La pulseada AUF-Conmebol puede terminar en un tribunal

Valdez se reunió ayer con Figueredo pero el asunto podría definirse fuera de la órbita de la Confederación

Wilmar Valdez, presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, se reunió ayer con Eugenio Figueredo, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, para conocer el alcance de la sanción política que recibió la Asociación. “Tendimos un puente de diálogo”, expresó Valdez (que fue a la reunión con sus compañeros del Ejecutivo), aunque el tema será analizado por los abogados y hasta podría terminar en un tribunal arbitral.

Figueredo trasladará el asunto a los demás integrantes del Comité Ejecutivo de la Confederación y la sanción será ratificada o levantada en el Congreso de la Conmebol previsto para el 9 de junio en San Pablo.

De todas formas, la Asociación espera recibir los fundamentos de la pena para actuar en consecuencia. El miércoles se nombró una comisión que estudiará el tema, integrada por los abogados Hernán Navascués, Juan Ceretta y Jorge Franzini. En principio también la integraba Leonardo Goicoechea, pero se excusó de participar porque tiene que ocupar la presidencia de Danubio ante el pedido de licencia de Óscar Curutchet.

“Ya tuvimos una primera reunión fijando los lineamientos, pero debemos esperar por los fundamentos que envíe la Conmebol para adoptar una postura definitiva”, dijo Navascués a El Observador.

El primer paso que dará la Asociación es “buscar la reconciliación para el bien del fútbol uruguayo” agregó Navascués. El asesor letrado de Nacional presume que “la Conmebol entiende que la AUF no ha venido actuando con la independencia que debe actuar de acuerdo a los estatutos de la FIFA”, por lo tanto lo primero será “actuar en función de demostrar que eso no es así; si después hay consecuencias posteriores y no se entienden las razones de la AUF, comenzará una segunda etapa”. Si la Conmebol no quita la sanción, el siguiente paso sería tratar el tema en el Congreso del 9 de junio y si es ratificado en esa instancia la batalla se libraría en un tribunal arbitral deportivo internacional, fuera de la órbita de la Confederación.

Valdez manifestó que Figueredo no habló de los argumentos “porque eso los verán los abogados, pero es evidente que el tema viene por el lado de la injerencia del gobierno”, ya que se invoca la violación del artículo 12 que habla de la intromisión de agentes públicos o privados.

El secretario ejecutivo de la Confederación expresó el miércoles en radio Ñandutí que “en Uruguay hubo una pequeña intervención del gobierno, que prohibió la presencia de los miembros de la fuerza policial en dos escenarios, en el Parque Central que es la cancha de Nacional y en el estadio Centenario donde oficia de local el equipo de Peñarol, por los disturbios que se realizaron en esos dos escenarios, y en consecuencia el presidente de la república ordenó a la Jefatura de Policía no cubrir con los miembros de la fuerza del orden. Ante esa situación renunció Sebastián Bauzá, que era el presidente de la Asociación uruguaya”.

Para Figueredo Britez, la salida de Bauzá fue por “el malestar que produjo en la directiva del fútbol la determinación de Mujica”.

“Nuestro trabajo está enfocado hacia adelante”, expresó Valdez y reconoció que el primer paso del diálogo es el políticamente correcto.


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