La otra cara de Nacional

Munúa ya no es impasable, la defensa trastabilla, faltan variantes y Alonso no la emboca

Nacional tiene otra cara en lo que va del Clausura. Viene a ser la cara mala, si se la compara con lo que mostró en el Apertura. A esta altura del primer torneo de la temporada, el tricolor había ganado seis partidos y perdido uno; contaba con 17 goles a favor y cinco en contra. Iván Alonso ya tenía el promedio de un gol por encuentro que mantuvo hasta el final. Ahora, ya perdió cuatro partidos, suma nueve goles a favor y 11 recibidos. Alonso, el goleador, solo hizo uno; el artillero es Carlos de Pena con cuatro, pero hizo tres en un mismo partido.

Jugadas siete fechas en el Apertura, el equipo de Álvaro Gutiérrez ocupaba el segundo lugar, un punto abajo de Racing. En el actual campeonato se encuentra en el puesto 13º, nueve puntos abajo del líder que es Peñarol.

¿Qué cambió? El equipo, en su gran mayoría es el mismo. Excepto Rafael García y Henry Giménez, que actuaron habitualmente y ya no están, los demás permanecen. Para reemplazar a García llegó el internacional colombiano Carlos Valdés, y para la ofensiva se sumaron Gonzalo Bueno y Cristian Tabó.

El sistema táctico empleado es el mismo (4-2-3-1), aunque las circunstancias hicieron que en determinados partidos del Clausura el técnico optara por jugar con línea de tres.

En la última conferencia de prensa, después de perder contra Wanderers, Álvaro Gutiérrez dijo que faltó “meterla adentro y así es difícil; intentamos por un lado y por otro, en el primer tiempo desperdiciamos cuatro situaciones de contragolpe y en el segundo cinco más”.

Pero hay otros aspectos que también inciden. La seguridad que brindó Munúa en el Apertura ya no es la misma. El golero permaneció siete partidos sin recibir un gol en aquel torneo. Ahora ya le hicieron nueve; los otros dos se los convirtieron a Jorge Bava que lo sustituyó en las primeras fechas. En el primer gol de Wanderers, el fin de semana anterior, Munúa no tuvo reacción. Debido a la experiencia, al peso que tiene dentro del plantel, a que es el capitán, si él falla es probable que repercuta en el ánimo de los demás.

Pero no todo es culpa del número 1. El rendimiento de la línea de cuatro no transmite la misma confianza que antes. José Aja y Guillermo De Los Santos salieron por bajos rendimientos; Valdés llegó fuera de forma y el sábado se notó claramente, sobre todo cuando lo encararon en velocidad; los laterales tampoco convencen y tal vez sea producto de los cambios: por derecha jugaron Ribair Rodríguez, Santiago Romero y Sebastián Gorga, y por izquierda empezó Juan Manuel Díaz y ahora lo está haciendo Alfonso Espino.

El doble cinco de Gonzalo Porras y Diego Arismendi, tan promocionado en el Apertura, no repite en el Clausura.

Ofensivamente tampoco es el mismo Nacional. La generación del fútbol tiene altibajos, con momentos buenos y de los otros, de parte de Gastón Pereiro, Nacho González o Álvaro Recoba. Para colmo de males, el Chino actuó los 90 minutos contra Danubio y faltó a los siguientes dos partidos por un problema muscular, mostrando que le pasó factura.

Leandro Barcia y Sebastián Fernández todavía no cumplieron con las expectativas. Carlos De Pena jugó un partidazo frente a Atenas (marcó tres goles), pero bajó ante Wanderers. Y Alonso, que se perdió tres partidos por una lesión, actuó en cuatro y marcó solo un gol. Sebastián Taborda, el otro “9” del plantel se desgarró, mientras que Juan Mascia fue prestado a Wanderers y Sebastián Abreu al Aucas.

Es la cara de Nacional jugada la mitad del Clausura. Distinta y distante a la del Apertura. l


Fuente: Juan José Díaz - Twitter.com/diazjuanjose

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