La Liga le quiere ganar a la lluvia

Debido a las reiteradas suspensiones por el clima, la FUBB quiere aumentar los requisitos de infraestructura para la próxima temporada

Las precipitaciones que cayeron sobre Montevideo y que vienen azotando al resto del país, obligaron a la mesa de la Liga Uruguaya de Básquetbol (LUB) a suspender parte de la actividad programada para martes y en su totalidad para el miércoles.

De los seis partidos que estaban pactados para esos días (el desempate por el descenso entre Nacional y Bohemios en cancha de Aguada, cuatro partidos por la Súper Liga y uno por el Reclasificatorio), solo se pudo completar el último, que se saldó con victoria de Plaza de Nueva Helvecia sobre Sayago 91-79.

La suspensión del partido en cancha de Aguada que debían disputar Nacional-Bohemios por no perder la categoría, fue la gota que derramó el vaso.

Los únicos intrépidos fueron los jugadores de Atenas y Goes, que comenzaron su partido en el Palacio Peñarol pero debieron suspenderlo a falta de 1’56” para el final del primer cuarto por resbalones de los jugadores.

Ni el Palacio Peñarol ni la casa del campeón se salvaron de la lluvia, aunque están en vías de solucionarlo.

El presidente de Aguada, Flavio Perchman le confirmó a El Observador que su equipo ganó el presupuesto participativo y que “la Intendencia será la encargada de arreglar el techo. Por trámites burocráticos no sabemos cuándo comienzan las obras pero estaría para el inicio de la próxima Liga”.

Por su parte el gerente del Palacio Peñarol, Jorge Carballo, ya le manifestó a las autoridades de la LUB  que una empresa contratada por Peñarol será la encargada de las reparaciones.
Las lluvias obligaron a las autoridades del básquetbol a rearmar las próximas fechas como el más complicado de los puzzles, lidiando con la policía y la televisación.

El gerente administrativo de la Federación Uruguaya de Básquetbol, Sergio Benítez, dijo a El Observador que no fueron muchos los partidos que se suspendieron por lluvias o humedad en la actual temporada pero que los gimnasios de Tabaré, Larre Borges, Unión Atlética, Atenas y Welcome presentan problemas por la humedad y afirmó: “El problema es que no tienen sistemas de ventilación adecuados y están cerca de fuentes de calor como piscinas o calderas. Eso hace que los pisos sean difíciles con humedad”.

El temor de hacer viajar a Juventus de Salto y Nacional de Fray Bentos a Montevideo, llevó a los 0dirigentes a postergar la actividad de ayer.

Ricardo Vairo, presidente de la LUB, manifestó a El Observador la intención de exigir que los clubes participantes en la próxima edición de la Liga, cumplan con los requisitos mínimos para brindar un buen espectáculo deportivo y agregó: “En el informe que entregamos el año pasado al finalizar la Liga anterior, manifestamos la preocupación por las vulnerabilidades que tienen de infraestructura muchos de los clubes que compiten. La mayoría de ellos  invirtieron en instalaciones y se vieron mejoras en el piso y los vestuarios. Es un mérito grande, pero con los techos siguen en el debe, porque las canchas se llueven”.

La imagen de la Liga está en juego y los clubes, que sobreviven a sus obligaciones económicas gracias a las entradas vendidas y los ingresos por publicidad, no se pueden dar el lujo de perder espectadores.

Cuando a fines de 1891 James Naismith inventó el básquetbol en Springfield, lo hizo pensando en un deporte de pelota que se pudiera jugar al resguardo de las lluvias y la nieve propias del invierno en Massachusetts. En Uruguay, hasta fines de la década de 1980 se jugó en canchas abiertas en pleno invierno, y recién en los últimos años de los años 1990 se estableció la obligación de pisos parqué. Hasta ese momento los jugadores profesionales jugaban en algunas canchas con pisos de bitumen. En los 2000 se impuso el piso flotante, que amortigua el esfuerzo de las rodillas de los basquetbolistas.

“Hay canchas donde es posible jugar sin problemas, como Malvín, Biguá, Olimpia y Bohemios”, dijo Vairo, al tiempo que confesó no recordar otros escenarios donde sea viable jugar al básquetbol desafiando el clima.

“Ahora estamos en el medio de un torneo y lo queremos sacar adelante. Queremos respetar el calendario y debemos hacer que la mesa y los clubes  puedan evaluar las condiciones a cumplir obligatoriamente. Hay factores externos que conspiran contra el producto Liga Uruguaya. El clima, la seguridad y la infraestructura de todos los escenarios. Ese es el gran desafío para la próxima Liga” cerró Vairo, apretado por el calendario pero diseñando una Liga bajo techo y sin goteras.


Fuente: Danilo Costas, Twitter.com/DCostas8

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