La lucha por el N°1 no se toma vacaciones

Enero traerá el primer Grand Slam del año, Australia, y si bien Djokovic conserva el uno, los puntos y la confianza empiezan a trazar el camino para los aspirantes a la cima

Los cuatro mejores tenistas del mundo arrancarán 2013 pensando ya en la posibilidad de mantener, recuperar o alcanzar por primera vez la cima del escalafón mundial de la ATP.

Con un comienzo fuerte en el Abierto de Australia, previsto para el 16 de enero, las cartas se irán echando de distinta manera para ir acomodando el cuerpo a las exigencias del calendario y en función de los puntos a defender en cada una de los segmentos del año.

Luego del paso rápido de Australia pensarán en mejorar la forma física y tenística, para luego entrar de lleno en la temporada de polvo de ladrillo hacia Roland Garros. Rápidamente llegará, como es costumbre, el fugaz paso por el césped que finaliza en Wimbledon un mes después del Abierto francés.

Tras ello aparecerán los Masters 1000 contemplados en la serie US Open, torneo en el que seguramente se defina al monarca del resto del año.

Esta carrera la emprenderán el serbio Novak Djokovic, el suizo Roger Federer, el español Rafael Nadal (los tres conocedores de lo que es dominar el circuito) y se agrega alguien que promete cristalizar su batalla: el británico Andy Murray.

Todos arrancarán 2013 en diferentes condiciones y presentando distintas credenciales e incertidumbres para hacer la batalla más apasionante.

Djokovic llega tras dos años en los que finalizó número uno y, si bien tiene muchos puntos por defender, ya ha sabido cumplir con esa tarea durante 2012. Arrancará con la difícil tarea de conservar los 2.000 puntos que le significa el Abierto de Australia, pero seguramente dependerá de la forma física en la que llegue luego de la pretemporada.

El enemigo mayor parece ser Murray, quien se sacó la espina de un Gran Slam e inauguró su lista con el pasado US Open.

El británico ha ganado en confianza luego de obtener la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Londres y desde entonces sacó boleto para ser tenido en cuenta a la hora de buscar un nuevo número uno del mundo. En 2012 pudo ser, pero en 2013 tiene una nueva oportunidad de dejar de lado las intermitencias que le impidieron escalar más allá del tercer lugar de la ATP tras ser beneficiado por las lesiones de Nadal, que quedó marginado del circuito en la segunda mitad del año pasado.

Por otro lado, Federer querrá permanecer en el candelero, pero el suizo está más cerca del retiro que de seguir sumando semanas a su récord de monarca del tenis mundial.

De todas formas no es para desestimar, pues en 2012, cuando todos pensaban en su declive, se reinventó y tras ganar Wimbledon subió a lo más alto desplazando a Djokovic.

El caso de Nadal es diferente y es el que genera mayor incertidumbre. Las lesiones en su rodilla le impidieron ser abanderado de su país en los Juegos Olímpicos y luego de ello fue descartando torneos uno tras otro hasta desistir por el resto de la temporada.

Es una gran incógnita lo que pueda dar el español de ahora en más, pero en días pasados se manifestó satisfecho con su recuperación y aseguró poder alcanzar el nivel superlativo que lo ha llevado a conquistar tanta gloria en el circuito.

La temporada 2013 se larga con todo. Ninguno de los cuatro tiene tiempo que perder.

Nadal, primero u octavo, igual de feliz

El español Rafael Nadal afirmó estar convencido de que volverá a jugar “al mismo nivel de los últimos años”, luego de que tuviera que pasar por una rotura parcial del tendón rotuliano de la rodilla izquierda y provocó su descenso al cuarto lugar de la ATP.

El regreso a las canchas el 20 de noviembre le permitió mejorar su ánimo de cara a la próxima temporada. Tras los primeros movimientos mandó un mensaje de esperanza, aunque con cierta cautela.

“Con una semana de entrenamientos, ni maravillas ni plazos”, dijo, pero no sin hacer notar su alegría de estar de nuevo empuñando una raqueta

El mallorquín no ha querido adelantar cuándo volverá al circuito, aunque sostuvo que la recuperación “sigue los pasos previstos” y que su objetivo es “volver a jugar lo antes posible y hacerlo otra vez sano”.

Asimismo, manifestó que trabaja “para volver a ser el de antes de la lesión”, y se mostró seguro de conseguirlo. “Mi objetivo, cuando vuelva, es dar mi máximo. Si mi máximo alcanza para ser el número 1, feliz, y si alcanza para ser el 8, también seré feliz”, sentenció.

Nadal recordó que ya tuvo contratiempos similares en 2004 y 2005, cuando estuvo varios meses parado por culpa de una lesión el pie. “Volví igual o mejor y mi objetivo es volver a hacerlo esta vez”, ha subrayado.

Asimismo agregó: “Las lesiones son parte de mi vida tenística. He tenido ocho años fantásticos y no creo que esté en condiciones de quejarme o dramatizar. No he sido infeliz durante estos seis meses sino que he tenido una actitud positiva y he intentado disfrutar de cosas de las que antes no podía disfrutar”.

Este mes también tuvo el regreso a la publicidad, ya que en medio de algunas sesiones de entrenamiento, se tomó un respiro para asistir a un acto para promocionar la campaña de consumo responsable impulsada por la Fundación Bacardí, de la que es embajador, y que se celebró en Barcelona. 


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios