos, el 49.17 de Barcelona en julio 2010 y el 49.18 de Belén en mayo 2010.

Puesto 17°

Fue el que ocupó Andrés Silva entre los 24 clasificados que hoy disputarán las semifinales.

Esta noche corre la semifinal

Andrés Silva volverá a competir esta noche, desde las 21:35, por las seminfinales de los 400 vallas. Los 24 atletas clasificados serán divididos en seis series en las que los dos primeros de cada una y los dos restantes mejores tiempos pasarán a la final.

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