La pizarra de Da Silva bajo análisis

Se busca definir una oncena titular, pero los partidos más exigentes dejaron conclusiones diferentes
La incertidumbre por el inicio del fútbol uruguayo juega a favor y en contra de los equipos locales. Por un lado suman más tiempo de pretemporada y se programan partidos amistosos para someter a análisis los sistemas y los nuevos futbolistas.

Por el otro, se pierde ritmo de competencia oficial de cara a la competencia continental que comienza la próxima semana con la Copa Sudamericana.

Las derrotas ante Universidad de Chile, Deportivo La Coruña y Plaza Colonia y la victoria ante Lanús fueron los partidos más exigentes de Peñarol en la pretemporada, donde además se enfrentó a San Lorenzo de San José, la selección de Maldonado y lo hará también ante Boston River y Rampla Juniors en los próximos días.

Además del roce internacional, Peñarol busco mechar con éxito los amistosos en Uruguay y en el exterior con pocos días de descanso (entre Lanús y Plaza hubo menos de 48 horas) buscando simular la doble competencia.

Pero, ¿cuáles fueron las principales conclusiones del equipo en los primeros partidos?
Hay algo que es claro, Jorge Da Silva pudo por primera vez desde su regreso a Peñarol armar un plantel acorde a su idea de juego, definió el 4-4-2 como sistema táctico base y sus alternativas giran en torno a ese esquema.

Luego el plano de la realidad se distancia o acerca de los objetivos. Es claro que en la pretemporada no se buscan resultados, sino un rendimiento óptimo en la asimilación de la idea a trabajar.

Ante ese escenario Da Silva trabajó con una oncena titular con varias incorporaciones buscando una adaptación lo más rápida posible.

Así fue posible ver a un nuevo Peñarol, con jugadores como Maximiliano Perg, Nicolás Dibble, Luis Urruti, Guzmán Pereira y Ángel Rodríguez protagonizando la mayor cantidad de minutos y a Juan Martín Boselli, Bressan, Alex Silva y Gabriel Ávalos con menor participación.

ARCO: No hay incógnitas

Peñarol mostró dos caras en el rendimiento individual de sus jugadores y evidenció la titularidad de Gastón Guruceaga y la suplencia de Damián Frascarelli, aunque hay algo a tener en cuenta. Guruceaga tuvo a la defensa titular siempre por delante, mientras que Frascarelli tuvo que actuar con equipos alternativos, juveniles y defensas improvisadas. Aún así, el ex River Plate mostró un nivel aceptable. Si Guruceaga no es transferido será el dueño del arco.

DEFENSA: Hay dos titulares

La línea de cuatro titular para Da Silva fue, en la pretemporada, con Andrés Rodales, Carlos Valdez, Maximiliano Perg y Maximiliano Olivera. De los cuatro solo Valdez y Olivera tienen lugar fijo. La llegada de Alex Silva desplazará a Rodales e incluso si la transferencia de Nandez no se concreta puede pelear un lugar en el lateral ante la cantidad de volantes que hay. Perg luchará por quedarse con el puesto con Bressan mientras que Santiago Bueno y Yefferson Quintana están un escalón por debajo.

VOLANTES: Talón de aquiles

La zona media es el termómetro de Jorge Da Silva, ya que deberá ser la línea que más pensamiento y trabajo ocupe al entrenador. Su apuesta a jugar con dos volantes externos parecen tener dueño con Nicolás Dibble y Luis Urruti, aunque Nicolás Albarracín hace fuerza a base de buenos rendimientos. El doble cinco Pereira-Rodríguez parece demasiado para la competencia local y ahí podrá apelar al juego de Tomás Costa, el único que tiene la capacidad de salir con prolijidad.

ATAQUE: Muchos iguales

En ataque es donde Da Silva cometió su principal pecado a la hora de armar el plantel. Miguel Ángel Murillo, Gabriel Aválos y Mauricio Affonso llegaron bajo su mandato y los tres comparten las mismas características. Ante el bajo nivel de pibes de la casa como Cristian Palacios o Diego Rossi, Da Silva apeló a un jugador que puede actuar de volante y como media punta: Hernán Novick. Juan Boselli es la otra opción. Gabriel Leyes, el otro delantero de área, fue cedido ya que no entra en los planes del DT.

Populares de la sección