La increíble historia de Rangers

Por deudas descendió a la cuarta división y, tras varios años penando, volvió a primera; una historia de guerras religiosas, políticas y sociales
El 27 de junio de 2012 es el día con más dolor en el almanaque de los hinchas de Rangers de Escocia, cuando la sentencia de descender a la Cuarta División del fútbol escocés se hizo pública.

En realidad, el martillo de sentencia se había bajado algunos días antes, el 14 de junio, ya que en esa fecha el club quedó en bancarrota con la Hacienda británica (HM Revenue and Customs) por una deuda total de 21 millones de libras y debió ser rescatado, luego de muchas idas y vueltas, por el empresario británico Charles Green, quien puso encima de la mesa los 5,5 millones de libras (€ 7 millones) para que el Glasgow Rangers fuese refundado como The Rangers Football Club.

La decisión de Hacienda de no aceptar el plan de viabilidad obligó al legendario club escocés a refundarse bajo un nuevo nombre, lo que fue un cataclismo institucional y deportivo para el club.

Ese día comenzó una travesía para uno de los clubes protagonistas del Old Firm, el clásico más antiguo del mundo, ante Celtic.

Su peregrinaje por las tres ligas del ascenso fue insólito: con una hinchada multitudinaria debía jugar con jugadores amateurs y en canchas muy precarias. Pero todo terminó el martes por la noche cuando James Tavernier anotó el único gol en la victoria ante Dumbarton para sellar el retorno a la Scottish Premier League en el estadio de Ibrox Park.

Con 54 títulos de liga en sus vitrinas, 33 copas de Escocia y 27 copas de liga de Escocia, Rangers, fundado en 1873 y refundado en 2012, cerraba un periplo donde las lágrimas de bronca y emoción fueron moneda corriente.

Mucho más que un clásico

El fútbol en Escocia es un verdadero actor social y cultural, ya que las costumbres sociales están dictadas por el clásico entre Rangers y Celtic.

Rangers es un equipo protestante, alineado a la derecha política, adherente al imperio británico, con un profundo sentido nacionalista y anti-inmigración y cuyos orígenes estuvieron relacionados a las élites económicas de la sociedad. Fue fundado por un obispo protestante como una reacción al Celtic, que nació unos años antes por la corriente migratoria de Irlanda, que llegaba a Escocia en busca de un mejor nivel de vida. Los irlandeses eran católicos, de bajos estratos económicos y alineados a la izquierda del mapa político. Así, como en la mayoría de los clásicos del mundo, un equipo nació como una reacción al otro.

Esas convicciones trascendieron las fronteras de las gradas y se trasladaron a la cancha.
Durante muchos años, Celtic era un ejemplo de tolerancia en cuanto a sus fichajes mientras Rangers solo contrataba jugadores protestantes.

Esa conducta le llevó a perderse grandes figuras y debió eliminar esa política institucional para poder competir ante su rival de siempre.

De ahí que el fútbol sea un vector tan importante para comprender la sociedad escocesa, ya que en cada Old Firm, además de ser el clásico más antiguo del mundo, entran en juego disputas religiosas, políticas, económicas, sociales y migratorias, además del fútbol, claro.

Incluso la denominación del clásico como Old Firm (la vieja empresa) hace referencia al beneficio económico que tiene el odio mutuo entre estos dos equipos.

Rivales y hermanos aportan 120 millones de libras (€ 148 millones) a la economía de Escocia.
Ante este escenario, las tribunas tienen poco de folclore y mucho de resentimiento social.

En las gradas del Celtic Park suelen verse proclamas abiertamente izquierdistas, banderas de Irlanda e insignas del Ejército Republicano de Irlanda, además de trabar una estrecha relación con hinchadas izquierdistas como las de Livorno de Italia, Liverpool de Inglaterra o St. Pauli de Alemania, mientras que los seguidores de Rangers adoptaron como propias banderas de Inglaterra y de Chelsea, uno de los equipos londinenses más nacionalistas y fieles a la corona británica.

Pese a que el ascenso es reciente, Rangers y Celtic ya jugaron en 2016. Fue el 1º de febrero por la Copa de la Liga de Escocia con victoria de Celtic 2-0. El 17 abril será la revancha.

El largo camino

En agosto de 2012 comenzó el pasaje por el inferno para Rangers luego de igualar 2-2 ante Peterhead en su debut por la Third División, la cuarta categoría del país. Rangers fue el bicho raro de las divisionales de ascenso, ya que siempre era alentado por 50.000 espectadores cuando era local, lo que significó un récord absoluto en venta de entradas en las categorías del inframundo escocés.

En 2014 marcó un récord tras vencer en 33 de los 36 partidos y marcar 106 goles contra los 18 que recibió.

Sin embargo, el ascenso no fue fácil, ya que una vez en la segunda división fue superado por Motherwell y la espera se prolongó hasta el pasado cinco de abril, cuando sus hinchas pudieron aflojar el nudo que tenían en la garganta luego de cuatro años de infierno deportivo.

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