La necesidad del crecimiento

Deportistas uruguayos que participaron en Londres 2012, y algunos de sus entrenadores, revelaron a El Observador las necesidades básicas que requieren ser contempladas para mejorar

"El resultado olímpico no es el que hubiéramos esperado”, dijo el pasado 13 de agosto la ministra de Turismo y Deporte Liliam Kechichián. La llama de Londres se acababa de apagar. Varios días después, las palabras quedaron repiqueteando en el ambiente deportivo.

El Observador investigó los aportes que hizo el Comité Olímpico Uruguayo (COU) y la Dirección Nacional de Deportes (Dinade), ambos unidos en la Fundación Deporte Uruguay (FDU).

Pero ahora, son los deportistas los que toman la palabra para hablar de una realidad en la que son los principales protagonistas.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que las becas olímpicas se cortaron y que recién volverán a entregarse en 2014, después de los Juegos Odesur, un año antes de los Juegos Panamericanos.

“Ese tema económico es complicado y hay que reverlo”, contó Alejandro Foglia, el mejor en Londres, quien ya anunció su paso de la clase Laser a la Finn de vela.

Lo primero que necesita es un barco nuevo. ¿Cuánto cuestan? Alrededor de 15 mil euros.

“No puedo dar ventajas porque voy a necesitar más o menos un año de adaptación y en esta clase el diseño de las velas y el material del palo son personalizados por lo que hay que experimentar mucho”, explicó.

“Gente del ministerio ya se comunicó conmigo para sostener una reunión”, adelantó.

Foglia volverá a Barcelona para terminar su carrera en Educación Física. “Me recibo en junio o a más tardar en diciembre del año próximo”, y para empezar a dar sus primeros pasos en la nueva clase, contó el regatista. 

Su hermana Andrea, en cambio, aún no tiene claro su futuro.  “Por ahora estamos disfrutando en familia lo de Jano y todavía no me senté a pensar sobre lo que vendrá. De acá a fin de año voy a entrenar pero no a competir”.

De los nadadores, Inés Remersaro retornó a Estados Unidos a seguir estudiando y compitiendo.

Gabriel Melconian es otro de los que espera reunirse con la ministra Kechichián. Para Londres terminó de prepararse en Biguá (pileta de 25 metros y no de 50 como en Londres) y no en España porque en vez de alojarlo en el centro de alto rendimiento lo mandaron a un colegio. 

Rudi Lausarot, quien empezó a competir en tiro con arma prestada y un traje dos talles más grande, le apunta al Sudamericano de Buenos Aires en noviembre.

El DT que no cobra
Leandro Vaz es el entrenador de las selecciones de judo desde 2009 y su pupilo Juan Romero fue a Londres.

“He visto que se habla mucho de los deportistas pero no de su entorno. Está bueno que los apoyen y los manden a competir. Pero hay que ver todo. Yo por ejemplo no cobro un peso por lo que hago”, contó a El Observador.

“El deportista no solo necesita entrenador. También médico, psicólogo, fisioterapeuta...”, agregó.

Otra situación
Ruben Scarpatti es el entrenador de la selección de remo, pero su tarea es remunerada.

“Entre la FDU y la Federación de Remo vamos a recibir 10 botes nuevos para un nuevo ciclo olímpico. No queremos que nos pase como en 2008 donde se cortaron los trabajos y ya tenemos planificado para el verano armar una selección. Para eso ya vamos a necesitar nuevos recursos para la concentración como alimentación o nafta”.

Cada deporte es un mundo. Y así se pone en marcha Rio 2016.


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