La prueba de los guerreros: ¿podrá Golden State disimular la ausencia de Curry?

Cuando Golden State venía en una temporada perfecta, la lesión de su estrella Stephen Curry amenaza con arruinarlo todo
Hasta ahora, lo de Stephen Curry y los Golden State Warriors era la historia perfecta. Actuales campeones, desplegaron una potencia de números y dominio abrumador en esta temporada que no solo los transformó en candidatos de fierro para el bicampeonato. El batir el récord de partidos ganados en temporada regular de los Chicago Bulls 1995 (73-9 a 72-10) obligó a todos a plantearse la hipótesis de si, liderados por este joven que hace magia cada noche y emboca triples de los rincones más insólitos, este moderno equipo de Oakland no estaba empezando a construir historia a la altura de aquel de Jordan o de los más grandes de la NBA.

La lectura hasta ahora era clara: sí, está en camino, pero de poco valdrá el grandioso 73-9 en temporada regular, ni los récords con los que Curry lideró la liga (30 puntos por partido, 805 goles de campo, 402 triples, 886 intentos de tres, 169 robos) si no termina consiguiendo su segunda corona consecutiva. Eso será los que les asegurará un legado entre los más grandes.

Pero entonces, todo empezó a complicarse a partir de los playoffs. Luego de ganar 127-94 ante Houston Rockets en el primer partido de la serie, Curry se lesionó en el segundo (derrota 97-96), una torcedura de tobillo que lo dejó afuera en ese partido y el siguiente, aunque no le impidió a los Warriors sacar una ventaja de 2-1 tras ganar 115-106 el tercero. Incluso, Steph, vestido de traje, festejaba los tantos de su equipo en ese partido al costado de la cancha, como para dejar tranquilos a sus fanáticos.

Es es que en realidad, en ese momento la lesión de Curry no causó tanta preocupación en el equipo californiano. La diferencia individual y de equipo ante los Rockets dejaba -y por ahora deja- pocas dudas sobre quien ganará la serie, y por eso se dieron el lujo de guardarlo en el partido en el que ganó Houston.

Inesperado

Curry volvió el domingo. Y lo que se suponía era una vuelta a la normalidad del actual campeón de la NBA terminó prendiendo todas las alarmas. Ya había dado algunas señales al jugar con una bota de protección. Pero todo estalló en el final del segundo cuarto, cuando el base armador cayó mal producto de la cancha mojada y se torció notoriamente la rodilla derecha.

El video, como no podía ser de otra manera, recorrió internet y ya se hablaba de una rotura de ligamentos que lo dejara varios meses fuera de las canchas. Al final el dictamen no fue ni de cerca tan complicado pero de todos modos preocupante: esguince de rodilla derecha de grado 1, que lo mantendrá al menos dos semanas fuera de las canchas.

Seguramente eso no alcance para que los Rockets den vuelta la serie, porque las diferencias de equipos son grandes (el domingo los Warriors ganaron 121-94 sin su estrella). Si hoy se cierra la serie en el quinto partido (23.30, ESPN), deberá esperar por la serie entre Portland Trail Blazers y Los Angeles Clippers, que están empatados 2-2. De esa manera, se perderá alrededor de dos o tres partidos de la serie de semifinales de conferencia, donde sí le puede empezar a doler.

Es que los números del equipo con y sin Curry hablan claro:_ en la temporada regular el record es de 71-8 con Curry, y 2-1 sin él; mientras que en los playoffs el récord es 2-0 con Curry y 1-1 sin él.

Imprescindible
Pero las cifras son aún más elocuentes si se toma en cuenta la diferencia de puntos con el base armador en cancha (+18,3 por partido) y sin él (-3,7). En términos totales, incluyendo playoffs, cuando jugaron con Curry suman 1.050 puntos a favor y cuando jugaron sin el acumulan 107 en contra.

Por además, de su actitud, liderazgo y ritmo para manejar el juego del equipo, los Warriors han extrañado su gran capacidad de tiro de tres, ángulo clave del esquema del DT Steve Kerr (nombrado ayer DT del año). Sin Curry, Golden State es un equipo un poco más previsible.

Habrá que ver con quien se encuentra en cancha, porque del otro lado, los Clippers también tienen dos lesiones nada menos que de sus dos estrellas, Blake Griffin y Chris Paul. Sin embargo, lo seguro es que Golden State es un más equipo vulnerable sin el MVP reinante en cancha. Será una prueba más para saber si está a la altura de ser un equipo de leyenda.

Cifras

402
triples. Anotó Curry en la temporada regular. La diferencia es enorme respecto al segundo, también de su equipo: Klay Thompson suma 276. Tercero es James Harden con 236)
+18,3
Puntos. El diferencial a favor por partido con Curry en cancha. Sin el base, es -3,7.

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