La prueba clave del caso Silva

Andrés Silva probó que el suplemento que consumió tenía la sustancia que le dio positivo cuando el prospecto no lo indicaba; ahora le pidieron un frasco cerrado
El caso de dopaje de Andrés Silva sigue en busca de una resolución. Sin embargo, en las últimas horas surgió un nuevo elemento que puede ser determinante para el esclarecimiento del asunto.

El atleta envió al Laboratorio Tecnológico de Pando el suplemento alimenticio que compró en Puerto Rico en mayo –en ocasión de competir en el Grand Prix de Ponce– y que luego consumió dando positivo de la sustancia 6-oxo, un anabólico, como tal prohibido por el Código Mundial Antidopaje.

El control que detectó el resultado adverso fue practicado en Uruguay el 2 de junio.

Según pudo saber Referí, el resultado arrojó la presencia de la misma sustancia cuando el prospecto del suplemento no indicaba la presencia de la misma.

"Para ser claros, estaba en la pastilla pero no en el manual que traía el producto", reveló una fuente a Referí.

Este fue uno de los principales argumentos que Silva esgrimió en su defensa. El otro era que la sustancia podía ser generada en forma natural por su organismo.

El propio deportista, con colaboración de la Confederación Atlética del Uruguay (CAU) tuvo que costearse el costo del análisis. El mismo ascendió a US$ 5.000.

¿Esa prueba puede darle un giro al caso? Tal vez. Porque lo que le ordenó el Tribunal de Disciplina de la Organización Nacional Antidopaje de Uruguay (ONAU) a Silva fue que presentara el mismo suplemento pero a frasco cerrado.

Se espera que el producto sea presentado la semana que viene ante un tribunal ante el cual ya se realizaron tres audiencias con diversos testigos y aportes de pruebas.

Según pudo saber Referí, el tribunal quiere terminar cuanto antes el asunto porque ya lleva varios meses sin resolverse. "Se lo quieren sacar de arriba cuanto antes", dijeron.

Al tribunal lo integran tres abogados: María Eugenia Lamas, Danae Andrada y Óscar Schiaffarino.

El problema es que una vez que el producto sea presentado, al laboratorio le demandará unas tres semanas analizarlo para dar el resultado.

Fuentes cercanas al atleta confían en que Silva pueda recibir una amonestación como sanción, lo que puede determinar su vuelta inmediata a las competiciones ya que eso no implica período de suspensión alguno.

El atleta comenzó a entrenar el pasado lunes dándole arranque a su pretemporada.

En el artículo 10 del Código Mundial Antidopaje puede estar la clave para el caso. El mismo habla de la "ausencia de culpa o de negligencia significativas" y dice que en tales casos "el período de suspensión consistirá, como mínimo, en una amonestación y ningún período de suspensión y, como máximo, en dos años".

Esto siempre y cuando se compruebe la ausencia de culpa. Si este extremo no se verifica el deportista puede enfrentar una sanción máxima de cuatro años.

La clave ahora quedó en el diligenciamiento de la última prueba. Así se espera el resultado final para el caso de dopaje más complejo de los últimos tiempos en Uruguay.


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